domingo, 9 de junio de 2019

Carta a los pretendientes.

   Mis muy estimados señores:

   Estas líneas, hechas desde la mas absoluta humildad, no tienen el objetivo, en momento alguno de asustarles o intimidarles a ustedes, buenos señores. Al contrario, espero que les anime a tomar conciencia de una realidad concerniente a aquella mujer que ustedes miran a diario. Esa que sí, puede que les incite a mirarla, a hacerse desear pero que solamente podrán unos pocos disfrutar de la entera fortuna de su presencia. Y muchos menos de su desnudez. Aunque les diré un dato sorprendente, motivo principal y núcleo fundamental de esta misiva: ella es una demonio

   No, no es de esas viles criaturas que se arrastran por los infiernos ante el juicio de los hombres, ni de esas busca-fortunas que son objeto de indecoroso trato por parte de los caballeros de las altas esferas. Ella es una diablesa capaz de mitigar con sus encantos las penas mas hondas, de alabar el cuerpo del hombre que la posee (o por quien se deja poseer hasta donde ella decida) durante interminables noches. Tiene la capacidad de hacer florecer la lascivia mas indecorosa incluso al mas santo, puro y casto de los hombres y mujeres. Yo era uno de esos hombres. Podría decirse que lo soy a día de hoy pero siempre es bueno quitarse el abrigo en las épocas de calor ¿verdad?

   El motivo principal que me impulsa a escribir esto es el deseo de advertirles de que no se lleven a engaño. La maldad que se le pueda llegar a achacar es algo tan relativo como el espacio y el tiempo. He sabido de mujeres que han sufrido sus palabras afiladas, de hombres que han enloquecido entre alucinaciones y desesperación. Ella, en su personal trono de reina infernal, puede hacer su voluntad. Aquellos que tengan el privilegio de deleitarse en su desnudez, de ver la absoluta libertad que ella representa, caerá en la cuenta, sin mucho esfuerzo, de que su libertad y la de su presa es lo primero. Y quien dice "su presa" dice el afortunado inteligente, sensible, cálido, dulce y atormentado por la vida que pueda terminar entre sus brazos. "Pero yo no quiero terminar entre sus brazos, quiero terminar entre sus piernas", pensaréis. Si ese es vuestro objetivo principal debo decirte, buen caballero, que estás cruzando una línea muy fina entre el deseo y el respeto. Le pondré un ejemplo práctico, estimado y precipitado siervo de la ignorancia.

   Yo la deseo, es algo que confieso abiertamente a los que lean esto. Su cuerpo, su actitud de infernal fiera insaciable, su calor y su ocasional ternura, son míos. Pero no porque yo sea su propietario, sino porque ella desea que sean míos, porque confía en este humilde servidor. Cuando la noche nos abraza, cuando es la luz de las estrellas lo único que nos tapa, somos tan libres como la sangre que se desparrama desde la garganta del degollado hasta el suelo. Les recomiendo con todo desinterés que sean claros y sinceros con ella, que abran su corazón y su mente. Ella nunca les pedirá nada que ustedes, buenos hombres y mujeres, no quieran. Ella será mas que clara en lo que desea, cuando lo desea y como lo desea. Eso siempre me ha parecido maravilloso por su parte.

   No la dañen, no se crean nunca superiores a ella. Compartan sus sensaciones de sentirse poderosos pero no le especifiquen que son mas poderosos que ella. Pueden perder su capacidad reproductora por el camino o arriesgarse a una venganza poco decorosa y gráficamente desagradable. Es hija del mismísimo Satanás, que como buen padre quiere lo mejor para su pequeña y se rodea de amigos poderosos que pueden arruinar sus vidas en seguida. No importa cuanto corran o donde se escondan, se les encontrará y borrará del mapa en seguida. De todas formas ella es mas que suficiente para arruinar tu vida con unas pocas palabras. 

   Si se me permite el momento sensible, ella es muy especial para mi. La forma de unión que tenemos es algo que los simples mortales no entienden. Ella me hizo caer en los pecados mas salvajes, yo le enseñé lo que un alma sensible puede hacer en un corazón roto. Son muchos años de cuidados, de caricias de gemidos y de deseo incontrolado. Tiene un par de manías que ya descubrirán (o no) algún día de estos, pero ella es sin duda una de las mejores entidades físicas que ha recorrido este mundo y en especial mi vida. 

   Poco mas tengo que añadir mas allá de que nunca podrán encontrarla si la buscan, deben dejar que ella les encuentre antes y los observe atentamente. Abran su corazón y acepten con respeto lo que venga. 

   Atte: un ángel caído.