lunes, 27 de junio de 2011

Pensamiento de escritor 17

Me vengo preguntando desde hace un tiempo la diferencia entre una buena y una mala persona. En miles de ocasiones me pregunté porque tal o cual persona hace tal o cual cosa en detrimento del dolor humano y para su propio goce o disfrute. A lo largo de mi vida poco contacto he tenido con la gente pero la verdad no tengo mucha confianza en conocer a buena gente que tengan la mente limpia y motivos de peso para hacer el bien. Toda esta retaíla de pensamientos es por lo acontecido desde ayer y es que es bastante confuso de explicar pero lo resumiré diciendo que se me llamó hipócrita, caradura, cobarde y otros tantos de cientos de cosas mas. Todas esas cosas fueron dichas una tras otra sin pararse a pensar como sentarían esas acusaciones al acusado y sin investigar como había afrontado a o los avatares a los que yo me había enfrentado. Sinceramente nunca se me había llamado eso hasta ayer y la verdad para que alguien me diga eso imaginaros como debe de ser esa persona o como debo de ser yo.

Según parece en toda esta historia hay amores, mentiras, traiciones, ataques infundados contra entidades vivientes (personas) y miles de cosas mas con los que hacer toda una novela de suspense, romance y sobretodo mucho dolor. En este momento yo admito mi error de haberme precipitado contra las espectativas y hacerme una imagen errónea de la situación pero no tengo toda la culpa o eso trato de pensar con fría lógica. Podría explotar en una rabieta monumental y hacer como cierta dama que conocí una vez que acusaba a todos de tener la culpa y siempre ella quedaba limpia de todo pecado en su lujurioso cuerpo. Aquí daré mi vision del asunto en un aspecto decisivo para todo este galimatias de sucesos.

Esa persona me dijo que el David que conocía investigaba las cosas, preguntaba y contrastaba las historias, que no era el cagón hipócrita en el que supuestamente yo me estoy convirtiendo a día de hoy. Mi visión era la siguiente: yo habría contrastado la información pero ya en una ocasión anterior o mas bien en varias se me dijo esta frase ´´no voy a ser yo quien te lo diga lo debes de descubrir tu mismo´´. Claro, yo mismo puedo descubrir como funcionan los algoritmos que sirven para que los misiles Trident americanos lleguen a su objetivo pero no puedo saber la versión de una historia que una persona sostiene preguntándole a una tercera. Me explico: No puedo saber que piensa una persona de otra preguntándole a esa persona ´´oye que piensa fulanito de ti?´´ porque sería una respuesta muy condicionada la que obtendríamos a parte de una cara de extrañeza genuina y la revelación de las intenciones desmesuradamente obvia. Así es pues que aprendí de mi anterior error cuando a la persona que me acuso de ser todo eso me dijo que yo la estaba llamando cabrona por otro asunto que no se mencionará. Aquella vez sentí que en mi calaban las cadenas del chantaje en toda regla por no mencionar el pavoroso espectáculo que di gracias al cielo de no estar produciéndose en medio de una calle llena de gente.

Así es que queda la cosa. Yo no sabía que hacer y vi que la situación se volvía adversa cuando las tornas giraban en sentido a esa persona que me acuso de todo eso que leen mas arriba. Una persona muy especial había decidido irse a una hotel para huir de la situación negativa que se formaba en su núcleo familiar y todo estaba disgregándose. Así es pues que me lancé a la piscina cuando solamente había un palmo de agua, al desconocimiento puro. Y ataqué o mas bien defendí porque esta persona que me llamo todo eso puso un par de comentarios e indirectas mucho antes. Y así es como se inicia una batalla que dura todo un día y una noche y finaliza con el ingreso de las personas que mi acusadora y servidor amamos. Sin duda un castigo del Karma. Con todo creo que ninguno ha salido ganando de aquí. Yo me siento un poco peor y ella como persona no ha crecido tampoco porque lo único que se dijo que tuviera valor fue el ´´tranquilo que seguro que salen bien´´ a Orlando cuando este me habló por msn comunicándome el ingreso de mi amada y su amado. Y podría decir otras miles de cosas mas que no se si decir o dejarme dentro porque ya esto supone dar mucha información.

Siempre he dicho que todo depende de los puntos de vista. para ella soy un hipócrita miserable que no merece la pena como amigo y hermano que debería de estar poco mas que muerto y para mi ella es una persona con gran capacidad de liderazgo pero a la que le falta cierta capacidad de enfriamiento ante situaciones de mucho estrés. Es mi visión de ella que conste seguramente ando equivocado pero no quiero que nadie que lea esto venga a decirme que soy un hijo de perra por menospreciar a dicha persona. algún día haré una análisis en profundo de lo que veo en cada persona. Os sorprenderéis lo puedo asegurar. No será una de esos ñoños discursos de agradecimiento por todas las experiencias vividas.

Miles de veces después de cosas como esta he pedido perdón aun cuando se que no debía de pedirlo porque en ese momento yo me ceñía a hacer eso de lo que se me acuso de no hacer en esta ocasión: investigar. Siento que esto empieza a ser un problema de mente para los mejores psiquiatras de la tierra. En resumidas cuentas yo soy yo y vosotros sois vosotros, y nunca las opiniones van a contrastar al 100%. Creo en la amistad que no pide, da pero también creo que a veces dar ha de hacerse con lógica. Si alguien ve algo ofensivo que no dude en dejármelo en un comentario vacío de ofensa y lleno de aportaciones o puntualizaciones que falten en este pequeño monólogo.

domingo, 26 de junio de 2011

La aldeana

Alborozada por la brisa, bailaban las faldas de la dama que alegre sembraba la semilla de los campos. No portaba nada lustroso de gran abolengo salvo aquel colgante raído y deslustrado que había ido de generación en generación. Ella sonreía en todo momento a aquello que pasaba bajo sus pies y se encontraba a su alrededor, ella era feliz tal como estaba con su larga falda que poseía algún que otro remendón y mas de una rasgadura en esa camisa floja que el resto del vestido que portaba un día si y otro también. Y de vez en cuando entonaba alguna que otra alegre tonadilla de esas que pasan de madres a hijas y en el pasado de abuelas a madres, y así sucesivamente con todo aquello que infunda la tradición, pero aquella tradición que aporta sabiduría en especial era la mas curiosa para esta bella aldeana que nada mas tenía por amar que a sus mascotas en el corral y sus semillas en los campos. Hasta a veces parecía que el sol acompañaba a su sonrisa y mandaba sus mejores rayos para que las plantas crecieran lo mas alegres y rápido posible, Pero un día en el pecho de la aldeana se instaló un temor casi ciego que no tenía razón de ser. 


Llegó una tormenta la cual amenazaba con estropearle toda la cosecha de tanto que llovía. Unas pocas gotas eran buenas para regar la cosecha pero aquello sencillamente no podía ser bueno para las jóvenes plantar que empezaban a germinar. Y también caían truenos, rugidos de los dioses que lo único que hacían era provocar los fuegos mas intensos que se puedan llegar a provocar. Así es que las llamas estaban a punto de llegar a la cosecha de la dama cuando de pronto se apareció en su puerta una señora mayor, de muchos años aparentemente que le entregó un peine dorado. Le dijo lo siguiente:


-Has de ir al río mas cercano y peinar con este peina el agua como si quieras echar agua sobre las plantas. Pero cuando regreses a casa debes de hacerlo con los ojos cerrados así que ten a bien de memorizar cada piedra que pisas y cada trozo de hierba que aplastas porque si abres los ojos antes de regresar entonces el hechizo no habrá funcionado y el fuego podría quemar tu cosecha con gran probabilidad de ello. No abras los ojos en ningún momento o sería tu perdición.-La joven muchacha se dio prisa en correr al río en el cual ella habitualmente se lavaba el cabello y demás cosas de dama que no caben citar en esta historia. 


Así es como la muchacha atravesó árboles y setos hasta llegar a la orilla del río que se encontraba cerca de su casa, cerró los ojos y sumergió el peine haciendo que peinaba el agua del río con él. Una vez creyó que todo estaba salvado entonces trató de caminar con los ojos cerrados hasta casa pero una voz le saltó al oído y le dijo que era un príncipe que era el mas rico de todo el reino pero la joven recordando que no debía de abrir los ojos y sin poder esquivar la amabilidad que la impulsaba a ayudar a todo el mundo le pregunto que que quería. El príncipe poderoso le preguntó 


-Vengo del castillo de mi padre pero no se donde estoy ahora mismo. por favor ¿sería tan amable de indicarme el camino?-Toda una prueba de fe para dama que se debatía entre sus cosecha o ayudar a un pobre hombre que aunque poderoso no dejaba de ser pobre porque estaba perdido. Así es que se quedó quieta unos segundos para poder concentrarse y decirle con todo tipo de indicaciones al príncipe como llegar al palacio de este una vez el joven le hubo facilitado una descripción del palacio perteneciente al señor de esas tierras. Para desgracia de la dama se da cuenta de que abrió los ojos mientras le indicaba y as´es que los cerró cuando se le llenaron de lagrimas. Rápidamente, pensando que ya todo estaba perdido fue corriendo a casa y vio con horror como el fuego consumía los pastos.Todo su esfuerzo se había quemado delante de sus ojos y con impotencia vio que las llamas en ese irrisorio y macabro momento se apagaban ante sus ojos. 


Desolada la joven aldeana se sentó delante de la chimenea pero descubrió en ese momento que la anciana estaba aun en la casa. La anciana se le acercó con una sonrisa que no parecía contener nada malo ahora mismo en su rostro. La anciana debía de ser muy rica para poder tener un peina mágico de oro o quizás estar muy loca para pensar que un peine de oro es mágico. Con un poco de esfuerzo le dijo a la señorita que se sentara con ella en la mesa, que iban a cenar de la cosecha que esta había plantado. la joven claramente estaba sorprendida por aquellas palabras: no había ninguna cosecha ya que se había quemado en ese horrible incendio. La anciana se rió y le dijo 


-Te daré una cosecha ya que tu me has dado las indicaciones del camino- Y antes de que la joven pudiera contestar ante ella ya no estaba la anciana sino que el príncipe estaba ante ella con toda su gala y porte. La dama de bello rostro no podía dar crédito a sus ojos, ante ella ese majestuoso príncipe, en su humilde casa, diciéndole que le iba a devolver la cosecha. Ante la sorpresa de la joven el príncipe se rió otro tanto y le dijo:


-Cuando sea el alba de un nuevo día, has de peina la tierra hasta que tus brazos se cansen. Pero te advierto que has de peinarla con mimo, como si fuera la cabellera de un ángel lo que peinas y descuida que esta vez podrás tener los ojos abiertos. El peine es un obsequio que si quieres un día me podrás entregar dentro de mucho mucho tiempo. -Y con una brillante sonrisa (casi tanto como la de la dama) se despidió de ella entre la lluvia y el olor a cosecha quemada. 


Así es que la dama procedió a ello y al día siguiente bien temprano nada mas notar el primer rayo de sol en el rostro se dispuso a peinar con gran mimo toda la extensión de tierra que era de su propiedad. Se afanó casi todo el día en ello pues aparte de que era mucha la tierra a peinar también era mucho el esfuerzo puesto para que la tierra fuera tratada con toda la delicadeza del mundo. Así es que se afanó en darle el tratamiento a toda la tierra a cada rincón, a cada parcela, a cada pedazo de todo ese terreno que el día anterior había ardido. Cuando terminó ya era prácticamente de noche y la pobre muchacha estaba agotada y muy cansada. Tal era su cansancio que ni a casa entró y sentándose debajo de un árbol medio chamuscado se quedo prontamente dormida. Así estuvo entre sueños y pesadillas toda la noche, sin duda de estas noches en las que nos quedamos con un extraño sabor de boca al despertar pero aquí acaba lo malo. Ahora empieza lo bueno. 


Al despertar delante de ella estaba todo perfectamente plantado y crecido en los campos. la dama no cabía de asombro al ver tal cantidad de hortalizas y de fruta que ni siquiera ella había llegado a plantar en toda su vida. En seguida llamo a las gentes del pueblo para que le ayudaran a vender toda esa amalgama de productos. Con todo el oro que logró ganar pudo comprarse una casa mas limpia y grande y un vestido nuevo. Recordando de donde había venido su ayuda la mujer siempre ayudaba a toda cuanta persona se cruazara por el camino como favor a ese príncipe que la había sacado de la miseria. 

Altercado

Los primeros rayos del alba estaban iluminando el campamento donde todo el ejército estaba asentado. Esos rayos daban en los rostros de curtidos soldados que se preparaban para otro nuevo día e iluminaban las tiendas ordenadas en secciones cuadradas de donde emergían esos preparados hombres que en breve se enfrentarían al enemigo. Algún que otro gallo cantaba de forma tenaz para saludar al día que se abría paso entre las ramas de los árboles de los bosques cercanos. Al sur de podía oír al mar romper contra los acantilados cercanos a toda esa estructura militar perfectamente fortificada. Para los aldeanos del pueblo cercano era habitual la presencia de los soldados pero no los temían pues sabían que contaban con la protección de su general que era un hombre justo. De él dependía pedir los impuestos o los alimentos necesarios y entre las filas había buenos cazadores por lo que rara vez se les pedía a los aldeanos mas de lo que pudieran dar. Todo era aparente paz y tranquilidad pero esto se truncaría de un momento a otro cuando los enemigos del Este se unieran desde todos los lados de las montañas para hacerles frente a esos humildes campesinos a los que querían exterminar fuera como fuera.


En el centro del campamento se imponía ante todas las tiendas la mas alta de todas y la mas espaciosa en cuyo interior había una gran mesa, una cama de plumas y pocos muebles, los necesarios para poderse uno bastar solo en lo referente al vestuario y la disponibilidad de enseres. De su interior emergió una figura alta llena de medallas, obviamente con todo el uniforme colocado y a la altura en lustre de los mejores príncipes de las cortes reales. Unos ojos que abarcaban en un giro de cabeza todo el lugar hacía ver a los hombres que su superior estaba ahí presente e inmediatamente formaron en cuanto el primer toque de trompeta se hizo escuchar. Todos estaban ya formados y los nuevos que habían llegado antes incluso del amanecer también estaban formados. El general se acercó a estos últimos y los examinó mirándolos directamente a los ojos. Todos parecían bastante jóvenes pero nunca hay que fiarse de un alma de rostro joven, solamente hay que fiarse de sus desenvoltura en los campos de batalla o delante de los mapas mientras la gente muere en el campo de batalla y cada decisión es crucial. Sus rostros denotaban escasas trazas de convertirse en algo que no sea carne de cañón. Los había de todas las alturas y colores de cabello y ojos. Sin mas que decir o mirar volvió a su tienda hasta que fuera la hora de los ejercicios militares.


A las pocas horas cuando la trompeta sonó. los soldados cargaron todos los equipos y se dispusieron a salir para estirar un poco las piernas. Las raíces de los árboles los hacían tropezar constantemente pero se veía que estaban bien entrenados de la academia, a salvo de los peligros de lo salvaje y de la vida. El general siempre delante estaba mas que acostumbrado a andar en terrenos llenos de piedras y de ramas traiciones, de fosos habitados por todo tipo de criaturas y de emboscadas en zonas como cañones y desfiladeros. En las zonas mas altas se podía apreciar con toda facilidad quienes tenían miedo a las caídas mas fatales por lo que sería considerado un tropezón de lo mas desafortunado. pero seguían corriendo y en esos momentos al general se le dibujaba una sonrisa y aceleraba ligeramente el ritmo. A esto seguían las quejas de los soldados pero una mirada hacia atrás los acallaba a todos para que se esforzaran en seguirle y en no hablar tanto de lo asquerosa que era su vida y lo bien que estaban en su pueblo. Así estaban durante unas 3 horas antes de regresar al campamento llenos de sudor y agotamiento, enfadados por no haber tenido un solo descanso y por no poder regresar a sus hogares hasta que la guerra se acabara o el enemigo se retirara a otros lares que no fueran de su incumbencia.


A la tarde estaban de nuevo entrenando y cuando estos entrenamientos cesaban entonces era cuando gozaban todos ellos de algo de tiempo libre y se dedicaban al juego y a contarse historias. Pero este ejército era bien curioso porque muchos de esos solados también tenían por arma sus lenguas o sus habilidades poéticas y musicales. Algunos eran antiguos bardos y también juglares de dulces y melodiosas voces. pero también se concentraba toda la seriedad del ejército y la guardia nunca estaba baja. Era de lo mas hilarante ver a algún que otro espadachín profesional pelearse con un poeta que a su vez también sabía dominar todas las artes de la lucha. Todo eso era cosa del general y lo que el general mandaba se hacía aunque siempre a su debido tiempo pues el general respectaba los tiempos y era tremendamente paciente. De vez en cuando paseaba tranquilamente por entre las tiendas de campaña mirando a todos sus hombres que su paso se cuadraban para saludar pero a una mínima señal suya todos volvían a sus quehaceres habituales. Todos ellos eran habilidosos y contaban entre sus filas no solamente con los anteriormente citados sino que también había curtidores, herreros, zapateros, labriegos, botánicos, los obviamente presentes exploradores, grandes jinetes, algunos mas famosos que otros, miembros notables de al corte y caballeros solitarios que buscaban algo de fama. También se podían ver a los grandes manipuladores de sedas y de joyas, orfebres que se diría. 


Un buen día estando todos estos hombres y alguna que otra mujer entretenidos en sus tareas unos rebeldes se dignaron a hacer la vida imposible a un chico bastante joven perteneciente al último cargamento de reclutas que había llegado en uno de esos carros desastrados. Para ellos era otra diversión mas pero se veía que al joven no le estaba haciendo mucha gracia que la gente le mirara y riera a sus espaldas y en frente de e´l así que el dio un golpe a uno y lo dejó en el suelo pero recibió otros tres que lo dejaron a él en el suelo. A esto siguió una paliza de esas que a uno lo dejan sin sentido y con el chaval en el suelo los otros tres empezaron a reír sin advertir la presencia del general a sus espaldas. Un silencio mortal se hizo en el campamento y los otros tres no tuvieron tiempo de girarse o echarse a correr porque el general ya estaba encima de ellos devolviéndoles cada golpe.. Cuando vieron que los golpes pasaban a mas entonces veinte soldados se echaron encima del general. ´´Contrólese general, señor´´, ´´Son solos chavales general por lo que mas quiera´´ , pero nada el hombre quería matarlos de tanta rabia que sentía. 


-En mi ejército no se tolera eso malditas criaturas, soltadme, soltadme os digo no los quiero matar solamente quiero arrancarles las entrañas.- Decía entre rugidos mientras los otros tres salían corriendo- Que los traigan a mi tienda, es una orden- dijo después de un tiempo mucho mas calmado. Y así se hizo. Al rato los abusones y el abusado junto con el general estaban en la tienda al mismo tiempo que un cálido fuego ardía cerca de ellos, casi en el centro de la tienda, bailando sensualmente para el que tuviera el valor de desviar del general la mirada o la cobardía quien sabe. 


El general los miró a los cuatro y agarró un mapa que puso delante de las narices de cada uno. Les dijo que tenían un minuto para poner sobre ese mapa tordas las maracas necesarias que conllevaran a una victoria en caso de enfrentamiento contra un ejercito de treinta mil hombres. Los tres abusones daban la casualidad de que eran dos zapateros y un curtidor que no tenían idea de estrategia militar. Sin embargo en cuanto el general puso delante del abusado el mapa este empezó a señalar puntos con un carboncillo y lo empezó a llenar de anotaciones. Al rato el mapa estaba preparado para una victoria e incluso aparecía una estimación de la duración de la batalla y de cuantos soldados aliados y enemigos morirían en cada zona. Este mapa fue pasado por delante de las caras de los otros tres que con asombro miraron las anotaciones y a continuación al joven que las había puesto sobre el papel. Con fría voz les dijo el general a los otros tres. 


-Les presento a mi hijo señores... 

martes, 21 de junio de 2011

Una batalla perfecta





La batalla era cruel y de las filas de tropas no cesaban de salir mas y mas personas que eran heridas o muertas por los proyectiles enemigos. Los arreglados y uniformados soldados que luchaban por esa causa anónima y deseada al mismo tiempo sucumbían ante los cañonazos del enemigo que era mucho mas certero con sus artilleros. En los flancos, rodeados por el bosque que los ocultaba se encontraban los expertos en escaramuza, invisibles ante los ojos de aquel que no sabe mirar con los ojos adecuados. Desde sus árboles podían ver a la caballería atacar el centro pero fue para ellos un banquete de muerte el grupo de caballería que pasó demasiado cerca de sus puestos de combate. Muchos tomaban eso como el día a día en el trabajo de zapateros, carniceros, posaderos, curtidores y toda una amplia amalgama de oficios que esos hombre desempeñaban cuando no eran contratados en esa batalla o en otras muchas guerras que tenían a sus espaldas y en su no escrita hoja de servicios. Su trabajo era simple: llegaban los oficiales de turno, los miraban con desprecio les ponían oro en las manos y una descripción de los uniformes aliados y enemigos y punto. Aunque bien es cierto que siempre había algún disparo perdido al oficial aliado que casualmente les había fastidiado la noche anterior con sus órdenes, sus repulsivas y desgraciadas órdenes. Aunque eso último no se solía descubrir casi nunca y si lo descubrían sus ágiles y fuertes piernas los llevaban lejos del peligro en esas ocasiones.

En la retaguardia de estos aliados, la artillería que en esta ocasión debía de sufrir los efectos del agobiante calor que se extendía por la planicie erraban ligeramente sus disparos de cañón de diversos calibres pero todo diseñados para causar bajas enemigas entre las filas del frente presentado a combate. Desde sus posiciones de retaguardia gozaban de su lejanía para estar a salvo de las cargas de infantería de los disparos enemigos que alcanzaban sin cesar a sus compañeros de mas adelante. Los artilleros estaban aun así perfectamente coordinados para hacer el cambio de munición o introducir el proyectil por la boca del cañón. Antes de esos meter el saco de pólvora y después apretar con el escobillón. La orden de fuego se daba y una gran bola de hierro salía disparada por obra de la combustión de la pólvora con una chispa. Los enlaces ahí no eran necesarios desde luego ya que la esquemática forma de actuación de la artillería contienen toda la simpleza que no contiene el cálculo del viento y demás factores.


En la delantera estaba la infantería de linea que portaban esos largos fusiles de escasa precisión pero este cuerpo que era la infantería se sostenía en el concepto de disparar mucho y esperar a acertar a los muchos enemigos que tenían delante. Aun con todo el miedo a la muerte era ignorado y disparaban una vez tras otra contra los del frente. En los laterales de esta fila estaban los tenientes, caballeros instruidos en el arte de mantener la moral alta y de la estrategia. Eran usualmente jóvenes y los que duraban el tiempo suficiente iban a una posición mas segura: al lado del comandante que a su vez estaba al lado del general en una zona mas segura. Lejos habían quedado los tiempos en los que el señor de la guerra se lanzaba al ataque junto a sus hombres, a la cabeza misma como un verdadero valiente o un verdadero estúpido. Los tenientes eran el último reclamo a la valentía que quedaba en esos tiempos que estaban cambiando tan rápidamente y que pronto abandonarían el arte de la guerra como un duelo entre dos ejércitos preparados. Para las tropas cuando un teniente pasaba al siguiente escalafón se sabía que no se le volvería a ver, ya que estaría demasiado ocupado obedeciendo las demandas de los comandantes, coroneles, mariscales y demás gente. 


En el desarrollo de la batalla las ordenes son claras y la caballería entra en acción según como se había planeado. El factor clave había sido la paciencia a la hora de usar la caballería ya que lanzar esta parte de un ejército contra las filas enemigas no siempre se asegura una victoria, todo ello depende del momento en que se lance. Demasiado pronto es mandarla al suicidio y demasiado tarde es malgastar los esfuerzos de los caballos lo que aumentará su necesidad de forraje y por tanto sería gasto para las arcas reales. Pero la paciencia lo fue todo para esa parte de la batalla y los grandes hijos de nobles y mejores jinetes del reino estaban ya impactando contra las lineas enemigos en un ataque perfectamente sincronizado por el centro que les ahorró muchas bajas por los tiradores enemigos de los bosques laterales. El suelo carente de humedad por lluvia estaba perfecto para cabalgar ese día y antes de la batalla muchas amistades se había afianzado mas de lo que ya estaban. Así es que la caballería se dispuso a avanzar y avanzó, y cuando impactó contra una fila de regulares estos quedaron prácticamente desmembrados al primer golpe sin necesidad de hacer una segunda barrida. Los caballos estaban entrenados a su vez para cocear y morder si se veían rodeados por un numero excesivo de enemigos ya que de haber pocos podría dar al caballo aliado y eso no haría mas que desembocar en caos. 


Todo esto estaba siendo observado desde otra colina diferente a la de la artillería. un hombre de estatura media y ojos negros como la noche miraba esa batalla con un gesto grave en el rostro, como si las circunstancias fueran bastante adversas, pero nada mas lejos ya que en realidad se encontraba penando como mejorar aun mas en la siguiente batalla. Los correos llegaban sin cesar para informar de los peligros sufridos por sus hombres para así corregir algún aspecto. Unas pocas palabras servían para coordinar a 250 hombres en un giro perfecto de 45º con el que agobiar ligeramente al enemigo. Al lado de este hombre se encontraban muchos otros hombres o no tantos pero si un buen grupo de objetivos para tiradores que nunca serían capaces de alcanzar esa posición. Los ojos miraban al plano y buscaban aprovechar hasta las madrigueras de los topos si eran necesarias para la victoria. Todo iba según lo planeado y una sonrisa iluminó por un instante la cara de ese hombre que se había criado entre academias y cañones, que había tenido la afición de recolectar las medallas que se había ido ganando a lo largo de su carrera. 


Miró a los comandantes con los que había tenido una incipiente amistad y después a los ayudantes de los comandantes que prometían tener un gran futuro en la carrera militar. Esa sencilla mirada fue mas que suficiente para que estos buenos hombres dieran sus ideas pero parecía que nada servía hoy ya que mejor la batalla no podía salir. Los muertos serían velados y los vivos condecorados y lo celebrarían por todo lo alto. Ante sus ojos veía al ejército enemigo retirarse y se quedó mirando en dirección a donde se le había comunicado que se encontraba el general enemigo. Esperó pacientemente a algo que sabía que ocurriría. Y efectivamente no tardó en llegar un correo con el uniforme de ese ejercito enemigo que ya se comenzaba a retirar dandosele todo el cuartel del mundo. El hombre, un joven de no mas de diecinueve años le extendió un papel lacrado y enrollado que procedió a abrir con incierta delicadeza. Una sonrisa se expandió de nuevo por su cara. 


-Dígale a su general que yo también estaré encantado de asistir a esa comida privada y que espero que podamos compartir recuerdos de los viejos tiempos. Dígale también que le felicito por su excelente planteamiento de las condiciones y añada que el vino lo aportaré yo encantado. Que ganas tengo de ver a mi viejo amigo.-Por su las moscas le ofreció un pergamino con muchas de las cosas que le quería decir y que seguramente ese enlace no diera abasto en memorizar. 


Y sin mas el correo saludó con gran respeto y reverencia al general y se marchó corriendo para entregar el mensaje. Mientras tanto este buen general se dirigía a escoger la mejor botella para llevarla a su amigo. 

domingo, 19 de junio de 2011

Pensamiento de escritor 16 ´´diferencia entre depresivo, emo, capullo, pasota y etc´´

Buenos días a todos los que me lean y demás gente a las que les narren mis andanzas por el pensamiento contemporáneo. Hoy la disertación como el título indica es sobre todo lo referente a gente depresiva, pasota y emo. Lo de capullo bueno quizás lo puse un poco de adorno. Será el mismo esquema de siempre: dejo volar mis ideas y sacáis vuestras propias conclusiones.

Vamos primero con los depresivos. Este tipo de gente es en el que este servidor de usted se encuentra. Los depresivos nos diferenciamos de los emos y pasotas en que estamos tristes sí, por supuesto pero en casos como por ejemplo el mio hay algo perfectamente argumentado y verdadero, 100% veraz que a veces nos empuja a quizás tomar la decisión de callar, llorar y demás cosas. pero en caso de los depresivos lo que pasa es que por ejemplo se ven bajo presiones altas, tienen muchos problemas o bien quizás han sufrido una experiencia que ha desequilibrado sus esquemas. No siempre los depresivos van a estar mal, hay grados por supuesto pero muchos de los depresivos que habitan el mundo no están llorando las 24 horas del día y los 365 días del años. Ademas de que la depresión aparte de llegar por algún motivo X también se va si se sigue en casos muy extremos el tratamiento médico necesario durante el tiempo que sea necesario. Y los mas importante que será a tener en cuenta: ellos no buscan estar así en ningún momento, no desean estar mal porque les ha muerto la madre o porque su novia les ha dejado por la secretaria y ya sé que os parecerán motivos tontos pero creedme no quiero dar los míos.

Vamos ahora con los emos. Los emos en mi opinión mas ´´ligh´´ deberían replantearse la vida que tienen. Muy generalmente son gente de bastante poder adquisitivo (las prendas que usan no son baratas para nada tengo entendido) y disfrutan de la melancolía y la tristeza mas profundas, alegando que gustan del dolor propio para poder sentirse mas motivados a tomar esa salida fácil que sinceramente no se por que la toman. Les voy a poner el ejemplo de una persona que conozco. Esta persona en sus momentos malos quería suicidarse, algo que es alocadamente disparatado y que conlleva un profundo dolor para esas personas que la quieren. Esto por supuesto les parecerá dentro de lo que cabe una barbaridad pero añadiré que esta persona también se quería suicidar en momentos de aburrimiento. Así como les suena y lo leen eso es 100% real. Los emo según deduje hace mucho tiempo se mueven por un egoísmo que no puede ser comprendido porque les diré que lo tienen todo, hasta amigos con los que salir por ahí y divertirse, pero en vez de eso buscan algún motivo totalmente vejatorio para el sentido común como que por ejemplo vieron Titanic y por temor a que les pase eso a sus parejas se quieren morir. Cabe señalar algo que debí mencionar casi al principio: las autolesiones. Son provocadas por el propio sujeto para llevar a cabo llamadas de antención de índole muy inmadura o bien para sentir placer a través del dolor propio. Es algo que en especial para mí me resulta de lo mas contradictorio, lo que implica el rechazo progresivo de la gente debido a que la sucesión de eventos de este tipo originan una reacción automática del subconsciente que busca la huida de esa gente que no se ven afectados por esta corriente de pensamiento dada en adolescentes generalmente.

Ahora los pasotas. Pensaréis que esto no tiene que ver nada con los anteriores pero si que tiene que ver. Imaginen a alguien que cuando no sale de fiesta se la pasa lamentándose de la vida o bien se pone a mirar el suelo contando las baldosas. También está el recurso de una conversación por msn con una persona al azar que dura aproximadamente de 6 a 10 lineas. Después vuelven a no hacer nada. Finalmente el destino quiere interponer una dificultad que les causa un crucigrama de sucesos que afrontan con la formula ´´no me sale voy a pasar de todo y si me estrello contra el puente me estrellé´´. Al final con un bagaje de desgracias suelen recurrir a drogas y todo eso sin importarles lo mas mínimo lo que sea de sus cuerpos y de sus mentes por no mencionar el sentimiento de impotencia que causan a la gente que los quiere mucho. Añadido a todo esto me encuentro un caso de una persona que en lo mas profundo de su ser destrozado por el corazón roto que cargaba, no tiene mejor idea que la de ir a por drogas avisando a todos sus amigos que con los ojos como platos lo miraron sintiéndose impotentes ante la desgracia acontecida. Esta persona quizás quería llamar la atención diréis pero creedme que aunque sea llamada de atención escucharles hablar con toda la normalidad del mundo que han visto un accidente múltiple y un amigo ha muerto en sus brazos es algo que os puedo asegurar da miedo y te hace replantearte conceptos como el de ´´manicomio´´. Los pasotas muchas veces son hacer nada logran daños a niveles que ni imagináis. Son gente que vale sí, cuando hay problmas se merecen una ayuda pero ¿ayudaríais a un cadáver a subir una montaña?. Es una pregunta curiosa lo se pero eso parecen a veces. No comen porque ´´no les apetece´´ , se drogan porque ´´total ya peor no puedo estar y es lo que piensas de mi´´. Son tantas cosas...

Los exagerados. la exageración es parte de la psique del hombre desde hace muchos muchos años. Desde el principio mucha gente ha usado la exageración para manipular a otras personas haciéndolas sentir culpables por obra y gracias de los chantajes que a menudo son recurridos para ejercer un control sobre una o varias personas. Pero mi caso de ejemplo va por una persona que la verdad podría ser la reencarnación de la amistad pero también de la exageración y el dramatismo. En cierta ocasión que yo hablé con esa persona acerca de cierto asunto que no mencionare y pido disculpas por ser tan críptico, me doy cuenta que aun usando las palabras mas educadas y ejerciendo toda la calma del mundo esta persona me acusó de cosas indecibles en este escrito porque incluye ciertas expresiones incorrectas. Les puedo jurar a los que me conocen y a los que no que de entre todas las personas tranquilas que este mundo yo quizás estoy en el puesto 5234235 que de un ranking de 6.300.000.000 no está mal. Retomando el tema de la exageración y el ejemplo que expuse antes diré que con esa persona estuve días sin hablar y que sorprendentemente cuando ella me habló parecía que nunca había acontecido aunque bien hizo mención a que no hablábamos tanto como antes y eso le preocupaba. A mi me preocupaba esa memoria tan reducida. Solamente se me ocurre un consejo desde al experiencia para situaciones así: tragaos el sentimiento de culpabilidad, esa persona está dando un espectáculo pero vosotros mantened la calma y diciendo cualquier cosa que no sea una conclusión al tema cambiad lo antes posible a otro tema. El sentimiento de culpabilidad o el cabreo o el coraje o el orgullo se puede recuperar de mil formas tranquilos.

Los ´´enamorados´´. Bien como podéis leer la palabra está entre comillas. Tipos de amor hay muchos pero yo me refiero al amor enfermo que desencadena en la mas profunda obsesiones y lleva a romper pautas sagradas del estilo de ´´ningún hombre merece romper la amistad con una amiga´´ (gran frase de una dama llamada Nadia). Eso no es amor, ni de cabeza ni de corazón. Esos supuestos enamorados que realmente son obsesivos no se importan por mas persona que si mismos y son heraldos de la desgracia para las vidas de todos los que le rodean a los que no se paran a mirar en lo mas absoluto. Después cuando tras mucho esfuerzo logran las cosas entonces dejan de sentir nada por esa persona, solamente por el mero hecho de hacer estado unos 5 minutos a su lado y saber que la amiga nunca mas le hablará ya se sienten realizadas y entonces surge la sorpresa. Se ´´enamoran´´ de otra persona dejando de lado a la anterior y el ciclo se repite de nuevo. Les contaré una cosa de mi vida. Yo me ´´enamore´´ de varias personas pero fue el típico enamoramiento que con el tiempo descubres que esa persona con la que soñabas solamente te atraía aparte de que en este caso que les hablo yo solamente hable con ella en unas pocas ocasiones ya que yo me consideraba de aquella como inferior a su divina figura. Así que por tanto yo no fui destrozando a nadie por el camino para lograr mi propósito. Como ultima cosa a este tema diré que eso de estar ´´enfermo de amor´´ lo entiendo pero destrozar vidas y parejas por esa enfermedad es de malas personas. ¿no es que con verla/e feliz aunque sea con otro ya eres feliz tu? ¿y por que le haces lo que le haces? eso no es amor.

Los ´´diplomáticos´´ (con dedicatoria). Traducción :hipócritas. me han acusado de hipócrita alguna vez pero es que se confunden ya que antes de que yo esté dando mis argumentos (un hipócrita nunca da argumentos) entonces ya empiezan a acribillarme y sí, me refiero a la persona del ejemplo de los exagerados que empezó a decirme de todo. Volviendo al tema diré que los hipócritas en términos generales son las personas que le dicen a una persona que por ejemplo está muy guapa y después piensan que están horribles. Esta gente la verdad me parece dentro de lo que cabe la menos peligrosa pues siempre que sacan sus pensamientos en voz alta con otras personas acostumbran las personas apuñaladas a enterarse así que el karma les castiga con la soledad por parte de esas personas que descubren esa falsedad de la que hacen gala.

Siento dejarlo a medio terminar pero lo cierto es que ahora me meteré en un post de un foro y bueno ya nos veremos

sábado, 18 de junio de 2011

Enfrentamiento milenario

Era dulce la sonrisa de la dama, una de esas que invitaban también a sonreír de forma cortes para cederle el paso que esos lindos pies embozados en unos zapatos de gran calidad y obviamente buenos materiales. A esta sustentación física unas piernas largas, torneadas que no se dejaban ver por la gran falda que las cubría celosa de que cualquier incauto o avezado observador que deseara deleitarse en algo mas que la sonrisa y el ligero busto que decoraba el balcón de ese bello cuerpo. Una cintura fina como de figurilla de porcelana se levantaba ligeramente por encima de las caderas que con delicado contoneo captaba ciertas atenciones para nada intencionadas. De su rostro pálido (a la moda de ese curioso lugar) el rostro resultaba de una palidez que no era cadavérica pero si que era bastante pronunciada y sus manos finas estaban cruzadas una sobre la otra para que la postura fuera mucho mas correcta y se viera su excelente educación en las mejores instituciones. El cabello estaba recogido en un moño de gran elegancia que al igual que toda ella estaba exquisitamente labrado por los grandes experto del cabello que las mas altas cantidades de dinero pudieran hallar.

Sus pasos la llevaron por un parque lleno de buenas y malas gentes que se dedicaban a sus quehaceres pero no se fijó la dama en las personas importante sino en lo que se posó en un árbol cercano. Toda la atención de los presentes seguía puesto en los deberes, derechos y privilegios de su condición de vida humilde o rica, mala o buena, que al fin y al cabo las personas no veían a ese ser si ese ser no quería que lo vieran. Sus estatura exacta a la de un hombre estaba en ese momento totalmente encogida en si misma pues la figura podía ser observada por la dama sentada de cuclillas, esto es, las piernas dobladas sobre el techo y sin mantenerse para nada sentado sino que mas bien en un excelente y prodigioso equilibrio.El cuerpo era en toda su conjunción de extrema delgadez y de entre los largos cabellos únicamente se vislumbraban dos luceros que no eran para nada brillantes cargados de bondad y buenas intenciones. Una sonrisa totalmente desquiciada estaba de cuerpo presente en su rostro y la respiración era extrañamente tranquila, sin dejar de lado el detalle de que la posición y el equilibrio exhibido no parecían requerir esfuerzo por parte de ninguno de sus músculos que parecían casi extintos de su cuerpo. 

la dama lo miraba y se acercó vagamente a él sin perder la sonrisa amable que se cernía en su rostro. las alas del ser eran negras como la noche y la oscuridad que reflejaban sus ojos iban a juego. La dama se acercó algo mas y durante un momento se miraron dos personas (o mas bien persona y ser demoníaco), pero de pronto los ojos entraron mas allá de toda esa piel y esos músculos, calando hasta los huesos a esas dos criaturas que se estaban retando y a la vez invitando con una mano dispuesta a dar entrada y la otra dispuesta a defenderse de los males que se pudieran causar. 

la esencia de la criatura estaba totalmente dentro de ella, sintiéndose rodeada por la esencia de la dama que desprendía un calor vivo que a su vez prestaría con toda seguridad el don de la vida en cualquier criatura muerta. El ser alado estaba desquiciado ante tanta bondad que se encontraba y trataba de llenar de ira el interior luminoso de la mujer, con las intenciones mas sucias de manchar y pudrir todo a su paso. La presencia misma del esperpento alado estaba dejando claras heridas en la psique de la dama que únicamente se veía tambaleada y apoyada en el suelo a punto del desmayo. La mente de ella se llenaba por momentos de las mas grandes y variadas tendencias pecaminosas como son el fornicio desmedido, el hambre o la necesidad de consumar grandes actos que alce la única figura de ella misma. Su cuerpo, que ya no tenía razón de importancia en esa batalla de voluntades se estremecía constantemente pero algo no desfallecía de toda su anatomía que lentamente se llenaba de un sudor frío producto de los terrores a los que era sometida su mente. la sonrisa de ella no moría y aquello era su arma 

La fortaleza mental del demonio estaba mas que reforzada por las miles de batallas que había librado ese ser tan indigno y oscuro que no deberá de pisar la tierra en lo mas absoluto pero ahí estaba él recibiendo los golpes de una oponente digna. La criatura maligna estaba empeñada en destrozar hasta la mas ínfima porción de bondad que habitaba la esencia de ese ángel caído o llegado del cielo. Pero por avatares del destino la criatura estaba encerrada y por mucho empeño que ponía notaba como su esencia se consumía de forma lenta dentro de ese núcleo de bondad eterna, que nunca moriría ni cambiaría en lo mas mínimo sus pautas. Así pues que el combate empezó a tornarse a favor de la verdad y la bondad en el mundo. y por mas que el demonio penetraba el interior de la mujer, mas se consumía para no regresar jamás.


En lo mas sórdido de la realidad, dos cuerpos estaban desnudos, húmedos por el placer que había hecho exudar toda la esencia del amor entre esas dos almas contrapuestas. Los pechos de ella estaban en constante movimiento por no poder contener una respiración agitada que el demonio a su lado, yaciente entre los hierbajos del lugar tampoco podía controlar. 

jueves, 16 de junio de 2011

Revelación

Amparado por la oscuridad que revoloteaba mas allá de las velas del lugar, el personaje extraño estaba mirando a todas las parejas que bailaban. Nada parecía llamarle especialmente la atención de tanta algarabía y de tanto escándalo que estaban organizando todas aquellas personas en aquel lugar tan iluminado a excepción de ciertos rincones en los que él deambulaba constantemente. En las paredes los retratos de esos antepasados que con su poder o su suerte habían logrado mantener en pie aquel poderoso bastión que era ese castillo. Las bebidas corrían a cuenta de los huertos y los viñedos que estaban colocados en los campos lejanos y a ello se aunaban muchas mas plantaciones de diversas especies vegetales destinadas a ala alimentación de ese castillo y la población cercana.


El suelo era toda una suerte de filigranas doradas estampadas en dos grandes cuadrados de mármol, el uno blanco y el otro negro que justamente esa noche desempeñaba el papel de pista de baile para aquellas almas que se dedicaban a la búsqueda de aquello que el hombre y la muer anhelan. Amor y poder, ambos de forma igualitaria. Muchos estaban ahí para adquirir el poder de conocer algo mas antes de morir, otros muchos buscaban a su pareja ideal, otros tantos dispuestos a cerrar negocios importantes o a iniciar nuevas guerras. Los mas silenciosos eran los mejores y a ellos era a los que mas se arrimaba una sombra que escuchaba de forma furtiva esos susurros que dictaban pautas de normas, números, formaciones y de posibles víctimas. Sus sonrisa se ensanchaba cuando alguna risotada surgía del grupo que al igual que otros tantos mantenía tratos con el diablo o con Dios. La sombra se deslizaba de vez en cuando hacia los grupos de damas que se encontraban con la pareja ocupada en otros menesteres o bien que estaban en disposición de adquirir amantes libremente o mas sencillamente las que buscaban poder criticar vivamente a sus congéneres. Ahí la sombra no se ocultaba, se mostraba abiertamente a ellas para poder lograr alguna sonrisa de parte de sus blancas dentaduras. A ellas les tomaba la mano y la besaba cortesmente mientras escuchaba atentamente sus habladurías, sus consejos, sus ideas, sus secretos mas profundos. A esa sombra le confiaban grandes cosas sin miedo alguno y con todo descaro hasta miraban su forma con cierto deseo de poderse hacer dueños de tan curioso ser aunque fuera por unos instantes. Lenguas viperinas surgían a veces de todas partes para hacerle un cerco perfecto de trampas y seducción en el que ningún hombre podría escapar pero la sobra confiaba en sus objetivos y se centraba en ellos por lo que siempre escapaba de esas pequeñas bestias dominadoras de voluntades. Siempre se escapaba de ella con algún incentivo extra para continuar como es el roce de sus dedos en algún buen cuerpo y en zonas no muy púdicas.


Para reposo de su mente en aquella congregación de mentes pensantes y maquiavélicas se deslizaba entre los invitados sin perder esa pequeña sonrisa en la que cual se podía reflejar intención de acción directa. Los grupos de damas mas jóvenes que eran hija de las víboras eran toda una delicia en especial las que hacían gala de poder llevar a cabo una conversación sobre costura o sobre economía internacional. Tampoco se le pasó desapercibida a la sombra las miradas de aquellas que estaban destinadas a hacer envidiar a todas las demás, las que serían las grandes salvadoras del mundo y las que lo condenarían. En las entramadas redes de signos no verbales y corporales de la especie humana esta sombra encontraba cobijo en los bustos de algunas damas que gustaban de bailar con ella a la espera de alguna compensación pero esta sombra deslizaba palabras en sus oídos y las llevaba a la oscuridad en donde se consumía con sus almas hasta dejarlas totalmente agotadas y en situaciones no muy favorables para mantener su alta y casta reputación. Ahí estaba esa sombra en la noche disfrutando de sus víctimas.


La llamada de una voz le hizo volverse mientras disfrutaba de esa dama de alta alcurnia para poder encontrarse con la perdición de todos los hombres de esa fiesta. Esa dama podría ser una sombra como ella pero no era mas que una sencilla humana de gran atractivo que tenía a todos los de la sala encandilados con su pureza y toda su belleza. Y aquí es donde la sombra que bailaba, encandilaba, seducía y arruinada o asesinada lenta y pasionalmente los ardores uterinos de las prófugas de la religión que habitaban el salón estalló en ira ante lo que se avecinaba. Y ahí subió la sobra a lo mas alto de las escaleras y sin perder una sonrisa de toda cordialidad se encontró con las caras de los invitados que sorprendidos miraban a esa alta figura embozada en traje negro.


-Mis buenos y malos pero poderoso caballeros y poetas, mis bellas y apasionadas, castas y poderosas damas, que gran placer tenerlos aquí en esta sala, en esta fiesta en la que se les ha invitado única y exclusivamente para que podamos disfrutar de una velada entre murmullos de crítica a los collares de perlas de una o para invadir países. No quepo en mí de gozo de que todas las grandes falacias se han debido de decir con toda clase de entonaciones para producir las mas leves y graves heridas. Huelo esos corazones sangrantes que dejáis a vuestro paso de pobres diablos que se dedican a la poesía toda una vida, que tienen el corazón lleno de buenas intenciones y que pisoteáis sin mas contemplaciones que la que le dais al sirviente de color que os fornicáis a espaldas de vuestros maridos- Aquí un murmullo de sorpresa se extendió por la sala- No os sorprendáis de lo rameras que son vuestras mujeres caballeros que de vosotros también adivino en gestos esos accesos de pervertir los cuerpos de vuestras inocentes sirvientas... e hijas -Los ojos de los presentes se pusieron como platos-...o hijos...- una dama se desmaya en este momento del discurso para continuar la sombra diciendo.-Yo os he visto a todos vosotros cometer los pecados que ni el mismo satanás podría pasar por aceptables para ingresar en el infierno. Vosotras las pequeñas hijas de las rameras, llenas de miles de joyas que tienen mil veces mas valor que vuestra vida, que será vendida por vuestros padres en cuanto tengáis un poco menos de cerebro y un poco mas de busto. Muero de pena por vosotras que ofrecéis vuestros cuerpos a los mas poderosos por el afán del poder y a vosotras os digo que la historia os recordará como las que se hicieron las zorras del diablo en la tierra. Yo escupo en vuestros diminutos sexos rociados de la simiente de los grandes y poderosos políticos que rigen esta nación. Yo os condeno a morir aquí hoy y os aseguro que fornicaré con vuestras viudas e hijas gustosamente para poder soportar mejor la pena...-Sin perder esa sonrisa se fue a su salón de estar en donde un libro le esperaba mientras en un destello las puertas se cerraron y una horda de demonios se cernían sobre los invitados, pervirtiéndolos y desgarrándolos en mil torturas.


Y la sombra sonreía con esa bella música.



domingo, 5 de junio de 2011

Las mañanas, tardes y noches.



Colmadas en tu recuerdo se hallan las mañanas, las tardes y las noches de mi día a día. Cada rayo de soles el recordatorio de tu mirada y cada respiración tu presencia en mi mundo. Camino notando los rayos del sol iluminándome, mirándote a mi lado tomando tu mano secretamente de forma suave, mimando esos dedos tuyos mientras una sonrisa perfecta me da mas calor al alma de lo que puedan hacer mil soles. Abatido a veces en las mañanas lluviosas siempre temo que deprimentes lágrimas corran por tus mejillas si ves las tormentas de aquí. Desayuno mirando a veces la distancia pensando como me estarías mirando, como me estarías cuidando si me enfermo, que harías a mi lado como besarías mis labios y como yo e correspondería, interrumpido solamente por los estornudos y los mocos en los días de estar enfermo. Miro a mi alrededor imaginando que estás a mi lado acompañándome a todos lados esperando encontrarte y poder escuchar tu risa que me da la vida cada vez que la escucho. No es algo que pueda decir cualquier persona pero si tuviera que escuchar un ultimo sonido antes de morir que sea el de tu voz deslizándose por mis oídos hasta tocar mi alma en lo mas profundo y mandarla a un infierno que resistiré valientemente o a un cielo donde no seré feliz porque no estarás a mi lado. Muchas veces te veo ahí, a mi lado con una mirada carga de inocencia, en pie con alguna ropa que invita al pecado para que saludemos a la mañana de la mejor forma y entre abrazos, besos y palabras de amor entregarnos a ese amor que nos profesamos constantemente. Tus labios los siento a veces recorrerme como si yo fuera esa presa tuya que el depredador se agencia para si.

A medida que avanza el día trato de distraerme pero sigo pensando en ti de una manera mas inocente y mis pensamientos se dedican a tu sonrisa, a esa mirada inocente y esos mimos que constantemente quieres y sigues queriendo, dejándome ver que eres in saciable pero me siento cuidado por ti, que estás a mi lado susurrándome cosas buenas, palabras de aliento, de resistencia en los malos momentos con mi padre o con quien sea. Siento la congoja de no poder abrazarte, de no poder llamarte para quedar en un sitio y tomados de la mano pasear por la playa para que veas lo grande y bravo de nuestro mar gallego. Tus pasos al lado de los míos impresos en la arena, huellas efímeras que el agua borra de la arena pero no de nuestros recuerdos y siento que todos esos pasos son importantes por igual porque serían un segundo mas de felicidad que me hiciste y haces sentir. Tus palabras dulces, tus risas, tus sonrisas, siguen siendo la parte mas importante de mi estancia en este mundo, y entonces sueño con todos los mundos creados para ti y creo otro nuevo en el que un pescador es seducido por una gatita o una dama de vestido azul extraña a su alado marido. Miro a los cielos esperando verte bajar de ellos entre tus delicados pasos de ballet y me pregunto como estarás, que habrás hecho en tanto que yo no estaba y suspiro de amor por ti, por esa persona que amo a mas no poder. Querría colmar la distancia que nos separa de rosas flores y criaturas que te protejan hasta la muerte en ese camino que te lleve a mis brazos. Tu sonrisa se acerca a mí en las mas afortunadas visiones o enfermizos delirios de amor, que me hacen centrar todo mi esfuerzo en la perfección de un suspiro tuyo.

En las noches mis dedos escriben las lineas de todo lo imaginado y quieren que estés a mi lado para poder bailar en tu cuerpo deshaciéndose de la ropa que te cubre y estorba a mis labios para recorrer tu piel y sentir esos suspiros prohibidos hasta en el mismo infierno. Otras veces estaríamos tumbados en la cama o tu sentada en mis piernas mientras miramos alguna película y me acaricias suavemente el cabello que tanto te gusta mientras das besos en mis labios con la misma delicadeza con que se trata a una rosa de cristal. En ese momento veo tu sonrisa mas clara que nunca y siento tu cercanía mas que nunca, y no puedo evitar sentirme protegido, querida, hasta adorado como si de un dios se tratase solo que mi culto se dirige única y exclusivamente a tu corazón, con ánimo de hacerlo latir hasta que nuestras almas se junten en una danza de amor y placer que nos suba al cielo. En la cama imagino tus besos, deseo tus manos en mi cuerpo, ansío una caricia en mi rostro, me consumo por la llegada de tus ojos a mi vida,a esta vida que tengo aquí, en este mundo peligroso y del que necesito huir cuando tu saltes a mis brazos. Todo se acumula y no se que mas decir... es tal la vorágine de sensaciones la que siento cuando duermo o trato de dormir. la preocupación porque te pase algo o la alegría de haber tenido un buen día, los estremecimiento s cuando esos labios tuyos se han hecho sentir mas de lo normal...

Así son mis mañanas, mis tardes y mis noches amor mio...


sábado, 4 de junio de 2011

La gran batalla de los siglos.

Una mañana de esas de primavera en la que el sol iluminaba con sus divinos rayos los rostros de todos los jóvenes apiñados en los alrededores del lago jugando y divirtiéndose lo mas posible. Todos ellos y todas ellas estaban de lo mas distraídos y entretenidos a la par que las madres y padres de todos ellos charlaban animadamente sobre las perspectivas de futuro de sus hijos y de los cultivos que habían plantado en las respectivas granjas. El agua se encontraba sin duda a una temperatura ideal para bañarse y permanecer ahí un buen cúmulo de horas en las que poder servirse de tan refrescante diversión con el propósito de llenar las mentes de bellos recuerdos que compartir o a los que aferrarse cuando las circunstancias de la fatalidad se ciernan sobre uno de los presentes en algún momento. 


En toda esa algarabía se hallaban cuando de pronto una oscuridad atenazó los cielos apresando al sol entre sus brazos de maldad y oscuras intenciones. El extraño visitante aéreo se entretuvo alejando el calor y la luz de los corazones de todos aquellos que estaban presentes y en seguida los jóvenes se apresuraron a tomar las armas y todos los conocimientos de hechicería para hacer frente a ese enemigo que amenazaba la paz de sus hogares y su pueblo. Es posible que se me halla olvidado decir que estos jóvenes eran aprendices de magos, caballeros, brujos y demás. Sus padres estaban presentes y también ya se encontraban dispuestos a la batalla que se cernía.  Como entrenados desde sus nacimientos (y así era) los jóvenes se colocaron alrededor de los mas mayores a excepción de los caballeros que indistintamente se situaron a la cabeza del improvisado batallón mientras gritos de aliento y demás salía de sus gargantas. Los monjes recitaban sus plegarias. Estos eran los únicos que no tenían hijos pues de haber mancillado sus almas en el pecado de la carne sus plegarias mágicas no habrían tenido efecto sobre el espíritu de las lineas entre las que se encontraban. Las espadas desenvainadas se iluminaron en la oscuridad por obra y gracia de todos los hechizos que estas poseían y los escudos reflejaban el orgulloso emblema de cada familia. 


-Por los mas poderoso ancestros este va a ser vuestro bautismo de fuego chavales- rugió uno de los bárbaros guerreros del norte que habían bajado desde las montañas a comprar hortalizas y demás. -Vamos a repartir unas cuantas tortas y no quiero que titubeéis u os haré comer mi hacha y otras cosas menos agradables aun. Hijo confío que todas nuestras peleas hallan servido de algo o te daré la paliza de tu vida en el Valhalla cuando muramos.- Con un grito atronador en el idioma de las lenguas nórdicas el resto de salvajes le siguieron en un carga fiera como las estampida de mil mamuts con el líder seguido de cerca por su propio hijo. 


Ante ellos la oscuridad pareció abrir una boca mas tenebrosa aún y de ella salieron hordas y mas hordas de demonios que por tierra y aire se abalanzaban contra los bárbaros pero no estaban solos ante el peligro. Con la velocidad que les permitía su largo y arduo entrenamiento diario, cazadores y arqueros en general tenían los arcos ya tensos y nada mas se esperaba de ellos que ser certeros en sus disparos. Los que en toda la vida habían sido habitantes de los bosques y poseían la visión del águila, el oído del mas avezado depredador y puntiagudas orejas. Las flechas bendecidas por sus amigos los ríos se acercaban raudas a los objetivos y los hacían caer desde los cielos, que eran los mas preocupantes para la integridad de sus compañeros bárbaros. Las flechas eran de sauce, de bambú, de junco, de todo tipo de material que uno se pudiera encontrar en los bosques mas vírgenes jamás tocados por el hombre. Era tal la confianza de los tiradores que los bárbaros que cargaban podían sentir las pumas de las flechas rozarle la cara pero estaban seguros de que ninguna fallaría su viaje al enemigo. 


En esta carga, algo mas lentos por la presencia de sus armaduras, los grandes comandantes y los hijos de ellos avanzaban con toda la fuerza que supone las espadas de mandoble y todas las protecciones posibles. Las armaduras también reflejaban toda la importancia de la casa a la que pertenecía y mas de uno se había atrevido a incrustar zafiros diamantes y demás piedras preciosas para hacer valer mas la imagen de su familia. Con un fiero grito todas las fuerzas de choque se estamparon contra las fuerzas demoníacas que se demonio de otro mundo había traído como si de una particular nave de transporte se tratara, pero sin velas, solamente movida por la maldad que la había creado. Esta oscuridad que física variable descendió para brindar protección a sus aliados de batalla que no buscaban mas que la sangre, que se movían por el placer de sembrar el caos y la destrucción. El agua del lago fue contaminada pero sis peces en vez de morir se convirtieron en criaturas que salieron de las aguas para lanzarse al ataque. 


Detrás de la linea de ataque directo y detrás de los arqueros, los monjes estaban sumidos en sus trances. Sus sabios conocimientos de oratoria y poderes mas allá de toda comprensión los sumía en un estado que hacía la voluntad y la fuerza de aquellos que se movían y guiaban por la fe de todos los dioses conocidos. Las palabras eran dichas en toda clase de tonos y voces, con miles de acentos reverberantes de las tierras que se encontraban pacificadas por la Fe. Los acentos del este sobretodo, de gran fuerza y llenos de fervor hacñian llegar a los oídos de los caballeros los principios mas antiguos y regios de la caballería. 


-Los dioses están con nosotros hermanos, seremos la fuerza que purifique a todas estas desdichadas e impuras criaturas. El paraíso os espera si caéis en batalla pero no se aceptaran muertes cobardes por rendición así que luchad, luchad, luchad- decía uno de los monjes que no estaban en absoluto en trance alguno. -Vamos hermanos que vuestras espadas bendecidas en mil templos sean la prueba de que la Luz y la Fe prevalecerán a través de los tiempos y a través del caos y la oscuridad. mandad a esas escorias al infierno- gritaba fuera de si aquel ser tan curioso pero que infundía renovadas fuerzas a los guerreros. Los arqueros por su parte, por ser en su mayoría de raza elfa se dedicaban a susurrar poemas que seguían siendo hechizos para que la naturaleza les prestara cobertura. Ello era posible también a todos los invocadores presentes. 


De pronto, cerca del núcleo del conflicto una brecha se abrió y de ahí surgió la mas deforma y colosal criatura que se pudiera concebir con maldad por parte de las fuerzas oscuras del mundo. Esa comenzó avanzar hacia los desprotegidos caballeros pero los invocadores que se encontraban en la retaguardia en dos miradas cómplices por parte de sus muchos integrantes comenzaron su propio contraataque. De sus mentes y con total uso de sus memoria hicieron elevar a los cielos sus oraciones y hechizos. Muchos se sacaban de la manga distintos objetos en los que canalizar su poder. las varitas de los magos (que no eran invocadores sino magos de ´´ataque´´ y ´´defensa´´) se esforzaron en lanzar todo su arsenal mágico. Unos creaban bolas de fuego, rayos, convertían el agua en barro para entorpecer el avance de semejante mole y de los demás enemigos que no paraban de salir por doquier de las fauces de esa oscuridad. Otros magos se dedicaban a crear defensas mágicas contra los nigromantes y los brujos que lanzaban a todos sus esbirros no-muertos contra el núcleo mágico de la resistencia. Ante la situación unos cuantos animales llamados por los elfos se unieron a la batalla y con sus garras y mordiscos hicieron de frente secundario de resistencia. Todos los pájaros y en especial las águilas, buitres y halcones se unieron a la batalla para hacer frente de las arpías que acechaban a todo aquel que estuviera desprevenido y ya se habían cobrado unas cuantas víctimas jóvenes. 


Los invocadores seguían sacando de los portales invocantes a todas las criaturas que pudiera ser representantes de la luz. Ahí se presentaron hasta algunos semidioses que con su fuerza, velocidad, inteligencia, poder bélico, se enfrentaron a todos los demonios que les fue posible pero nada parecía poder detener a esa horda y al coloso que estaba destrozando las defensas mágicas. Todo parecía desfallecer, hasta los monjes en sus oraciones estaban ya dudando de la fuerza que su Fe era capaz de aplicar en las almas de los luchadores que perdían la vida uno tras otro. El coloso monstruoso ya estaba cerca de lograr derribar las defensas mágicas... 


Algo salió de la nada y alcanzó a la gran mole infernal dejando en el impacto una gran explosión que hizo caer al suelo uno de los brazos del espanto andante. Los magos desconcertados ese preguntaban quien tenía tal poder. Antes de decir nada Un rugido largo que no parecía tener fin (no hay criatura que mantenga un aullido o gemido o lamento o grito o lo que fuere tanto tiempo) empezó a escucharse entre los árboles del bosque cercano. Una humareda acompañaba a lo que fuera que se acercaba y derribaba los árboles independientemente de su tamaño. 


-Sea lo qe sea espero que preste bien servicio porque no solemos perdonar tal atentado a la vida vegetal dijo uno de los elfos que se encontraba ya seco de flechas y estaba enzarzado en la batalla con dos espadas de gran filo y exquisita factura- Como sea algo mas en nuestra contra estamos muertos. 


Los tanques aparecieron de pronto y dieron otro par de cañonazos al colosal monstruo que estuvo a punto de acabar con las vidas de tan insignes magos. A esto ninguno de los combatientes supo que pensar pero parecían que eran aliados así que las preguntas se harían después. En los cielos otras criaturas, también de metal estaban plantando cara a arpías y demás criaturas aéreas malignas. Estos artefactos voladores de hierro estaban hechos sin duda para volar y escupir fuego a los enemigos. Unas cuantas divisiones de la aviación estaban dando vueltas alrededor de ese ente intangible que se dedicaba a escupir legiones de criaturas pero no sobrevivían mucho tiempo por la pericia de los pilotos y artilleros de los aviones y tanques, estos últimos situados a los costados de la zona mágica para brindar mayor protección. Pronto las tornas había cambiado. 


Las alianzas entre países quisieron que los Spitfire y los Bf-109 se aliaran para hacer frente a esa amenaza mundial y todos estaban dando sus vidas para hacer frente a lo que era la maldad en persona, que no tenía nombre ni mas intención que la de destruir a todo lo que se encontraba por el camino. En tierra los comandantes de Shermans, Matildas, Panzers, King tiger y vehículos similares mantenían una coordinación perfecta de ataque y defensa para que los magos e invocadores pudiera hacer su trabajo. Los t-34 con mas velocidad y mas empuje relativo se dedicaron a avanzar sin compasión friendo a cañonazos a todos los diablos que se ponían en su frente. 


En medio de todos esos disparos y acrobacias los invocadores lograron la presencia de el dios de la luz suprema, un dios que no tenía nombre pero si alta presencia en el escalafón divino. Ni cuerpo tenía, era sencillamente al contrapartida de esa oscuridad que los atenazaba en los mas hondo de sus almas. Con decisión. ignorando en todo su poder a los demás seres inferiores se enzarzó en una gran batalla que desencadenó en una explosión que se llevó víctimas de por medio pero culminó en la victoria de aquellos que querían hacer lo mas importante del mundo y por lo que lucharían hasta sus muertes. 


Vivir en libertad...


...Y tomarse unas chelas con la adorable y bella fon desde luego 

viernes, 3 de junio de 2011

El pescador y la gata

El sol estaba en lo alto del cielo, dando las buenas tardes a todas las gentes del lugar. Los habitantes iban de aquí para allá en sus quehaceres diarios y algunos niños buenamente a sus padres ayudaban. El panadero estaba entretenido vendiendo el pan para hacerse algo de dinero con el que sacar adelante a su familia, y lo mismo sucedía con el lechero, el alcalde con su gran sabiduría y vejez, el mensajero del alcalde con su caballo rápido, el herrero en su gran forja, el zapatero que discutía con el curtidor el mejor precio de unas cuantas medidas de cuero para hacer sus zapatos. Los pastores de los alrededores estaban también atareados en la esquila de las ovejas que ya necesitaban de una buena muda de lana. Y no olvidemos a todas las mujeres y hombres que estaban trabajando los cultivos y ordeñando vacas y demás, por supuesto, afanadas como no se hace nadie idea en las tareas de las granjas de los alrededores de un pueblo con un bello río y un bello lago. 

En este lago los peces picaban como siempre el anzuelo de la caña de aquel señor que se dedicaba al noble y maravilloso arte de la pesca. Era un hombre sencillo, que nunca había sido para nada el mejor de los pescadores pero si bastante paciente, una de las virtudes necesarias para todo buen pesador. Su caña no era nada del otro mundo, casi podría decirse que era un palo con un hilo algo mas resistente de la cuenta en cuyo otro extremo se podía encontrar el anzuelo con el correspondiente cebo, para el caso una lombriz o alguna alimaña similar. Era todo apacible en aquella escena que no podía ser interrumpida ni siquiera por los recaudadores de impuestos, pues la aldea estaba bien escondida de cualquier rey avaricioso que quisiera echar mano de sus escasas posesiones. Así transcurría el tiempo hasta que un pez picó y de unos cuantos tirones de sedal y un par de gritos de alegría el maestro pescador hizo su primera captura. Con una sonrisa el hombre depositó el pez en el cubo que traía consigo para que el pez no se pudriera ni nada a lo largo de la larga espera que supone el segundo pez una vez atraviesas la alegría del primero. 

Con la tranquilidad de la escena y de la atmósfera, el pescador no se dio cuenta de que un inesperado intruso se coló en este improvisado escenario. Con pasos sigilosos se acercó al cubo atraído por el olor del pescado . Era un gato glotón, de estos que no pueden resistir la tentación de una presa tan sencilla, mas que las presas que ponía a su disposición el anciano pescadero del pueblo. Aunque este gato nos resultaba un ladrón de gran educación, pues no fue directamente a este exquisito manjar de los dioses gatunos sino que se presentó formalmente al pescador y dueño legítimo de ese pez con un suave maullido. Esto hizo abrir los ojos al pescador que se quedó sorprendido de tan inesperada visita. Una sonrisa cubrió su rostro y se quedó mirando esos grandes ojos que transportaban al sensible a un mundo mas allá de la comprensión humana. Las mirada se sostuvieron un rato y de ahí comenzó a hablar el pescador. 

-Hola pequeño gato, se ve que tus éxitos en la alimentación de pescado te han granjeado una buena figura. Me supongo que eres callejero pero querría conocer al caballero que te tuvo de mascota porque habiendo podido robar mi pesca me saludas y te presentas formalmente. Mis respetos a quien te halla tenido a su lado amiguito.- Y sin mas mediación de palabra el hombre tomó su primera captura del día y la acercó al gato que se quedó mirando la comida fácil que le ofrecían casi en bandeja.- Vamos que se te ve hambriento aunque no delgado que conste. Es todo para ti a fin de cuentas para mi comer cuatro peces o cinco me es indiferente pues así de vanidoso que soy, aunque toda vanidad se marcha cuando hablamos de cuatro monedas o cinco y mas si son de oro. -Dicho esto el gato ya estaba comiéndose el pescado casi ignorando vilmente a su interlocutor. Los dientes devoraban el alimento con gran rapidez y antes de poder ver el espectáculo entero otro pescado cae ante la paciencia del pescador que lo deposita en el cubo. 

La tarde trascendía sin novedades mientras el gato y el pescador afianzaban esa prematura amistad con las vivencias de uno y la intensa mirada del otro. Una vecina de generosa bondad y aun mas generosas caderas que dio la casualidad que se dirigía al lago para tomar algo de agua tuvo a bien de informar por su experiencia espantando gatos y demás que el reciente amigo del pescador era amiga, por lo que el tema de las mujeres y el amor quedó algo apartado. Las confianzas aun así no se hicieron esperar y enseguida al gata se acercó al pescador con la cola en alto como haciendo valer la presencia de una reina y empezó a frotar su cabecita peluda contra el brazo del pescador lo que suscito una risotada por parte de este. 

-Eres toda una seductora encanto. Las mujeres y los ronroneos son buena mezcla para hacerme perder la cabeza aunque hace ya tiempo que mis ojos no pertenecen mas que a una mujer, aunque te diré que si fuera gato seguramente tu serías esa dama por la que suspiro cuando estoy mucho tiempo sin verla.- una mano dejó de sostener la caña para acariciar la cabeza de la gata que intensificó ese sonido tan suave y cálido.-Seguro que tienes a un montón de gatos detrás de ti deseando que les des una sana camada de preciosos y sanos gatitos.-Dijo el pescador. Y entonces entró en acción una tercera figura que los llevaban observando desde hace un rato. 

Su cuerpo fino era de ,movimientos elegantes y unos grandes ojos se dejaban ver con los ratos del sol de una forma que parecían un segundo amanecer en ese rostro pálido pero suave y de piel perfecta. Sus largas piernas se dedicaron a hacer unos pasos casi de ballet hasta acercarse al hombre y apoyar su cuerpo casi por entero contra uno de sus costados, Unos labios concedidos para hacer a este honrado caballero pecar se posaron en su cuello y un suave ronroneo salio de entre estos rayos carmesíes. La piel erizada del pescador le hizo vera ella que era bienvenida y de nuevo sus labios besaron su cuello y unas dulces palabras dichas con dulce voz le susurraron al oído. 

-Si quieres te dejo con tu linda amante mi amor pero me celaré mucho y no seguiré siendo una gatita buena.-Una risa de ángel salió de su garganta y el pescador soltando caña y todo en un gesto brusco rodeo la cintura de la bella y gatuna dama y la sentó en sus piernas para después besar esos bellos labios que lo hacían subir al cielo. Unos ojos de inocencia le miraron, miraron a este hombre esclavo de sus besos y le dijeron con el mas inocente de los tonos.-Te extrañaba amor- y dicho esto un nuevo beso de amor entre esos dos seres que ese amaban como el fuego y la pólvora. Una vez pasados los besos y los jugueteos la bella mujer se dedicó a hacer compañía a su amado hasta que este hubo pescado lo suficiente para la comida del día. Acto seguido y finalmente tomados de la mano se fueron a su casa a seguir con los ronroneos y mas que cosas que no pueden ser reveladas.