sábado, 29 de enero de 2011

El trono del demonio (en memoria del gran Lucius)

Con toda su estampa se sentaba el señor de las tinieblas ahí en ese trono donde nada ni nadie se le podía acercar si el no lo quería y donde estaba mas que seguro a parte de cualquier otro lugar del mundo. Su cuerpo estaba desnudo y estaba en perfecto reposo como invitando a todos los incautos que cayeran con el en el placer. A su alrededor se desenvolvían los mas placenteros y crueles pecados que la humanidad pudiera reflejar en sus libros de historia y las mas retorcidas mentes de asesinos y torturadores. Miles de mujeres a su alrededor que estaban siendo vejadas y los hombres dominando la escena con sus mutilaciones en algunas ocasiones. Por doquier se repartían muertes que nunca llegaban a consumarse por toda la ira del lugar, todo el odio y el pecado de lujuria que se respiraba. Satanás respirada y suspiraba satisfecho de placer ante ese reino que el mismo con mucho esfuerzo y grandes y magníficos engaños había logrado. Con cada una de esas deliciosas torturas su poder se acrecentaba un poco mas y su cuerpo se llenaba de mas poder ante el espectáculo de placer y dolor que se podía apreciar en cualquier dirección a la que uno mirara. Sus esclavas le esperaban a cualquier orden sentadas de rodillas con sensuales ropajes pus él era fanático de insinuar pero no de mostrar y eso lo llenaba de mas deseo a esas bellezas tan extremas que tenía atadas con cadenas y un collar como si fuera un tipo de mascota, y eso eran, sus dos mascotas del momento. Las usaba y se aprovechaba de su fervor al mal para que le entregaran lo que a el le viniera en gana. Ellas le obedecían sin rechistar. Sus almas ya le pertenecían y eso al saberlo ellas, les anulaba la voluntad lo que las hacía mas manejables. 


Una de ella se acercó a cuatro patas y comenzó a complacer con su boca al amo del averno sintiéndose gustosa y satisfecha por prestar sus servicios a la deidad del mal. Con la mano dedicaba lentos estímulos a la piel de su poderosa hombría y el agasajaba con halagos sobre cuan poderoso era entre los gemidos que el producía los masajes constantes que recibía en las partes intimas por parte de su pálida compañera del norte y como la lengua se paseaba con lentitud a lo largo de su sexo. Con un gemido en los labios y siendo ete expulsado a la hombría del amo de las sombras, la esclava encadenada de pelo oscuro como la noche se dedicó a mirar a su amo de esa forma que a el tanto le gustaba. con la inocencia de las niñas, algo que le llenaba de incontrolable deseo. la figura a la que la morena dedicaba tan exquisitos servicios le recompenso que una oleada de fuego blanco que se coló por su garganta alimentándola y provocando un éxtasis en su cuerpo que la llevó a la mas delicioso de los cielos teñidos en fuego por la deliciosa semilla de su amo. Esto alteró su cuerpo y adelantó mas de le la cuenta su propio pacer que se vio estallado en la boca de su amiga de cabello rubio platino. 


Con una sonrisa la mas inocente de las dos se dedicó a tomar el rostro de su compañera y depositar un beso en sus labios. Con ese beso se compartía ese vínculo de adoración mutua y por el amo que las usaba a placer y llenaba de placer y dolor. También el regalo del amo fue compartido y las bocas se fueron limpiando entre besos de deliciosa pasión a los cuales el amo de todo mal no perdía detalle. Con una pequeña sonrisa una de ellas se subió a las piernas de su amo y tras mirar sus ojos un segundo no tuvo que preguntar una sola cosa, así era él que lo decía todo con la mirada y se dispuso a autoflagelar su orgullo y todo lo que le ataba un poco a la decencia iniciando la deliciosa tortura de la parte trasera de su cuerpo con la introducción de l miembro sde su amo, lo cual la hacia estallar casi de placer al instante y su resistencia se veía menguada cuando se empezaba a mover sobre eso por lo que vivía y dormía cuando algo le permitía dormir de milagro. La fogosa rubia deleitaba a ambos con un espectáculo de autocomplacencia mientras los miraba  ambos a su vez, llenándose sin cesar de envidia y celos preguntándose que tendría la prostituta morena que no tuviera ella. Con ira un cuchillo apareció en sus manos y con delicadeza se acercó a la zorra morena que odiaba con todo su ser. El cuchillo se clavó en el pecho de ella lo que la hizo gritar pero ella no cesaba de moverse causando el placer del amo que disfrutaba de la escena y entonces con un impulso la rubia se dedico a lamer la herida de esa mujer que le complacía a su amo. Con delicadeza fue lamiendo esa herid de la que no paraba de brotar una sangre impura que casi era negra y reflejaba la maldad y la impureza de ese ser que se entregaba al maligno cada hora y cada vez que este lo deseaba . El amo de todo mal en el mundo se fue excitando a medida que los movimientos de ella le estaban dando mas y mas placer. Con un solo suspiro una de ellas llegó a la fuerza mas extraordinaria del mundo y tubo el delicioso orgasmo que llevaban deseando desde el primer momento mientras la rubia buscaba la boca de su amo y lo besaba con la sangre impregnada en los labios. La rubia colaba su lengua con deseo dentro de la boca de él buscando esa serpiente roja de placer que le llenaba de éxtasis cuando a el se le antojaba un trago del néctar de placer que emanaba de su cuerpo cuando los puntos convenientes eran tocados. Sus lengua se entrelazaron y de pronto sintió como algo afilado se clavaba en su espalda: era el cuchillo de su amada que la traicionaba y mataba por placer y rabia pero también celos. Satanás rió de diversión y el cadáver fue arrojado a los demás para que lo devoraran. Ella no lloró solo se dedicó a entregarle de nuevo su perfecto ano para que fuera sodomizado mientras la sangre caía de su cuerpo y el amo le dio lo que buscaba y se dedicó con ansias a darle el placer que buscaban ambos por gusto de el. Así fue hasta que por impulso y capricho unos dientes se cerraron en torno a su yugular y los gemidos pasaron a gritos. La esclava sintió la sangre manar y su vida se apagó para después ser una última vez poseída por ese señor de todo el mal del mundo y ser tirada al suelo muerta a sus pies para deleite de satanás 



4 comentarios:

  1. Lucius... a veces se extraña a ese ser que si fue una parte oscura tuya mi amor pero lucius tenia un no se que ese toque perfecto en su ser que lo hacia unico.

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  2. está dentro de mi... solo llámalo y vendrá

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  3. me has sacado una pequeña sonrisa mi nena yo no necesito a annie te tengo a ti directamente

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