jueves, 22 de agosto de 2013

Carta a la Musa VI

Dulce Musa de mi inspiración
Me encuentro aquí dedicando unas líneas al motivo de mis pensamientos, desvelos y sueño para encontrar la calma que me abandona por momentos ante la tormenta que se acerca. Eres esa maravillosa luz que guía los buenos corazones a puerto seguro y por eso te pienso a cada segundo. Y ahí está mi corazón, henchido de orgullo, de felicidad por haberte conocido.  La noche hoy es cálida y me encantaría compartir esta velada contigo, dejando volar a mi lengua y las palabras que de esta salgan para poder transmitir con la voz aquello que la fría letra escrita no concibe. Estoy ansioso por poderte abrazar un día y susurrarte al oído aquellas cosas maravillosas que me inspiras cada noche cuando, entre las sábanas, ya acostado, dedico mis últimos pensamientos a tu mirada, al eco de tu voz, que resuena en las estancias derretidas de mi corazón, al movimiento de tus labios cuando hablan, al subir y bajar de tu pecho cuando respiras, a cada bocanada de vida que das en este maravilloso mundo.
Sin ti la vida sería oscura, fría, aburrida, destemplada, desesperante, angustiosa y mil consecuencias mas del día en que desaparezcas de mi mundo. Aunque yo sin duda nunca te retendría contra tu voluntad, soy incapaz en los dos sentidos ya que tu eres libre como el viento, dulce como la brisa de primavera, sensual como el caminar de los felinos; y todos esos elementos son ejemplos de libertad absoluta en el mundo. Sin embargo, si por expreso deseo tuyo, fuera tu mandato estar entre mis brazos, yo sería por esos minutos o segundos el hombre mas feliz del mundo al tener tan cerca al motivo de mis ideas, de mis planes, de mis fantasías mas infantiles y adultas. Creo que puedo decir que contigo, en esos minutos de cercanía, sabría lo que experimentan los pocos hombres que a lo largo de la historia se han sentido completos física y espiritualmente.
      Amo la noche ya que esta son tus ojos, tu cabello, el momento del día en el que tu voz llena mi soledad y deja un dulce rastro de luz y sensualidad, es la calidez o sinuosa sutileza con la que sonríes, como esa brisa que a veces anuncia tormenta. Y aquí la tormenta es mi deseo de sentirte cada vez mas cerca, piel contra piel y alma contra alma. Al amparo de ese negro cabello me veo sonriendo contra tus labios, sintiéndome conquistador y conquistado por la criatura mas bella que ha dado la historia de mi vida. Y de tus palabras surgen las historias, de tus  movimientos los versos y de tu existencia mis ansias por vivir cerca de ese milagroso fuego que eres cuando la noche llega. Encuentro un dulce placer, sutil como el manto de la noche que espero algún día nos envuelva, el saber que sonríes a pesar de la distancia, que vives a pesar de las dificultades. Tu fuerza es mi fuerza y tu sabiduría mi guía, una parte de mi negra y oscura vida. Y no olvido aquella sonrisa que vi una vez y nunca jamás hará que se vaya esa huella indeleble de tu eterna presencia. Eterna porque no te olvido, porque eres ese aire que necesita el ahogado, el alimento del pobre y el agua del sediento. Y por supuesto, la inspiración del poeta, de enamorado de la verdad, de la luz, de la sinceridad que demuestran tus actos, tus palabras.
      Creo en muchas cosas; en la voluntad del ser humano, en el amor, en la valentía, en la sinceridad, en la amistad y muchas otras cosas. Pero mi mayor creencia tiene que ver contigo. Eres como mi religión, en ella lo eres todo; eres el mandamiento y el ídolo al que adorar y a tu lado nada temo. La visión de tu rostro es como mirar atentamente a un ser que ha venido de otro mundo para dejar una luz de esperanza a este mundo marchito. En las noches pienso en ti, haciendo que mis sueños sean mas placenteros y lo primero que tengo en la cabeza al despertar es la irrefrenable necesidad de buscarte, de encontrarte y darte todo aquello que mereces de mi humilde corazón. Y sonrío conocerte cada día un poco mas, tener un nuevo motivo por el que rendirme a tus ojos con plena confianza de que nada malo me sucederá. Susurro tu nombre como si fueran mis oraciones junto a palabras que el viento arrastra y pretendo que lleguen hasta ti.

Y adorándote no dudaría en hacerte sentir la mujer mas deseaba, la mas cálida entre los brazos del hombre que en la noche no solamente te adoraría, sino que haría de ti el reino de sus sueños, el templo de su placer, el altar de sus animalescos instintos y al mismo tiempo no perdería la delicadeza en cada caricia, un mensaje velado que transmiten emociones imposibles de ser descritas por las pobres palabras. habitas en mi corazón y en mis pensamientos te muestras salvaje, suave, delicada, frágil, indómita, sensual, sinuosa. Eres la clave aguda que inicia la melodía del placer, pues tiene tu voz ese matiz mágico que embelesa hasta al mas frío y atormentado de los hombres en esta tierra. Pero no hablaré mas de mis deseos pues prefiero confesarlos con actos en los que demostrar que cada palabra que leas en y entre estas líneas es cierta. Contigo me siento el amante que podría llevarte al éxtasis... y no tendré miedo si nuestras bocas, nuestros cuerpos, nuestros espíritus se entremezclan en una danza desenfrenada. Pero antes de eso dejaré que mis dedos dibujen tu boca para creer que está ahí, dulce y perfecta, y tu rostro, marco de esos ojos que me embelesan con solamente mirarlos. 
    Mis oraciones son tu nombre pero a ellas las acompaña una petición a cualquier dios bondadoso que me quiera oír. haría lo que fuera por la mujer cuyo nombre es el verso mas bello de toda la poesía. 

  Te quiero hasta que ni la muerte nos separe. 

Tu caballero alado. 


miércoles, 21 de agosto de 2013

Si solo fuera quererte

Una noche cualquiera, una mujer miraba a un hombre a los ojos. Ella se encontraba entre sus brazos, piel contra piel, dejándose mimar por los dedos que delicadamente recorrían su piel de la espalda y los costados. La suave piel de ella, un poco mas oscura que la de su amante, era un testigo directo de lo que hace la pasión cuando invade a los seres humanos que se profesan el mas puro y luminoso de los sentimientos. Y ella, por lo visto aun dudosa, tras haberse mirado durante una hora, le preguntó.
-¿Me quieres?
Con una sonrisa luminosa culminó la pregunta esa bella dama, Musa de su inspiración. Y entonces él respondió.
-Si solo fuera quererte. Si solo fueran las estrellas unas luces titilantes ahí en el cielo. Pero son algo mas, la guía de los viajeros, la inspiración de los poetas y de los aventureros, el mundo de conocimiento del sabio que en su alta torre se pregunta el porqué de ahora y en este lugar. Si solo fueran trozos de piedra las altas torres que resisten las guerras y en cuyos aposentos se cobijan los amantes como tu y como yo en estas noches, con o sin luna, para dedicarse plenamente al ejercicio de aquello que decidieron llamar amor pero ante mis ojos, cuando se posan en los tuyos, esas dos estrellas dulces y cálidas, es algo distinto. Si solo fuera una mancha gris la tierra en la que se engendra la vida o el agua que la vio nacer, con sus lagos y ríos, donde la lluvia se deja caer y los delicados dedos de la vida moldearon a aquellas criaturas primerizas  ya prematuramente luchadoras.
>>Si solo fuera quererte decir tu nombre para buscar consuelo en mis noches con pesadillas o quedarme sin aliento como me mira de esa forma tan especial, que me estremece y me llena de una enérgica determinación a concederte placeres innombrables por la razón de que su simple mención causa rubor en las damas refinadas y mas perversas.  Si solo fuera quererte cada una de las dulces caricias que dejo en tu cuerpo, como una semilla que germina y que expande sus raíces a través de ese estremecimiento que a veces disimulas con una elegancia digna de gato y una delicadeza digna la Flor. Si solo fuera quererte dejarme embriagar por tu aroma, por tu risa, que es como una campana de gloria suprema, de alegre victoria frente al dolor. A mi acude el sonido de tu risa en los momentos de tristeza, de graves ataques de mis fantasmas, de los demonios. <<
>>Si solo fuera tener hijos lo que define a una madre, pero hay que cuidarlo, como yo te pienso cuidar a ti, hacerte crecer y que tu me hagas crecer, aprender y madurar mas de lo que ya estamos en esta vida, ante las ganancias y las pérdidas. Ser ambos como el contrafuerte que no sostiene solo las paredes de la catedral, sino a veces el único trozo de fe de este mundo. Aunque cabe añadir que mi fe eres tú, Una Virgen María que me hace caminar, con solamente saber de su existencia, por la buena senda de la rectitud y el bien. ..<<
Aquel hombre que tanto hablaba se vio interrumpido por un beso tan dulce que le robó el aliento y habría jurado que un trozo de alma en ese suspiro, cuando el aire volvió a sus pulmones.  Una caricia por su rostro lo mantuvo en ese delicado letargo que supuso la sorpresa de ese beso, de esos labios que sueña con besar en cada segundo de su vida. Ella habló.
-Oh, caballero alado, no soy ninguna virgen... ni santa como ella ni pura de corazón o pensamiento. Tengo defectos porque soy humana.
-Y humana eres ante mis ojos.-Dijo el hombre que la abrazaba con esos dos brazos algo flacos y, lentamente dos grandes alas que destellaban mil colores ante los rayos de la luna.- Pero pensar en ti, en como tu sonrisa se borraría si supieras de una mala conducta mía, es lo que me lleva a intentar mejorar como persona. Y esa humanidad tuya es lo mas maravilloso de tu persona que he visto en mil vidas. Cada vez que sonríes, que ríes, que ayudas, que aconsejas, que opinas, que animas, que sugieres, que insinúas, que te sumerges en un debate, la visión o el escuchar alguna música que te haga sentir una emoción por pequeña que sea, siento que esa humanidad es lo que te da luz; lo que da luz a esos ojos que ahora miro y que siento que podría mirar durante todo lo que me queda de vida, sin importar las arrugas, solamente mirarlos, ver como se llenan de esa sabiduría que dan los años y sin perder la dulzura que me hizo pensar si era posible.-Concluyó con la ternura en su mirada. 

El máximo anhelo que un hombre puede tener no es el dinero, ni tener belleza física, ni ser un guerrero fuerte. El máximo anhelo, en el fondo del corazón de cualquier hombre, es derrumbar la pared que separa las dependencias de la mujer que ama con el beso que deseó siempre de sus labios. 

Al menos ese era el anhelo de aquel hombre... 



lunes, 19 de agosto de 2013

Pensamiento de escritor 9: sobre la guerra civil y el pensamiento político propio

En este bello país dividido desde hace tanto por una guerra civil se ha establecido otra división a raíz de las primeras batallas entre las generaciones siguientes a la de la contienda. El ejemplo mas clásico lo ha dado Iker Jimenez en una de sus reflexiones. Un pueblo cualquiera de España, hecho de cuatro casas y en una de esas casas hay un altar dedicado a un soldado nacional por haber caído ante los republicanos: y justamente dos casas mas allá (ni una ni tres, sino dos) hay un altar dedicado a un republicano que murió por culpa de los nacionales. Esta división de España, cruel e ilógica pero con un extraño sentido para las familias, ha dado lugar a otros tipos de enfrentamientos.
Ya en los primeros años de la democracia se podía ver a niñatos de 20 años decir que lo dieron todo por España, como si de la reencarnación del general Mola se tratara. Lo que pueden dar es unas gotitas de semen dentro del vientre de su novia y ocho horas de trabajo diario menos los fines de semana y fiestas de guardar. Esto fue el precedente de la época actual en la que vemos a chavales de 22 o 23 diciendo que son republicanos o bien de la falange española, un movimiento ya algo menguado y desposeído de toda modernidad (aunque las chicas, eso sí, muy monas y sonrientes). Por parte de nuestros aguerrido republicanos tenemos cosas como "el PP es una mierda, Rajoy es un cabrón´´ etc  etc. Por parte de nuestros primitivos fachas de la falange tenemos cosas como "Dios esto, Franco lo otro, España una grande y libre". Ambos "bandos" en esta guerra civil adolescente me causan una cierta gracia en la que no puedo evitar acordarme de por un lado a un amigo y por el otro a un compañero de clase.
El primero, un gran amigo mio al que le agradezco su presencia en los buenos y malos días, es la defensa viva del ideal de república en forma de chaval de 23 años que habla con la misma osadía y ganas con que lo haría Carrillo en su mejor momento pero sin embargo no ha vivido la República. El segundo es un niño de cierto aire "osea" que el día que trajo la camisa de la falange suscitó, mas que miradas de reproche o alguna frase mordaz, una exquisita colección de sarcasmos y risotadas por parte del profesorado y los alumnos mas avezados en historia.
Ambas actitudes, aunque respetable y dignas de alabanza por el estoicismo mostrado en la defensa de sus ideales, son mas bien propias de los años de la segunda república y de la guerra civil junto a los 40 años de dictadura. La Segunda República, que yo veo con sentimientos encontrados por mis conocimientos en historia y por mis herencias familiares, fue un momento en el que España podía haber hecho grandes cosas pero la brecha ideológica de los integrantes de todo un lado del pensamiento español fue lo que causó una precipitada caída. Aunque algo tiene que ver el hecho de que a cierto general de Ferrol (el mas joven de las últimas décadas) no le hizo gracia que cerraran su querida academia.
Esto me lleva hasta el enfrentamiento mas moderno entre ideologías o formas de pensamiento que he visto: el protagonizado por una amiga, vamos a decir que de izquierdas, y un humilde servidor, vamos a decir que de derechas.
Mi amiga, como buena vegana, sostiene que los pilares de la civilización se basa en una vuelta a los buenos tiempos del buen salvaje combinado con hamburguesas de lentejas. Es anti-globalización, anti-Merkel, anti-Obama, anti-pijos, anti-guardiacivil, anti-policia (los dos últimos por el tema del requisado de porros), anti-monarquía, anti-injusticiasocial, pro-aborto y de ideas progresistas similares, piensa que Chavez fue un dictador apoyado por el pueblo (eso me sorprendió, lo admito) y un sinfín de posturas similares. Tiene su huerto con su novio de hace unos meses o un año (no se esas cosas no las controlo), le gusta fumar porros, tiene rastas, es vegana como ya dije y es buena chica pero no acepta la idea de que para poder trabajar y para desgracia de los liberales de su rama hay que hacer un par de cambios de vestuario. Mas allá de todo eso es un encanto a pesar de su mayor defecto, una tontería para todos aquellos que lean esto pero un "pecado" para mi: dice que los legionarios con unos asesinos hijos de puta.
Por el otro lado estaba yo. Yo me defino como una mezcla de lo mejor y lo peor de ambos lados. Una cosa tan tonta como decir "lo primero es España", ya no Dios, sino mas bien España, me ha valido el cartel de facha, y hacer notar las virtudes del ejército alemán en el campo de batalla de la Segunda Guerra mundial, el de nazi. Menos mal que me emociono al ver a la gente dejando sus ofrendas en la tumba de Oscar Schintler porque sino me ascienden a Führer y pierdo a todos mis amigos de izquierdas. Por un lado apoyo el aborto y la eutanasia pero también admiro tanto a Unamuno como a Millán-Astray. Pensareis que en mi casa uno de mis padres es de derechas y otro de izquierdas, Pues sí pero mi madre, de centro-derecha, no pone caras raras al saber que una amiga mía es bisexual y mi padre, que corrió delante de los grises, sí. Así de raros son mis orígenes. Pero bueno la cosa es que soy una especie de criatura extraña.
El punto es que mi querida amiga (a la que envío saludos si lee esto y espero que me siga hablando después de haber terminado) me contó una anécdota que le había sucedido días antes de nuestro encuentro. Al parecer se encontraba cenando con su novio (un buen hombre, respetuoso y lleno de buenas ideas) en un descampado cuando se les acercó una pareja de la guardia civil. Esta pareja, compuesta por uno ya mayor que debió de pasar la época de Franco pero se debió de adaptara la democracia, se mostró en todo momento amable y bastante respetuoso. Sin embargo el chaval joven que iba con él, seguramente recién salido de la academia, no tuvo miramientos a la hora de agarrar el bolso de mi amiga y comenzar a registrarlo en busca de sustancias estupefacientes. Esta irregularidad encendió el genio de mi amiga que mientras contaba su relato, escuchaba al mismo tiempo mis risotadas. Seguidamente declamó una crítica al hecho de que a la gente vestida "así todos elegantes y finos" no les paran ni les dicen nada. Yo le dije "bienvenida al mundo de las apariencias" pero mas tarde me enteré de que a los "pijines" niños de papá también los paran los de tráfico tanto como al padre que paga una hipoteca. Algo asombroso desde luego, la igualdad derrochada por nuestros cuerpos de protección y seguridad del Estado.
Llegados a este punto admito que me comporté como un capullo al reírme de su desgracia y pido disculpas por ello, pero lo que sigue me parece un tanto cuestionable a su persona. Según yo iba descubriendo todas las cualidades "anti" que cito arriba, en su momento le dije "y los legionarios han de parecerte unos malvados" o algo por el estilo a lo que ella respondió "sí, malditos asesinos hijos de puta" con un desprecio bastante lejano a los ideales de Janis Joplin y John Lennon. Pues a esto sigue otro relato con mi señora madre como protagonista.
Se encontraba ella tomando tranquilamente su café "con leche, clarito y templado" cuando de pronto le suena en el móvil el himno de la legión. Se da aquí un avatar del destino algo extraño. El amigo que llamaba a mi madre quiso ser legionario y, como una especie de chiste, ella le puso de tono de llamada el himno de la legión. La cosa es que de pronto se le acerca un hombre muy mayor seguido de otro no mucho mas joven. El primero, por la descripción que hace mi madre, parecía ser de mas dinero que el segundo, y este, mas joven y según vio mi madre, mas fatalista con respecto a los jóvenes de hoy. Se le acercaron y paso a reproducir la conversación.
-Señorita...-Dijo el mayor de los dos.
-Señora.-Dijo mi madre con toda cordialidad.-Estoy casada.
-Señora.-Se corrigió amablemente el anciano.- ¿permite a estos dos viejos caballeros legionarios invitarla a un café?
La cara de mi madre mientras lo contaba era, a falta de una palabra mejor, épica.
-¿Un café? ¿solo un café? ¿veis estas manos? están rotas de aplaudiros en los desfiles cuando era pequeña y ahora que soy mayor también.- Dijo con una sonrisa mas épica aun.
Le sucedió a ese breve intercambio de palabras un hora y tres cuartos de conversación sobre muchos aspectos y por supuesto, como toda buena madre hay que presumir de hijo. Sacó la foto de un servidor cuando tenía unos dos años. El mas anciano sonrió y el fatalista de su amigo otro tanto. Pasó a la siguiente y la melena reluciente de quien suscribe aparece ante sus ojos. El mayor lo aceptó con un "bueno bueno... son otros tiempos". El otro no disimuló tanto pero casi se le podía permitir ya que salvó, llevando a cuestas por todo el campo de batalla, a su mejor amigo y superior en rango (sentado a su lado en esos momentos) en la Guerra Civil. Entonces mi madre cambió las tornas y la cara épica pasó a ser de los legionarios que tantas cosas habían visto en su juventud.
-Sí, son otros tiempos pero les contaré una cosa. Cuando este chico de pelo largo tenía tres años, se encontraba jugando en la sala y yo en la cocina. Entonces dejé de escuchar el sonido de los juguetes y fui a ver que pasaba. Y me lo encuentro mirando la tele. Yo pensé "los dibujos" pero cuando me acerco mas y caigo en la cuenta de que es 12 de octubre, dia del Pilar...-Y ahí mi madre dejó el resto en el aire antes de continuar.- Y así desde entonces.
-Pero... ¿todos los años?-preguntó el mas joven mientras no daba crédito a tan contradictoria información visual y auditiva.
-Todos.- Dijo mi querida progenitora con un bonito orgullo de madre y de niña criada hasta los siete por un exmilitar.-Desde los tres años.
Una pena no estar yo presente en esos momentos.
Le preguntaron si se sabía el himno de la legión entero ya que la música de su móvil era mas bien la melodía. Gracias a la ayuda de estos buenos hombres mi madre se fue acordando de frases que hacía años que no recordaba, volviendo al Madrid de su infancia, viendo esos desfiles de Franco que dan mil vueltas a los actuales. También mi madre se dio cuenta de que en ningún momento, teniendo la oportunidad, años después, de desgañitarse contra el "enemigo" (republicanos, comunistas, anarquistas...) no lo hicieron y hablaron en todo momento desde el máximo respeto. Finalmente, cuando mi madre (para su desgracia) se tuvo que ir para atender diversos menesteres, esos dos caballeros legionarios se levantaron y la acompañaron hasta la puerta para despedirla como cabe hacer con una dama, sea de la clase social que sea.
Como supondrán, esta bella historia, de saberla antes de mi conversación/discusión con mi amiga, habría sido un buen aldabonazo. Aunque usé una táctica mas simple que cualquier argumento atemporal de la ultraderecha franquista que, dicho sea de paso, NO siento en mi corazón. Le hice una pregunta.
-¿Tu conoces a algún legionario?
Respuesta de mi amiga:
-No.
-Pues mi madre a tres, uno de ellos gustaba de drogarse, beber y follar como el que mas pero pobre del que pegara a la prima de un amigo, a la novia de un amigo o dijera algo de la legión y de su madre. Y aun así se contenía.

Por tanto, señores y señoras, destacar dos cosas importantes. Que por mucha tiranía y merkelismo al que estemos sometidos, los encantadores revolucionarios de izquierdas que tenemos entre nuestra juventud cometen las mismas equivocaciones que sus enemigos históricos, los niños pijos de derechas. Unos defienden a Lacoste, a Franco, a la iglesia católica y los otros la ropa de mercadillo, la legalización de la marihuana y la protección del manatí, pero cometen el mismo error. Hablan y atacan sin conocer. Yo he cometido ese error muchas veces (me ha valido una amistad) pero hago por corregirme.
Y la segunda es que aunque nuestra familia real no tiene el prestigio de antes, ha perdido autoridad, proyección y reputación y no son válidos en extremo para este argumento, el pueblo español y el Rey siempre aplauden y se paran a conversar  lo mas que les permite el tiempo y el protocolo con el mismo: el caballero legionario. Puede que el rey sea tonto pero que toda una multitud aplauda hasta sangrarle las manos siempre a los mismos...es por algo. Dirán "porque tienen el cerebro lavado" y yo les respondo que a mi nunca me tuvieron que decir nada para admirar a la Legión, no fue un acceso de rebeldía adolescente, no fue el influjo de campañas de horas de publicidad. Yo estaba ahí, con tres años, viendo a la Legión.

Mi gran defecto es que yo no respeto a veces lo suficiente pero trato de argumentar a raíz de lo que veo, escucho, siento. Pero también hay gente que detesta por detestar, incluso entre los que predican el amor y la paz. 

Pensamiento de escritor 8: Sobre jazztell y la sanidad española. (escrito hace tiempo)

Mientras escribo esto, mi madre está en el hospital de oza, tratando de conseguir un informe médico que refleje los problemas de mi padre para escribir solo que son mencionarlo. Después tendrá que hacer un par de visitas para lograr otro informe de manos de un médico amigo nuestro que es como el de cabecera y el propio médico de cabecera. A continuación deberá ir al hospital militar para conseguir el justificante conforme mi padre está pendiente de una operación de brazo que le podría permitir escribir. Seguramente mi madre no logre ni la mitad de estas cosas. A todo esto se añade que estamos al día con la hipoteca y que el del banco no le ha dejado sacar dinero porque anda en un bloqueo que según parece es del todo ilegal ya que, aparte de que ningún otro banco lo hace salvo Caixa Galicia, la retención no autorizada de dinero es una actividad no muy bien vista por el pueblo español. Unos dirán "la crisis", Yo les digo que en la época de bonanza ya lo hacían. Algún economista me dirá el motivo y yo le pregunto porque no lo hace el Santander ni el BBVA ni Caixanova o Caja Catalana. Pero volvamos a la cuestión médica.
Yo comprendo el asunto de la desconfianza a la hora de reflejar en un informe una cuestión tan peliaguda y abstracta como es una demencia (hay mucha mala mujer y familiares codiciosos), aunque ese no es el problema, sino el hecho de que mi señor padre puede comer pero la susodicha demencia no le permite formar bien, Hace un garabato diferente de cada vez que forma y para asuntos de notarías es necesaria una forma lo más parecida posible (o la misma) que la que consta en el carné de identidad. Y se añade otro problema. El camino más rápido es sacar la copia de un papel que le permite a mi madre administrar el dinero de mi padre para hacer los pagos de facturas sin mediar la forma de mi padre. Los mas estúpidos en este punto piensan que mi madre ha sido lista, ha engatusado a un médico casi reconocido a nivel nacional y se va a quedar todo su dinero. Pues yo les digo que el sacrificio que mi madre hace cada día por nosotros es equivalente a quedarse más bien con la fortuna de Amancio Ortega y aun así ella esperaría religiosamente a que muriera de viejo, feliz y rodeado de nietos. La cuestión es que ese papel no posee una clausula o estipulación que prohibía sacar una sencilla fotocopia del papelito en cuestión para presentarlo en un hospital, que le redacten un informe de incapacidad y esto a su vez le permita a mi madre agilizar el proceso. Pero esto es España y hay una cosa (o excusa) llamada crisis económica mundial, producto de poderes en la sombra para unos y estulticia capitalista para otros. Yo lo considero sencillamente incompetencia. La incompetencia es eterna, nos va a sobrevivir a todos y es lo que jode este país.
Hace unos días una frase en un foro sobre un juego de ordenador que me tiene enganchado decía que para hacer una guerra perfecta hay que tener el mando alemán, la intendencia francesa, al soldado español y al enemigo italiano. A esto un buen amigo mío dijo que seguramente el soldado español se quedaría en la tienda de campaña rascándose la barriga. Ignoré esa vena de patriotismo tan cegadora que nos hace decir estupideces y más cuando tocan algo a lo que le tenemos alto aprecio como es, en mi caso, la fuerzas armadas de nuestro antaño glorioso país. Y es que fueron estas fuerzas armadas las que nos permitieron conquistar el mundo durante unos siglos. Más allá de mi opinión sobre su comentario, mi amigo dijo algo dolorosamente aplicable a todas las esferas de la sociedad española. Somos unos incompetentes. Salvo excepciones, obviamente, el español medio busca de forma a veces picaresca solucionar sus problemas, aprovechándose de las buenas personas o ralentizando por deporte y casi a veces parece que por gusto los procesos que podrían llevar adelante a este país y las economías de muchas familias.
Mi madre llora cada día de impotencia, de cansancio y de hambre, porque cuando mi padre no está destrozándonos la moral y las ganas de vivir de forma consciente, lo hace de forma inconsciente y esa línea divisoria se ha roto hace mucho tiempo. Tan pronto nos adora como mi madre es una puta que lo abandonó durante meses en Oza (lleva dos semanas)  como yo soy el mayor hijo de puta de la historia (no le quise bajar a la cafetería a por dos litros de Coca-Cola, que por cierto está carísima). Créanme que cuando me niego a esas cosas es por su bien (no puede tomar cafeína) y por el bien de la economía de la casa. Cuando logra algo pide otra cosa y eso provoca un agujero del tamaño de Central Park. Mis negaciones son fruto del esfuerzo y la voluntad. Cuando el consigue algo fuera de sus horarios de comidas es una derrota para mi, para la familia, para todos nosotros, es un paso que se retrocede en la voluntad de salir adelante de una de tantas familias españolas con parientes enfermos o altamente egoístas en su familia. Lo de egoísta lo admite hasta él, conste, y dice que va a cambiar... y llevo mas de 16 años esperando. No soy el ser humano mas comprensivo del mundo; al contrario que mucha gente yo le tengo un odio irracional a los enfermos mentales, borrachos y drogadictos. Hay que ser misericordes (cosa que demanda mi padre y el no muestra con nosotros) con ellos sí, pero solo con aquellos que quieran salir adelante. Y mi señor padre no quiere salir. Es verdad que ya no puede, pero en realidad nunca quiso aun cuando tuvo la oportunidad.
Y todo esto viene a cuento de que mi señora madre lleva treinta años casada con un señor enfermo que ahora se muere, que quizás lo haga odiándonos porque su enfermedad le diga que somos la peor escoria del mundo, y eso nos pesará en la conciencia toda la vida, mas a mi madre que a mi porque ella no sabe pasar y la muerte es un catalizador de las emociones como pocos hay en esta tierra (la muerte de Nestor Kirchner le dio 20 puntos a su esposa en los comicios de Argentina). Y aquí muchos dirán "metedlo en una residencia".  Estamos en ello hombre pero eso nos lleva al papelito que no quieren fotocopiar, a cubrir impresos burocráticos, a entregarlos en duplicado en dos sitios distintos, a cubrir mas impresos, a conseguir informes y finalmente mas impresos. Todo esto y mas de lo que puedo recordar por lo que me cuentan las lágrimas de mi madre es lo que sufrimos una familia española con un familiar enfermo que no puede ser metido en una residencia porque, y cito textualmente, "no hay sitios para gente como su marido/padre"
No he sido lo mas coherente del mundo pero resumiré. Mi cabreo no es con España, es con esa idea que tienen con mi país los de fuera y les estamos confirmando, con la administración pública, el sistema sanitario (cuando lo ingresaron en el CHUAC se lo derivaban de un lado a otro sin sin casi ninguna explicación), el educativo y el formativo de los nuevos profesionales. Ah, y con Jazztel, porque pagamos las cuatro facturas que las gestiones para mi señor padre no nos dejó pagar hasta el 25 y el día 19 nos habían dado de baja. Y así nos va. La típica señora del Opus Dei (conozco a una así) junto a cierta loca (que por desgracia también conozco) me hablaría de los niños de África. Yo no he visto que fueran ahí a ayudar ni nada, aunque mandaron 30 euros que seguramente se quede la propia ONG. Eso me hace sentir mejor desde luego.

Ah que loco estoy... 

jueves, 15 de agosto de 2013

En vida y sueño.

El amante recorría lentamente la suave curva de una de sus redondeadas caderas con suaves besos. El estremecimiento se hizo palpable en la piel delicada, suave, cálida de su bella acompañante, giró levemente el rostro y dejó salir una sonrisa llena de gozo, con esa pereza producto del fuego, dándole un toque felino a esos ojos negros como la noche. El dueño de los labios que la exploraban paseaba una mano por una de esas perfectas piernas, que se movía lentamente como prueba de los maravillosos instantes que habían vivido hacía tan solo unas horas. Con un suave movimiento él se puso a la altura de su oído y le susurró un dulce "te quiero", cargado de unos sentimientos imposibles de comprender y describir. Las formas de su cuerpo le parecían perfectas desde el primer momento en que la vio y solamente su presencia ya era una invitación a placeres capaces de quitar la cordura incluso al mas racional de los seres vivos. Si una sola mirada se posaba en él con toque mínimamente insinuante, eso era mas que suficiente para incendiar un bosque entero. 

Aun era de noche en la habitación y la luna bañaba su desnudez, la de ambos,a,oldándose a los cuerpos de sugerentes curvas y blanca piel, como si siempre la hubieran llevado puesta. Una mano blanca, delgada, paseó por el cabello de la bailarina nocturna que tenía entre los brazos y un suave suspiro se derramo en la curva de su cuello, dejando sentir la calidez del aliento y la delicia de su proximidad. La avidez, el deseo, la pasión, todo eso aun flotaba en el aire. Aun quería seguir consumiendo la frustración, la ira, la tristeza para dejar paso a la paz, a la harmonía de los cuerpos y los espíritus de ambos. Cada ocasión en la que esos labios saboreaban su piel sentía que el deseo volvía una y otra vez y los suspiros de tan dulce acompañante eran una perfecta correspondencia. Los dedos se delizaban por su pie y con tranquilidad, emitiendo una especie de inconsciente ronroneo ella se giró para quedar frente por frente. Se miraron profundamente a los ojos en lo que duraban los segundos. De no ser por su mortalidad se habrían mirado estaciones enteras, hasta que todas las hojas de los árboles cayeran y volvienran a crecer en sus ramas mil veces. 

Unos dedos se posaron en un torso cálido y blanquecino, desprovisto de esas formas tan atractivas que hacían ruborizarse a las mujeres, pero ese sencillo gesto lo hizo sentirse inmensamente afortunado. Él correspondió posando una mano entre los suaves senos de ella, dejándola caer como una pluma ligeramente a la izquierda. Notaron el corazón el uno del otro mientras se miraban a los ojos y ella sonrió, dejando a ese que llaman poeta sin aliento por unos momentos. La maravilla que contemplaba sus ojos no tenía cabida en poema alguno. No había redondilla o serventesio que pudiera equiparar esa luz mágica, que daba esperanza a los corazones tristes. Y la música tampoco bastaría para que el tiempo le diera la razón a esos ojos cuando se cantara su canción durante mil años. Los dedos de aquella bailarina ardiente acariciaron apenas sin dejar de mirar sus ojos, como si con ello le estuviera transmitiendo un mensaje a su amante, una sensación de seguridad, una intención de tranquilizarlo aun mas de lo que ya estaba. La sugerencia de sus movimientos, la entrega con que sus caderas se movían fieramente cuando las estrellas observaban nunca se borraría de su memoria y mucho menos esos momentos posteriores en los que ambos se decían sin palabras lo que lo que ninguna leyenda pudiera explicar. 

Los cuerpos se acercaron de nuevo, sin ninguna insinuación y un manto de plumas los cubrió a ambos. Ella dejó sus manos sobre el torso de él, como si quisiera tranquilizar sus propios latidos y él lentamente rodeó el fino cuerpo de ella, envolviéndolo en sensaciones de seguridad, de cálida compañía y una fervorosa ternura. No permitiría que nada le pasara a ella. No permitiría que nada le hiciera daño y, si eso sucedía, no permitiría que su sonrisa se borrara mas de unos pocos segundos. La haría aflorar de nuevo desde el interior de su alma para que iluminara el mundo. Él nunca la retendría contara su voluntad, no le haría daño jamás y estaría dispuesto a cometer todos los actos de entrega posibles para demostrar que estaría ahí por siempre, en lo bueno y en lo malo. Bajo la nariz del amante se encontraba el cabello de ella, que desprendía ese aroma limpio, fresco, como el de una flor en la primavera mas perfecta. La luz de su mirada era como el sol y su sonrisa era la inspiración de los poetas. Los dedos blancos fueron un peine durante unos momentos, deslizándose por su cabello, un manto de seda negra. Cerró los ojos, escuchándola respirar a medida que ella se iba quedando de nuevo dormida tras los intensos actos de entrega que habían realizado en la cama, llegando a tocar el cielo varias veces, sobrepasando sus límites para yacer juntosentre las estrellas. Con dulzura los dedos de aquel hombre afortunado pasearon por el cabello de ella, dándole esa sensación de paz que añoraba desde hacía tanto tiempo. 

Permanecieron juntos hasta que ambos, dormidos como estaban, se reunieron en el mundo de los sueños para decirse todo aquello que había faltado en tan gloriosa noche.