sábado, 30 de abril de 2011

El anciano

Las sandalias sostenían sus pies maltrechos por el duro viaje que lo había llevado por aldeas y municipios, por ciudades y puertos a los rincones mas recónditos de ese mundo extraño poblado de criaturas mágicas y de gentes que tenían extrañas tendencias o rituales. Un bastón sostenía su anciano cuerpo a lo largo de ese camino duro y decisivo en el cual se había encontrado a viajeros a los que ayudar, enfermos a los que curar o ladrones a los que esquivar con todas las artimañas del mundo. La túnica del maestre escondía un centenar de secretos e historias, recuerdos de amistades pasadas con las que había entablado y compartido grandes relaciones y conocimiento respectivamente. Todos los días conocía por el camino a alguien nuevo, aunque fuera de pasada, aunque solo intercambiara ya fuera un objeto de mas o menos valor o unas pocas palabras, él siempre tenía a alguien con quien conversar. Una barba que reflejaba una gran sabiduría estaba ocultando todas la arrugas de la vida y la edad pero nada de lo que pudiera hacer por remediarlo seria hecho, ya que él se sentía orgulloso de su edad y de haber podido llegar tan lejos, a lugares en los que otros se habrían precipitado a la muerte o ahogado en el río de turno. Siempre había sido un luchador pero el cansancio a veces lo hacía tumbarse cada poco debajo de uno de esos muchos árboles que había visto crecer. Aun con todo su mirada no estaba para nada cansada. Los ojos seguían siendo de un vivo que no podían envidiar para nada la mirada de un bebe recién nacido que fija sus ojos por primera vez en un objeto o un progenitor a la espera de poder satisfacer su curiosidad. Esos ojos habían visto grandes cosas. 


Cuando era joven era un chico como todos los demás que gozaba de toda clase de juegos con los otros chavales hasta que llegaba la noche y debían de volver a casa para poder dormir y seguir al día siguiente. Fue ese chico que no soportaba escuchar al maestre soltar todos esos discursos sobre historia y sobre lo que se debía de hacer con un rododendro, como tratar correctamente una herida o quien había ganado la batalla de un valle cualquiera en un siglo muy anterior al que el anciano sabio vivía. Esto le hacía sonreír y pensar en ese maestro tan sabio al que siempre quiso emular en cuanto su visión del mundo cambió con los años y sus pensamientos se volvieron mas maduros. Ese hombre lo había instruido a él y a los otros niños del pueblo en un montón de cosas para entrenar no solamente su mente sino también su espíritu con esas oportunas frases que a él en especial le hacían pensar. Todas las carreras con los amigos poco a poco se habían ido reduciendo en progresión de zancadas para dar paso a las noches de estudio en las cuales un buen día se dio cuenta de que quería conocer mas del mundo, viajar y hacer amigos que fueran tan o mas sabios como el para aprender de ellos, y encontrarse a caballeros, condes, marqueses, reyes a los que instruir. Y la memoria de ese anciano divagó hasta el día en que su mentor murió sin haberle transmitido todos sus conocimientos. Recordó sus palabras cuando en el lecho de muerte el médico le mando llamar porque ese anciano que había sido instructor de este anciano del que ahora se habla, le quería decir algo. Le dijo lo siguiente a ese joven que miraba el rostro afectado por una grave enfermedad con lágrimas en los ojos


-Para que yo te pueda enseñar todo lo que se necesitaríamos un tiempo equivalente a mi vida pasada y a tu vida futura, y ninguno de los dos podemos disfrutar de tantos años juntos. Así es que quiero que te vallas de aquí con la cabeza alta y llena de conocimientos y luches en guerras, aconsejes en cortes, des miles de sermones a todos aquellos que únicamente quieran aprender. marcha ahora mismo porque ya llegas tarde a cumplir tu destino.- Y tomando la mano de su mejor alumno y su mejor amiga, una alta dama que se encontraba en la habitación con ambos, marchó al otro mundo,en compañía de las dos únicas entidades que había tenido por apoyo en su último hálito de vida y dejando todo un legado de sabios consejos a un joven que de pronto se vio indefenso ante la vida, ante el destino. 


Así es como partió raudo y veloz a buscar la aventura junto a los amigos mas fieles que siempre había tenido: los libros. Esos libros escogidos al detalle por todas las expertas descripciones topográficas y geológicas, por no olvidar que también se encontraban las mas detalladas descripciones de animales, plantas y hasta costumbres humanas de los pueblos del mundo que le esperaba por recorrer, Sus pasos le llevaron por pueblos en donde curaba a todo aquél que lo necesitara y con el tiempo fueron surgiendo proyectos mas grandes como construir capillas, casas, pequeñas tabernas de vigas bien rígidas y resistentes. Y sin pensarlo ni quererlo se vio enfrentado a un destino terrible. Se encontró con dos cosas que no esperaba. la amiga del anciano maestro de este anciano que es protagonista de esta historia y una guerra enorme entre reinos. 


Fue algo realmente impactante para el futuro anciano lo que vio en esa guerra. mujeres y hombres se enfrentaban por igual contra ese enemigo que los pretendía invadir desde un reino lejano por el mero propósito de expandir un imperio que se ceñía a las reglas de la avaricia y la ambición. Ese joven futuro sabio se vio obligado a arrebatar vidas en vez de a salvarlas y eso le hizo aprender grandes cosas. Codo con codo luchó junto a esa amiga del anciano que se movía con sorprendente agilidad. Era asombroso verla luchar de mil formas distintas para poder zafarse de los golpes y poderlos devolver. Al final de todas esas batallas, consumido por la tristeza de ver tantos cadáveres juró no matara nadie mas y esquivar bien los conflictos o bien aparecer cuando solo se necesitara ayuda de las cataplasmas y no de las flechas. Y los años siguieron pasando. 


Muchos pueblos volvieron a ser visitados y ese chico ya debía de tener los cuarenta años. Los niños salían con todas sus ganas a recibir a ese anciano que hacía muchos años que los había visitado para que les curara de algo. las madres agradecidas le invitaban a pasar y los ancianos de cada pueblo lo invitaban a sus charlas vespertinas a la luz de la hoguera para que se pudieran intercambiar consejos y trucos sobre como mejorar la cosecha. la cabeza de ese hombre no cesaba de atesorar conocimientos que le ayudaban en algún u otro momento para un futuro problema. Muchos jóvenes que aspiraban a lo que ahora el era también se acercaban para pedir y dar consejo. El anciano siempre estaba atento a lo que las jóvenes generaciones le dijeran pues estaban mas despiertos a detalles que los adultos no podían ver en algunas ocasiones. En cierta ocasión se le acercó un hombre para preguntarle porque hacía tanto caso a los jóvenes que a veces fanfarroneaban. Este respondió. 


-Te asombrarías de la capacidad de observación que un niño puede tener y la cantidad de impresionantes datos que mi mente podría verse sorprendida en asimilar.-A lo que después siguió una risa y un trago de su cantimplora, otra de sus mas viajas compañeras, que se vio afectada y reparada por una flecha perdida que unos cazadores le dispararon años después cuando se encontraba explorando y cosechando plantas en un bosque que captó su interés. Nada que seguir reseñado ya que la cantimplora salió bien y la flecha no penetró mucho en el interior del cuerpo del anciano. 


Los años siguieron pasando y los caminos bifurcándose. A sus pasos cada día algo mas lentos y menos enérgicos se sumaron los galopes de caballeros y jóvenes príncipes que se lo encontraban habitualmente por el camino. Cuando pasaba por un pueblo se encontraba los nombres de esos caballeros y príncipes recitados en las gargantas y las notas de los juglares y los trovadores que hacían saber las grandes hazañas de todos esos buenos y honrados caballeros. También encontró a malvados ladrones que mas de una vez le robaron las pocas monedas que llegaba a recolectar de alguna que otra voluntad que difícilmente había logrado templar. Pero el no contemplaba las riquezas como algo necesario, Siempre le importó mas lo que había dentro de las personas, de sus mentes, de lo que pudieran decir o compartir con el público. Y hablando de público, que también tubo grandes grupos escuchando sus palabras, ya fueran niños que quisieran un historia de caballeros, niñas que quisieran una historia de princesas y mas caballeros, o a los grandes pensadores , alquimistas, magos, brujos, aritmantes, a los que en su momento quizás a alguno le hubiera contado la historia de algún caballero o alguna princesa. Todos siempre le miraban de la misma forma en que él había mirado en su juventud, ya hacía muchos años a ese hombre que lo había encaminado por la pasión del saber. Así es como pasó gran parte de su vida. las mujeres a veces se le ofrecían como madre de sus hijos pero él no se veía capaz de abandonar la tarea de amigo y consejero para cuidara una única persona sabiendo las miles de personas que necesitaban consejo y curación. 


Y ahí estaba él, ese hombre al que todos apodaban ´´El Sabio´´, ese hombre que se había realizado a si mismo, que había compartido el pan con los pobres y había dado alimento a los ricos, el que había sido amigo de héroes de leyenda, el que había podido disfrutar de una noche a solas con unas tantas mujeres. Ese hombre que recorría los caminos en la pobreza mas absoluta pero en la riqueza mas alta. Ese ser que parecía algo mas que un sencillo humano, tocado como por la gracia de algún dios. Pero ante todo el siempre se considero amigo del Bien, que es la máxima meta que puede lograr el mundo y cada hombre, mujer, niño, niña y anciano. Sus pies lo llevaban lejos de una ciudad ante la cual se había topado mas de una vez con esa amiga de su anciano maestro y que ahora le esperaba al final del camino. Con una pequeña sonrisa miró a la mujer de pálido rostro. 


-Todos mis años me dediqué a preguntarme quien eras. He dedicado una vida a consejar a los grandes maestros de la ciencias que ahora circulan por el mundo siguiendo un ejemplo que siempre pretendí extender. Di consejo a los grandes generales que defienden las fronteras de este país en el que me encuentro, país de otros tantos en los que me he encontrado a mi mismo y mis pensamientos. He compuesto grandes canciones y curas para aquellos que sufren. He arrebatado vidas y no supe preservar otras. Me he equivocado miles de veces mas de las que cualquier otro torpe pueda contar. Y mi única hipótesis ahora mismo es la de comprobar que tu, oh bella dama de pálido rostro eres la muerte. Por tanto ven aquí abrázame y hazme sentir joven de nuevo. -Dijo el anciano y se quedó esperando la respuesta de la dama que se apartó y dejó ver que detrás de ella se encontraba su maestro, joven de nuevo.- Esto confirma dos cosas. Que usted es la muerte y que mi maestro está orgulloso de mí.- Sentenció con una pequeña sonrisa de orgullo en los labios


Y al amparo de un atardecer el anciano se fue a reunir con su maestro, allí en lo alto de las estrellas. 



viernes, 29 de abril de 2011

Llegada a casa

Unos pasos vacilantes se acercaban a la casa entre las ramas de un bosque. La escena alrededor de esta parecía de lo mas tranquila, que nada al fuera a perturbar y todo estaban en el mas perfecto orden. Todos los alrededores estaban al margen de miserias, hambrunas, guerras, sequías. Nada parecía moverse, ni siquiera el tiempo, por esos lares. Las brisas pasaban entre los árboles despertando una melodía que solo era escuchada por los animales mas afinados en habilidades auditivas. la hierba era verde y fresca y en el exterior a los alrededores algún animal de granja estaba tranquilamente paciendo en los campos de alrededor, unos sembrados y otros a la espera de serlo por parte de la dueña de la casa. 


La dueña se hallaba en el alfeizar de la ventana esperando a la llegada de su marido, que estaba ausente desde hacía meses y había salido a hacer lo que mejor se le daba. los recuerdos volaban en esos encuentros pasados cuando se amaban con locura y un trágico acontecimiento los había separado por espacio de unos meses para que este después volviera a ausentarse tras volver del conflicto. Todos los días pensaba en si estaría muerto o vivo o a quien estaría matando en ese instante. Muchas veces había visto a esos hombres que llegan destrozados de la guerra y se dedican a hacer miserable la vida de muchas personas que los quieren o aman porque sus depresiones son inconmensurables. Ante este recuerdo e idea, ante esa posibilidad remota pero posible, ella lloraba cada noche pensando que estaría pasando en los cielos, los mares y en la tierra, en donde fuere que su esposo se encontrara. Sus lagrimas siempre bebidas por una almohada perteneciente a una cama que no era lujosa pero si que serví para dormir sin temor de ser infectado por piojos y demás. Todo gracias a esa mujer que se dedicaba plenamente a la limpieza de su hogar, al ordeñado de las vacas y la cría de todos los animales que en ese preciso momento se alimentaban de la fresca hierba que ella misma se encargaba de hacer que creciera nutrida y fuerte. 


El sol se estaba ocultando dando fin a un nuevo día y los animales seguían con su alimentación. la dueña de la casa estaba ya preparándose para ir a buscarlos y meterlos uno a uno en sus respectivos corrales y establos cuando una figura recortada contra el horizonte le llamó la atención y al momento los aparejos y el perro pastor que tenían a su servicio se lanzó contra la figura ladrando como poseído por algo. Acto seguido el cánido animal se abalanzó y antes de que la dueña pudiera decir nada las risas se escuchan¡ron desde la distancia. Los jugueteos entre dueño y animal eran a velocidades y deprendías una energía sorprendente. Todo ellos desarrollado ante los ojos de la dueña que poco a poco se iba acercando en todo momento con los ojos abiertos como platos, incrédula ante la sorpresa que el destino le había puesto delante. Todos los ladridos y las risas se vieron interrumpidos cuando el hombre levanto la vista. 


Los ojos de ambos, mujer y marido, ama de casa y soldado, ángel y bailarina, se encontraron y una explosión de emociones invadieron a ambos. Uno se acercó pero la otra se alejó levemente como con miedo pero muy poco. Esto no amilanó al hombre que le juró que no le haría nada malo que la guerra la había pasado porque cada día lo pasaba pensando en ella. El joven soldado se acercó a ella con rapidez, con una urgencia casi famélica de amor y se abrazaron de una forma que ningún poeta podría describir, como si el aceite se fusionara con el agua, el cielo con la tierra, la pólvora y el fuego, el cielo y el infierno. Todos los elementos parecían condensarse en esos dos cuerpos abrazados que dejaban salir lágrimas de alegría por tenerse de nuevo el uno al otro. Todos los acontecimientos que habían sucedido en la vida de ambos ya no tenían importancia. las lágrimas nocturnas de ella, las manos manchadas de sangre de él, ya nada importaba mas que su amor. Por obra y gracia del destino esos dos novios, ese marido y mujer e habían encontrado de nuevo tras tanto tiempo. Rápidamente entre ambos y con la ayuda de su fiel amigo metieron a los animales en corrales y establos, él aun sin quitarse el uniforme que estaba en la chaqueta lleno de medallas, premio por haber visto morir a mucha gente delante de él. 


Y esa noche el hombre y la mujer yacieron por encima de las estrellas mirándose a los ojos, contemplando lo que mas habían deseado contemplar. Los ojos y los cuerpos se enlazaron y empezaron esa misma noche la concesión de la vida para ambos, de la siguiente generación de un joven guerrero, un curandero, un fraile o lo que fuere, pero sano y fuerte. 

miércoles, 27 de abril de 2011

El monstruo

BENDITO SEAS GOOGLE CHROME QUE ME PERMITISTE CORREGIR TODAS MIS GRAVES FALTAS ALABADO SEAS ENTRE TODOS LOS ... LO QUE SEAS 


Unas veces es blanco y otras veces es negro, después pasa a ser rojo sangre, después negro y después otra vez blanco, a veces incluso rosa o amarillo. Tiene todos los colores pero ninguno como ese dragón al que creo que llaman Tiamant o algo así. Se arrastra, si, pero no puedes huir de el, también vuela y nada ,no corras, te encontrará estés donde estés, ya sea en medio de un desierto o en una poblada ciudad como Nueva York o Tokio.No podrás esconderte de el

Está diseñado para encontrarte solo a ti y nada mas que a ti ,y lo hará todo por matarte.no le oirás acercarse .Se arrastra pero no rompe ramas que puedan delatar su presencia a tu espalda, listo para atacar .Después viene lo peor.Su forma de atacar es imposible de evitar, es imposible que no te hiera con una sola garra que te desangrará de las formas mas crueles y su risa...es congelante. Te quedas helado del terror mientras te tortura lentamente desgarrando cada musculo de tu cara ,de tu torso, de tus brazos, de tu piernas,.Para el solo eres una diversión mas ,un juguete de una noche que no parará de hacerte gritar de puro dolor y de las formas mas crueles que existan asta que no quede saciado su apetito.Te desplomarás psicológicamente, quedarás hecho mierda en el mejor de los casos.Es una pena que asta el momento nadie se halla librado de el y halla vivido para contarlo.

Después sus ojos. Sus terribles ojos.Son todo lo contrario que su risa. Te hipnotizan de una forma increíble y te convencen de que estás siendo asesinado por el ser que mas te quiere en el mundo . Imagínate estar con la novia en un campo, mirándola a los ojos y ver que son hermosos y que te ama y a continuación te tira al suelo y tu piensas que te va a besar pero no amigo no, lo que hará es matarte. Su olfato es hipersensible, pero no pienses que halla algún aroma u olor del que te puedas aprovechar para repelerlo,le son indiferentes, ya que el se alimenta de ponzoña humana, de sentimientos negativos. Y te está oliendo ahora mismo. huele tu cuerpo y tus sensaciones. Huele el amor y la lujuria cuando estas con tu pareja , o tu tristeza cuando estás triste.No parará de deleitarse con tu aroma

Su boca, por la cual sale esa risa que está hecha para paralizarte, tiene los dientes mas afilados del mundo, pero los utiliza poco, el prefiere usar su saliva, que es tan lentamente corrosiva que te llega al hueso en unas horas pero lo peor es que cuando mas intentes esforzarte por quitarla, mas se incrustará al musculo y se irá comiendo el tejido. Esparce su saliva por lugares estratégicos, no le interesa que mueras rápido, y lo hace besándote. Te besa y después se ríe , te vuelve a besar y se vuelve a reír , y así asta que le conviene parar.

Su piel ...no se sabe de que está hecha, no sabes decir si su tacto es agradable o desagradable pero resulta perfecta tanto para deslizarse como para tener agarre en la carera a pie.Esa es una de sus cualidades mas notorias, disfruta inventando formas de cazarte, y te dará una ventaja enorme, pero pro mucho que borres tus huellas te encontrará igualmente.El quiere que borre tus huellas ,porque sabe que así nadie sabrá donde estás. Eso ya lo entenderás amigo.

Y llegamos a una de las peores partes. Su inteligencia. Es superior a la nuestra. No se deja atrapar, prevé cada movimientos que hagas con una antelación tal que parece que a estado a tu lado toda la vida , observándote. Pero eso es porque te ha observado, pero ha estado influyendo en ti para que te adaptes al modelo de presa que busca para su diversión. Te hace a veces a su imagen y semejanza pero no es Dios, incluso Dios es mas benevolente créeme. El disfruta haciéndote pensar . Cuando empieza la cacería, (que nadie sabe si se prolonga mucho o poco tiempo), comienza a influir en ti de una forma mas notoria que antes. empiezas a pensar de una forma tan paranoica que ya estás deseando que te mate cuando te tiene en su garra.

Un dato sobre su garra.Está cálida al principio en contraste con su risa carente de emoción .Se dice que muchos sonríen porque en el momento en que empieza a torturarte durante un breve segundo ves al ser que amas o que quieres, otros dicen que su poder es de tal crueldad que envía la imagen de tu persona contorsionada por el dolor a la persona que mas quieres mediante los sueños .Es de lo que se alimenta principalmente. De tu miedo y de tu amor hacia los que te rodean, pero pensarás que eres de esos que no sienten nada por nadie pero amigo mio, te equivocas ya lo comprobarás. 

Y una vez te ha torturado,desangrado, una vez te halla hecho llorar todas tus lagrimas asta que no puedes mas que deseas gritar y tienes las cuerdas vocales desgarradas ya sean porque el monstruo te las arrancó o porque no han podido mas y han cedido ante tus intentos de pedir auxilio,entonces y solo entonces, te dejará con los tendones fuera del cuerpo, sangrando, sin apenas poder moverte ,por no decir que no podrás moverte porque te romperá cada hueso ,y te romperá las ganas de seguir sintiendo, te elimina toda esperanza de querer vivir .Querer ver una luz al final del túnel es de lo único que se alimenta tu cuerpo, pero creo que por como actúa ese engendro, ya no te importa ir al cielo o al infierno. No te cuestionas eso, como se lo han cuestionado muchos reos de muerte, lo que te preguntas es ¿por que? y la segunda pregunta ¿por que no he muerto aun?...

Su creador o la fuerza de la naturaleza que la halla creado es totalmente desconocido : Dicen que la propia muerte lo teme y que es incluso capaz de matar a la propia muerte y suplantarle el puesto. Dicen que no hay ángel o demonio capaz de comparársele en poder o capacidad para causar la mas absoluta destrucción. 
En fin, es la maquina perfecta de matar, te por seguro de que si deseas la muerte mas espantosa del mundo no tienes mas que esperar a que venga.

lunes, 25 de abril de 2011

Contemplando la luna

Todo era oscuridad, pero no una de esas oscuridades que acongojan el alma, sino que mas bien impiden ver claramente las cosas, lo cual no es del todo malo pues muchas veces es lo que vemos con los ojos lo que ciega nuestra verdadera visión. La luna y las estrellas eran las únicas compañeras que se podían tener y ahí estaba yo con mis ojos llenos de una cálida paz que nada ni nadie podría explicar. Era sencillamente esa noche de paz en la que el alma se queda tranquila junto al corazón y el cuerpo y una leve sonrisa se pinta en el rostro de todos los seres con capacidad de razón. Las manos reposaban sobre el vientre y los ojos seguían enfocados en las estrellas que no cesaban de sonreírle y él de corresponder a su sonrisa. Todas las buenas y malas obras en el mundo tenían su cauce natural pero era un buen momento de apartarse de las manos del karma en medio de toda esa vorágine de acontecimiento. Una suave brisa que estaba mas bien quieta antes que en movimiento hacía hondear levemente los hierbajos que rodeaban a un castillo en cuyas murallas aposentado se mantenía recostado contra una de las ventanas de las torres un ser de características sencillas. 


Nada era destable en él en un primer vistazo pero nada hacía presagiar de lo que era capaz ese ser pues era una criatura ancestral que había habitado el mundo entre los demás seres de la creación. Era nada mas y nada menos que un hombre. Ese hombre estaba ahí, quieto, contemplando la luna dejándose influir por ese haz blanquecino que no dejaba mas que buenas sensaciones al menos en su cuerpo, sin dejarse influir negativamente por el resto de fuerzas que vagaban sumidas en la tristeza y el rencor a lo largo y ancho del mundo. Todo su cuerpo estaba reposando y ese reposo nadie lo podría interrumpir salvo algún acontecimiento de vital importancia y que mereciera toda la atención posible. Pero no era el caso. Sus oídos, únicos en su pabellón en cada hombre que habitaba el mundo, se dedicaba a escuchar el rumor de un riachuelo que pasaba por debajo de una de las murallas en las que el estaba posado, algo que relajaba aún mas su cuerpo y le predisponía a las buenas relaciones entre las personas de ese castillo en el que este hombre mencionado anteriormente habitaba. Un suspiro de tranquilidad salio de sus labios para unirsea la atmósfera de quietud que invadía todas las llanuras qu rodeaban a ese castillo plagada algunas de campos de cultivos pertenecientes a señores de señoríos mas allá de esas murallas. pero eso no le preocupaba ahora, nada le preocupaba en realidad ya que lo único que podía hacer era esperar al día siguiente para empezar un nuevo día de trabajo. Entonces un pequeño cambio se produjo contra todo pronóstico. 


El hombre se puso en pie y saltando de las murallas extendió sus alas y se echó a volar por entra las almenas y los torreones, incluso entre los matacanes fue capaz de deslizarse con un suave y cadente vuelo que dejaba ver la armonía con la naturaleza que ese hombre sentía. El hombre-pájaro se dejó ver entre todos sus compañeros que asombrados asistían al espectáculo y las plazas se llenaros. El castillo del que hablamos tenía dos plazas de armas pero una era usada regularmente para comercio. Todos los seres capaces del uso de razón asistían al espectáculo mientras d los cielos unas luces, que asemejaban a las estrellas empezaron a descender y se unieron a ese hombre volando muy cerca y alrededor de ese ser humano con esos apéndices voladores. Sus maniobras no carecían de precisión a la hora de ser ejecutadas y a veces parecía volverse hasta tenaz y aguerrido en las acrobacias arriesgadas a baja altura, lo que despertaba exclamaciones de asombro. Aunque poco a poco fue decayendo la alegría de su vuelo y se dedicó a hacer vuelos rasantes como en busca de algo. Y así los murmullos de sorpresa se convirtieron en preguntas curiosas que pretendían saciar la sapiencia de porque ese hombre dotado de alas ahora parecía decaído. Todos se preguntaban que buscaba pero el tedio de no ver mas acrobacias causó que las gentes se volvieran a sus habitaciones en el castillo o a las casas cercanas. El vuelo del hombre-pájaro se volvió mas lento hasta que en medio de la tranquilidad pareció encontrar lo que quería y aterrizó en el suelo a escasos metros de la posición de una persona en especial. 


Frente a él estaba ella con un vestido de tela azul algo desvaído pero que no dejaba de resultar bello. Era una mujer de baja estatura pero con unas bellas y delicadas curvas que a los ojos del caballero alado le hacían parecer sencillamente una obra de arte divina. No mostraba nada que mereciera una segunda mirada: no tenía escotes pronunciados o un corte de falta que le permitiera lucir una estilizada pierna que haría las delicias de mas de unos labios. Sencillamente estaba ahí mirando a ese hombre alado con una sonrisa de oreja a oreja y presurosamente se echó encima de este haciéndolo tambalear un instante entre dos risas, de ella y de él que ascendieron al cielo en medio de las estrellas para perderse en la lejanía mientras el sonido de palabras de amor se alzaban a los dioses a continuación. 

El encuentro de los siglos.

Con pasos seguros los ojos recorrían el lugar en busca de su presa, de esa criatura que le daría un hálito mas de vida en los múltiples siglos de vida que ya tenía recorridos. Sus pasos lentos, casi ceremoniales le llevaban entre todo tipo de personas vestidas de diversos colores que centraban su mirada en el como depredador o como amante perfecto para noches perfectas como era su rostro. Una sonrisa de Arrogancia arrebata secretos suspiros a todas las mujeres presentes y a algunos hombres que no son en absoluto el objetivo de ese ser enmascarado en angelical aspecto que recorre sus vidas con pasos lentos y seguros mientras cara a cara va devorando miradas en busca de una mirada en particular, de esa mirada que vio hace tanto, que había tenido delante y había mirando durante muy poco s años de su vida hasta que la enfermedad los cerró. Esos ojos que lo obsesionaron hasta el punto de quererlos ver una vez mas cuando sus investigaciones sobre la reencarnación le hicieron enloquecer y se dedicó durante siglos a buscar a la duela de esos ojos. Él era una de las criaturas mas mortíferas que se pueda encontrar cualquier ser humano desafortunado y condenado a morir. Sus malignos objetivos no se dejan ver en ningún momento solamente pasea entre esas potenciales víctimas que lo miran a su vez embelesadas por una presencia que los ignora a ellos, que solo se centra un sencillo segundo en sus personas para dar con el paradero de sus ojos soñados pertenecientes a esa persona que lo enamoró cuando los crímenes de sangre que ahora manchaban sus manos eran inexistentes. 


Una valiente que se cree con la capacidad de captar su atención le bloquea el paso de la forma mas sensual que se pueda ver en la noche de cualquier gran ciudad. Ella lucia los vestidos cortos de las mujeres que saben que son atractivas y pueden lograr todo con el sensual movimiento de sus caderas, una ramera de todas esas que poblaban la noche a la par que sus compañeros nocturnos., en busca de una placer superfluo que en su vida podría llegar a sentir con toda la intensidad que ese maldito, ese miserable asesino y ladrón de almas era capaz de hacerle sentir. Sus manos se paseaban por su propio cuerpo incitando a una de las entregas mas seguras que cualquier desesperado en busca de sexo pudiera tener siempre y cuando se prometerían una gran hombría dentro de los pantalones. la multitud le hizo un hueco a esos dos, a condenada y verdugo que se quedaron a solas en la pista. Ella segura de estar logrando el propósito de llevar a ese hombre con mas dignidad que ella a donde sus dominios se erigían pero nada mas lejos de los pensamientos de ella ya que él, ese vampiro de sangre y almas estaba pendiente de todas las miradas que estaban a su alrededor, fijas en él a la busca de la que precisamente no se fijaba en él o incluso la rehuía. 


Y la encontró. 


A lo lejos, en la barra, en una parte de sombras donde nadie mas había que no fuera ella y el camarero que le estaba dando algo de conversación ya que nadie requería algún refrigerio para frenar la sed o el hambre que daba tantas horas entregadas al baile y a las palabras vacías que solo buscaban un polvo de una noche con alguien que les podría causar la perdición a todas esas pequeñas demonios que quedaban embarazadas por la falta de precauciones. Ella estaba como ya se dijo quita, hablando con el camarero que se empeñaba en captar toda la atención de la chica. Él no vaciló y dejó a la furcia en medio de la pista a la cual no tardó en unírsele toda una recua de salidos y depravados. Avanzó a través de las masas ya sin pedir permiso y sin importar a quien dañara por el camino o a quien pisara o a quien lesionara en medio de ese desquiciado avance que tenía que mantener como fuera amparada en la tranquilidad pero sin dejar de someter a toda clase de urgencias esos veloces movimientos que lo hacía nadar entre la gente con la soltura de un delfín en el mar. Se acercó a ella y la miró como en medio de una especie de trance qe sintió hace ya muchos siglos cuando la miró. Ella estaba igual que siempre. Después de los siglos y la dulzura de su humanidad no se había perdido a pesar de las vidas pasadas. porque la estuvo persiguiendo durante siglos y seguramente murió mas de una vez antes de que sus caminos se encontraran. Esa dama, una verdadera dama con toda la dignidad y elegancia de una dama, que lo miró entonces en un momento final que fue la apoteosis y un tsunami de emociones que se apoderó y por el cual en una vez con muchos siglos de diferencia una sonrisa de felicidad se aposentó en sus labios carnosos perfectos de esos que piden ser besados pero que en ese momento solamente deseaban abalanzarse sobre los labios de la persona que amó con toda su esencia. Y ella lo miró y pareció reconocerlo por la cara de extrañeza que puso y un shock que no tiene cabida en descripción en esta historia seguida de unos tímidos pasos que se acercaron a el. Y él que de tener corazón ya estaría taquicárdico perdido pero no podía estarlo ya que él no tenía corazón latente. Sin mas ella le habló con esa voz que lo había enamorado miles de veces. 


-No se quien eres, pero hemos tenido algo especial en el pasado y querría compartirlo contigo de nuevo. Yo no me sorprendo por estas cosas ya que admito ser especial y no es ego pero sencillamente no puedo estar contigo. Eres un ente, un fantasma del pasado con el cual compartí muchas cosas especiales cuando yo era otra persona. Siento de corazón herirte pero en esta vida mi corazón pertenece a otro hombre.-Tan fatales palabras lo mataron por dentro y él permaneció estoico mientras la sonrisa se borraba y la tristeza subía a sus ojos.- No estés triste- le dijo ella acercándose y acariciando ese rostro frío que no deseaba de desbordar pena entre miles de pensamientos homicidas y delirantes- Suena egoísta pero mereces a alguien que te haga feliz así como yo encontré a alguien que me hace feliz cada segundo de mi vida. 


Como por invocación una figura se acercó por un lateral de ella. El camarero rodeo su cintura y le besa los labios ignorando la presencia de la destrozada y descorazonada figura que miró a ese hombre que poseía una sonrisa como él de viva arrogancia pero que en sus ojos tenía la llama de la esperanza la bondad y sin duda la semilla de la vida con la que engendraría a tantos hijos sanos y fuertes. El hombre muerto miró a ese ser lleno de vida, a ese enemigo potencial que ya había ganado la batalla para su desgracia o fortuna. No hizo mas entonces que acercarse a ese camarero de un antro de baile cualquiera en una ciudad cualquiera y lo miró a los ojos. Este automáticamente le estrechó la mano para sorpresa del ser y no parecía haber sorpresa en la frialdad que la piel del vampiro ofrecía. Sin mas dilación el no-muerto dijo. 


-Ámala y cuídala como yo intenté en su momento y no logré. 


Sin mas dio media vuelta y se fue a entregarse a la noche y al pecado entre gemidos de dolor y lágrimas de sangre. 

sábado, 23 de abril de 2011

Palabras incoherentes pero de aliento para el caballero.

Que no es tan difícil enfrentar la mentira con la verdad, la falacia con la buena palabra, la falta de respeto con la educación y la diplomacia que rige a los hombres desde hace siglos a lo largo de su evolución. Que no es tan sencillo lo se, enfrentar a un enemigo que venga de tierras cercanas a tu hogar con un montón de armas que conoces que va a usar y sabes que te va a herir pero no desfallezcas porque todo enemigo pasa siempre por delante de nuestra casa en lona para cadáveres. Si sois pacientes pronto encontrareis la meta que salvar, por la que luchar mas allá de toda letra o toda palabra, mas allá de toda estatua y todo ídolo. Que los mas aguerridos caballero sepan que vais con el arma afilada de la verdad por delante para que así sepan a quien rendir sus mas formidables armas, que dejan rastros de sangre y muerte por el camino. Y no seáis como ellos, no busquéis ser el mas malvado o el que menos vergüenza tenga en el camino por destacar. Porque se que sois fieles a la palabra de la verdad, que la sinceridad rige vuestros corazones. Haced de vuestras palabras el corcel y de las buenas intenciones hacia el mundo vuestra espada, que todos os apoyen por como sois en todo momento.


No olvidéis tener a una dama en vuestro corazón, que tenga buenas maneras y buenos hábitos, que no sea millonaria, que no esté engalanada de riquezas porque su avaricia quizás le haga fragmentar vuestro corazón en mil trozos con el propósito de encontrar diamantes dentro de ese gran diamante que ya es vuestro propio corazón. Que sea pobre de bolsillo pero rica de corazón. Que los ojos tengan el color de los sueños, y que esos sueños solo los conozcáis vosotros cuando soñais con las miles de palabras que dedicarle, que escribirle en todos los años que queréis pasar a su lado. Que sea el mascaron de proa de ese barco que es la vida, que ella reciba golpes de la vida pero no de vuestros puños, que se sienta protegida a pesar de las palizas de las tormentas que saquen de vuestro rumbo grandes sueños. Que sea vuestra princesa, la reina, la emperatriz que tiene el dominio absoluto en vuestro mundo y que no lo quiera mas que por ver tu sonrisa en los labios. Que sus manos sean el mas bello premio cuando pasan por vuestro cuerpo en las noches de luna llena o en elas mas cálidas y solariegas mañanas. Que seáis dos amantes, dos bailarines y dos cantantes que componen bellas melodías de placer en medio de días entregados al amor libre y al placer. Siento que empiezo a desvariar un poco así que iré al grano. 


Sean felices, mastiquen diez veces antes de tragar y sobretodo sean felices.

viernes, 22 de abril de 2011

Carta de amor II

Posada sobre su cama la miro dormir, caminando por sus mundos de sueños, estoy a su lado intrigado por saber que mas siente, que mas vive mas allá de esos telones tan bellos entre los que baila su dulce y delicada danza de amor y felicidad. Mis parpados se cierran a su lado cuando sus labios, como bellos deseos cumplidos, se posan en los míos y el susurro mas delicado, mas incluso que la seda, se posan en mi oído y me piden que duerma a su lado. Unos amaneceres del mas dulce de los chocolates me aguardan el sueño cuando entre sus brazos caigo rendido de miles de forma. Mi cuerpo se relaja visiblemente en medio de sus dulces palabras, de las promesas de felicidad que se van a cumplir, entre sus besos y caricias, sus sonrisas que podrían darlo todo a un sencillo gesto de abatimiento mio para hacerme renacer. las sabanas, como molde perfecto de su cuerpo la cubren de un frío miserable y que no me impide soñarla, imaginarme su piel erizada por los escalofríos del frío y mis besos. ella ronda feliz en mis sueños, dándome miles de risas que me hacen estremecer por la calidad de su voz. para mi ella es la promesa de la felicidad. lo mas cerca que nunca podré estar de la felicidad es ella, con sus pasos d ballet, sus miles de sonrisas, sus miles de besos que me dan a entender que ella e feliz a mi lado, y es que aunque solamente le puedo dar palabra son palabras cargadas con todo un amor que es capaz de volar miles de kilómetros para que en sus días nublados se sienta protegida en todo momento. Yo quiero guardar su sueño y es que así lo hago pues ella, dormida entre sabanas de terciopelo y de seda, la seda de las reinas, se queda quieta, respirando con la paz en su rostro, asimilándose a una virgen pura y delicada, a una figurilla de porcelana que busca la tranquilidad total y la presencia de su amado. La contemplo en silencio, conteniendo mi propia respiración por no perturbar de ninguna forma lo que ella pueda estar soñando, como si el mas leve ruido fuera un mortal sacrilegio a la virtud de ese ser puro que ha coronado mis mas dulces y lindos sueños, capaz también de encender en mi la llama de la pasión cuando sus lindas manos y esos cálidos labios recorren mi piel haciéndome estremecer como nadie.


Ahí está ella dormida entre laureles y gloria, dormida entre mis brazos cuando con delicadeza la alzo lo justo para acostarla en mi pecho, para que en sueños sepa que mi corazón late por ella en cada segundo de vida que es capaz de darme su simple presencia. Que esperen las guerras y los milagros, las batallas y los caballeros, que esperen todos que yo su creador estoy aquí cuidando el sueño de la dama de mis sueños. Que es por mi por quien vive eso es lo que pienso y creo con toda mi fe. Amar así nunca ha sido posible por mi parte hasta que ella llegó a mi vida con su decisión y su implacable determinación de cambiarme. Y cambié por ella para que ella sea feliz y me pueda dar miles de cosas que yo también quiero darle a cambio por su atención por su paciencia por aguantar los malos momentos en los que la melancolia se haia con mi conciencia. Yo soy el que mas la ama, el que la amará como no la amaron en la vida y es por ella por la que escribo este pensamiento son fin, ante el cual podría escribir miles y miles de lineas que no tendrían quizás algún tipo de sentido pero que si le darían el sentido de ser ya que es para ella para quien van dirigida. Todo el rato estoy pensando en ella, en como estará. Trato de darle la perfección que ella necesita, ella es alguien única que no tiene precio para ninguna de las divisas que se encuentra uno en la vida...


Así es como pretendo compensar todos los malos momentos que hemos tenido, redimir mi alma para que ella pueda aceptarme de nuevo en esta bella vida como si nada hubiera pasado. porque he cometido miles de errores a los largo de mi vida y en medio de nuestra relación ella ha padecido grandes desgracias ante la cuales no supe plantar cara. Espero que con un beso me diga que me ama y una caricia me diga que me disculpa de todo lo malo que hice así como también deseo de que tenga una bella vida a mi lado que trataré de darle con cada una de mis letras, con cada palabra de delicado amor que vaya destinada a sus oídos.

El caballero azul

En algún lugar de este u otros mundos, un montón de gente se encontraba desesperada por la falta de agua con la que alimentar a sus plantas y cosechas. Todos los ancianos del pueblo e incluso un par de alquimistas itinerantes habían tratado buscar algún tipo de soluciones. Los pueblerinos se encontraban mas que desesperados y se enfrentarán a una hambruna como las que no habían vivido en la vida pacífica que el pueblo había llevado hasta el momento.Los ancianos había aplicado toda esa sabiduría que da la vida a lo largo de los años y las abuelas estaban metidas en medio de sus hechizos caseros para atraer la buena fortuna pero nada parecía dar resultado. Con toda la buena intención que habían puesto en esos alimentos no les quedaba mas que rezar y rezar para que un milagro pasara. Y ese milagro pasó junto a ellos al llegar un nuevo día tras 7 días de rezos constantes.


Con las luces del alba, una figura se iba perfilando contra el horionte, que era constantemente vigilado por las criaturas del aire, tales que pájaros, insectos y seres qe no podrían ser descritos. Las lluvias de vez en cuando caían sobre él pero no parecía importarle en lo mas absoluto ya que su figura estaba perfectamente protegida por una armadura de color azul. Los suspiros que se podían oír mas lejos, que su oído le hacían escuchar, provenían del destino el caballero que se acercaba a paso lento por el norte. Las entes de ese pueblo habían pedido con rezos y llantos la presencia de esa singular figura capaz de hacer grandes prodigios si es que esta se lo proponía. Su caballo, aparte de la heráldica y los tabardos de de color azul, también tenía los ojos azules. Podría estar ciego pero eso nunca se llegará a saber. Los pasos del caballo estaban como programados con toda clase de antelación y el ritmo tranquilo que llevaba podría desesperara a cualquiera menos al caballero azul que lo montaba, que parecía mas inmóvil que otra cosa, como si fuera una montura de señuelo ante los enemigos. Nada parecía molestarle, ni las grandes oleadas de viento ni los terremotos, ni siquiera los insectos que se colaban entre las rendijas de la armadura parecían causarle molestia mayor de la que pudiera ser aguantada con el mayor de los estoicismos. No parecía oírse aliento alguno a través del yelmo de aparentemente simple confección que tenía puesto en todo momento el caballero.


Las buenas gentes del lugar en un principio lo miraron con desconfianza pero al momento en cuanto este descabalgó y se fue directo al templo donde todos rezaban lo interpretaron como que era un visitante mas de las gentes que adoraban a ese dios tan particular de la cosecha. Aún así lo que el caballero hizo no fue rezar sino que se puso delante de todos y se queda mirándolos a todos. Desde el fondo de su yelmo, dos ojos parecían brillar a lo lejos de una oscuridad que hizo estremecer a mas de uno. Señaló a uno de ellos y le dijo que se acercara,. El pobre diablo se acercó a el y se quedó mirando sus ojos en todo momento mientras el caballero extraía de su vaina una espada larga, de mucho mas de un metro de hoja y se la mostraba al elegido. a continuación se la tendió por el pomo y le dijo una sencilla palabra.


-Sostenla con una mano.-Este hombre se le quedó ,mirando perplejo pero cuando asió el arma por la empuñadura enseguida la soltó ya que el arma estaba fría como mil infiernos congelador. la mas decente de las damas no por menos pegó un sonoro grito ya que ese hombre era su enamorado y corrió a auxiliarle.-Solo el mas devoto de los aquí presentes podrá blandir mi espada si previamente dice su nombre, y con ella rajará los cielos y las aguas que tanto esperais caerán y entonces sereis un pueblo próspero.- Sin mas el caballero tomó la espada y en una finta se puso al lado del pobre desgraciado que tenía la mano congelada.- Vas a perder la mano si no la metes en el agua mas caliente que podáis conseguir. 


El caballero no dijo mas y dejó la espada clavada a los pies de esa representación tan salvaje de la madre naturaleza a la que ese pueblo le rendía un gran culto y la cual parecía haberles abandonado. Muchos de los grandes entregados a esa religión se pasaron días rezando y probando a ver si podían agarrar esa espada tan curiosa que prometía un poder ilimitado a quien la consiguiera blandir. Alguno perdió un dedo o dos en el camino de la salvación pero nada les impedía intentarlo alguna vez mas cuando creían que ya habían rezado suficiente. Pensaban en el fondo que su diosa sería la que debía de blandir esa espada tan poderosa que les daría la gloria a su pueblo y las lluvias. Entonces surgió la sorpresa. 


la niña mas valiente del pueblo se arrojó a la espada de tal forma que lo primero que entregaba a contactar con la espada era su corazón y cuando el aceró y su piel hicieron contacto entonces una llamarada azulada surgió de la hoja y el caballero se acerco a la niña que había resultado herida por la hoja. Sin mas el caballero tomó la espada y la puso en la mano de la niña que no se quemó ni de frío ni de calor, Sencillamente permaneció ardiendo. El caballero le dijo a la niña:


-Te has entregado de corazón al filo de mi espada, es por tanto esta merecedora de tu mano, que la podrá blandir sin miedo alguno contra cualquier circunstancia, con ella serás poderosa y blandirás un arma única, pero su poder radica no en su filo sino en tu corazón, así es pues que debes decir el nombre de la espada y el del caballero que te la entrega.-Con toda elegancia el caballero hincó una rodilla poniendo a toda la fe de parte de la niña


La niña miró al caballero con toda la firmeza del mundo, una mirada que ningún adulto podía equiparar y ningún niño imitar en sus mas logradas fantasías de caballeros y princesas. Así es que la niña al grito de ´´fe´´ rajó los cielos y con un gran estrépito las aguas cayeron sobre los campos que pronto empezaron a florecer de una forma como jamás se había imaginado. 

lunes, 18 de abril de 2011

El caballero rojo

Los sabios del lugar se encontraban reunidos mientras el pueblo se congregaba en la plaza y alrededores a la espera de un veredicto por parte de todo el congreso de los Sabios. Estos llevaban horas deliberando sobre lo que hacer ante tan peligrosa situación y con un suspiro, el delegado se volvió a la multitud, que contuvo la respiración. El buen hombre se quedó mirando al pueblo pensando las mejores palabras para no causar un gran revuelo entre esas buenas gentes que cada día dedicaban la vida al cuidado de esa pequeña aldea a la que le había caído una maldición como mínimo. El hombre poseía una túnica larga que lo cubría prácticamente de pies a cabeza y los ojos que mostraba su rostro afable iban a juego pero con un matiz de tristeza que nunca había entendido a que se debía, pues los padres de los niños ahí presentes ya lo habían conocido con esa mirada, dicen que fruto de las pérdida de su mujer.


-Buenas gentes, no tenemos mas remedio que comunicaros la terrible noticia de que un gran señor de al guerra se dirige hacia aquí y ha cerrado los principales pasos de huida, pretende apoderarse de todas nuestras provisiones para que con ellas poder alimentar a su ejército y seguir avanzando de parte a parte del país a la zaga de mas y mas poder. Estamos pues condenados quizás a la derrota. Necesitamos un milagro. Ruego que esta noche y las que nos queden de vida recemos a todos los dioses habidos y por haber para ser depositarios de un milagro o una salvación que nos saque de ese atolladero.-Dijo el anciano en un susurro para estas últimas palabras y los murmullos y las alarmas empezaron a hacerse patentes en toda la población, aunque antes de que cundiera un verdadero pánico, el anciano dijo.- No os preocupéis pensaremos entre todos que hacer, pero por favor es tarde, descansad, aun queda tiempo antes de que llegue el enemigo.-Y dando media vuelta se dirigió al templo, pequeño y humilde de esa pequeña orden de monjes, entre cuyas paredes los rezos se elevaron durante toda la noche y los días siguientes.


Todos los aldeanos pensaban que hacer. En las tabernas, los hombres discutían sobre la geografía de la zona, los pastores conocían bien el terreno al igual que los leñadores y escaladores las laderas mas escarpadas. los cazadores también participaban dirigiendo miradas cargadas de odio irracional hacia la lejanía mientras pensaban por donde ir, por donde marchar. Los pocos que sabían montar sabían que los caminos estarían bloqueados así que sencillamente no dijeron nada. los cantineros esa noche se dedicaron a cosechar buenas monedas porque todos los hombres y la sensación de derrota estaban hermanados. En una casa de mancebía alejada del pueblo, al amparo de una colina, se dedicaban a amarse hombres y mujeres por igual, para celebrar una de sus últimas noches. 


El alcalde del pueblo decidió que no podía vivirse mas esta situación y congrego a todo el pueblo de nuevo en la plaza para dar una sencilla y clara orden. Así pues se subió a un improvisado estrado que le permitía ver a todas esas caras difusas a medida que la distancia aumentaba. El hombre era un anciano ya, que aunque no estaba en el consejo porque se le consideraba joven aún, era un gran conocedor de varias artes y había logrado llevar al pueblo un destino próspero hasta el momento. Sus ojos eran benevolentes pero en ese momento la benevolencia había desaparecido y brillaba en ellos una luz que mostraba una determinación inaudita hasta el momento en ese sencillo hombre de provincias profundas. 


-Buenas gentes que ha estado bajo mis órdenes y leyes todos estos años, escuchadme atentamente porque solo lo diré una vez. Cuando dentro de pocos días esa gente venga a nuestro pueblo para arrasarlo y matarnos a todos, yo lo primero que pienso hacer es ponerme delante de ellos y gritarles que no pasarán, que entregaré mi vida por el bien de este pueblo que nos ha visto crecer a todos nosotros cuando eramos niños,, que ha guardado a las ancianas que nos cuidaron cuando estábamos enfermos de las tormentas mas crueles y violentas. Yo lucharé ¿quien se une a mi para derrotarles? se que quizás no sobrevivamos pero peleemos como verdaderos hermanos que unirán sus espadas en la lucha contra eso deslamados que pretenden robar lo que es nuestro.-Finalizó el breve discurso el alcalde, que empezó a pensar que quizás nadie se uniera a él. pero cuando el primer hombre iba a decir un decidido ´´yo´´, un relincho lejano les dio el aviso de que un jinete se acercaba. los vigías avisaron que efectivamente un caballero se acercaba a la puerta. Iba completamente de rojo, El caballo tenía el pelaje rojizo y en la heráldica se mostraba un dragón también rojo y los ojos del caballo eran rojos, parecían irradiar una furia que sobrepasaba toda imaginación humana. A la orden del alcalde varios ballesteros se colocaron para vigilar al recién llegado pensando que podía ser algún mensajero del enemigo, y mensajero era, pero no del enemigo. Extendío una mano y señaló a ese líder que los estaba arengando sobre lo que se cernía sobre sus cabezas y acercándose, en todo momento vigilado por los ballesteros, entregó un sobre , que el hombre abrió y leyó.-Hermanos, este buen caballero llega de tierras lejanas para prestarnos ayuda, y solamente bajo la condición de que todos luchemos a su lado y le prestemos el apoyo necesario. Así pues preparémonos todos para la batalla- y los clamores y los vítores estallaron. 


En dos días la batalla se libró no sin antes pensar en obtener el consentimiento de los ancianos que nada mas verlo aceptaron con una sonrisa cómplice entre ellos, y las opiniones del consejo entero cambio radicalmente, pues ya daban la guerra por ganada definitivamente. Este tipo de giro brusco a mas de uno le hizo plantearse si los viejos del lugar no necesitarían ya un buen descanso y retirarse de todo lo que suponía el destino de un pueblo, pero no se pensó en hacer nada de eso pues apremiaba la fabricación de flechas para los arqueros y espadas para los que pudieran y supieran empuñar una. Todos los jóvenes se cruzaban alguna que otra vez a ese misterioso caballero que no se quitó para nada el yelmo, que se quedó desde su llegada en la entrada de la villa, esperando. 


-¿que será lo que pretende hacernos?-preguntaba un joven de vez en cuando pero otro que le decía que se acercara y estuviera a su lado solamente unos segundos, en cuanto obedecía, regresaba sabiendo lo que ese caballero pretendía- Vamos a ganas señores. Por la libertad.-y la sonrisa no se le iba de la cara a ese joven de otros tantos que estaban esperando la presencia del enemigo para plantarle cara. 


Y el día de la batalla llegó. Todos formaron en filas y el caballero, en un silencio perpetuo le siguió al alcalde, que encabezaba como improvisado general a ese aun mas improvisado ejército. había hasta mujeres entre esas aguerridas filas de personas que tenían delante a un numeroso ejército. la batalla empezó con las cortinas habituales d flechas y todos los aldeanos resistieron estoicamente la carga de caballería que se les vino encima a los pocos segundos en una excelente coordinación con los arqueros enemigos. El caballero también presentó batalla como nunca se había visto en las crónicas de la zona. Así es como se prolongó la batalla durante casi un día con una victoria aplastante de los pueblerinos, enardecidos por la presencia de ese habilidosos espadachín que les había llegado desde la completa nada para darles un apoyo decisivo. 


Tras la batalla, contando quienes habían caído y dirigiéndose al pueblo, el caballero sin previo aviso se echó a correr en otra dirección totalmente distinta. Uno de los jóvenes se acercó al alcalde con el interrogante en la pregunta sobre cual era el destino del caballero. 


-Se marcha a seguir ayudando a aquellos que no tiene las suficientes agallas o les falta esa cosa que conforma el nombre de tan noble aliado y temible enemigo en las batallas injustas. -El alcalde sonrió y dijo el nombre de ese caballero


-Valor



domingo, 17 de abril de 2011

Las palabras dichas

Una mirada tuya por lo que quieras, una sencilla mirada para mis ojos cansados de tanto sufrimiento, una queda palabra salida de unos labios que como espadas ha atravesado mi alma con lentos y cálidos besos a lo largo de los años. No me queda mas que la sangre de mis venas y un corazón que late cada vez que te ve y muere cuando con el alba desapareces. Te veo sentada, acariciada por las brisas de as estaciones, en ese banco de un parque en el cual pareces una estatua mas que aporta una belleza singular a todo el lugar. La luna, observando tu belleza se cela de toda criatura viviente que tocas con las cálidas manos de los ángeles, a las que mimas dándole la confianza y el amor de una madre. Los vientos se arremolinan a tu alrededor despejando las nubes para que el gran amo de los cielo, el Sol, te de cobertura y calor una vez las blanquecinas damas se han ido a tierras donde si sean acogidas. Los claveles brillan de alborozo teniéndote cerca y las rosas guardan sus espinas, las espadas pierden todo filo y la paz inunda corazones y semblantes. Mis ideas se centran solamente en ti para darte una mirada, una mirada que también pido suplicante en sueños, susurrando el nombre que yo te he dado,. Y te llamé amor, para que sepas como es lo que yo siento por ti, porque no hay nombre humano que pueda comprender toda la belleza que guarda tu rostro, tu cuerpo, tu alma. Escucho los violines de una orquesta que está compuesta por las almas mas románticas de le poca, donde caballeros rinden una espada que no matará mas para que les des la bendición deseada. Veo la beldad de tu rostro y me estremezco como ese niño que dejé de ser pero que tu avivas en mi interior cuando con una sonrisa me diriges una mirada, una mirada en esa parte del mundo, en un pasado que solo se dio una vez entre nosotros. Y así caí enamorado de ti. El amor, como tu, es efímero, fugaz aveces pero siempre se le trata de dar caza si se es algo avezado en la práctica y se tiene algo de suerte. Mis ojos ya no descansaron de mirar todos los rostros que se me cruzan en viajes y batallas, buscando tu rostro del que tanto pude hablar en miles de poemas hasta que ya me faltaba el recuerdo de tu voz, que miles de veces imaginé para poder hacerme una idea de como es el amor cuando habla de verdad, cuando expresa la pureza de su interior en finas y delicadas palabras de cortesana con ropas de sirvienta o recadera. Yo adoro esa humildad que te hace mas especial aun, que no es aparente ni es extremada, que no es nada mas allá de las sencillas palabras de alguien que ha vivido una vida normal, aunque aquí me pregunto que normalidad puede entenderse si es que tu rostro ha colmado mis sueños durante años con solo ver tu rostro una vez en mi vida. pero así es la vida, y en medio de ella me dedicaré a buscarte con todo mi ser,mi esfuerzo, para que cuando te tenga delante, con las mejillas rojas como un sencillo colegial, mi rodilla se doble ante ti y un sencillo ´´te amo´´ salga de mis labios. Temo derrumbarme, acuciado por la debilidad que me asola cundo mi mente está en este tipo de actividades constantes. Desfallezco poco a poco penando en lo que podríamos haber ido o lo que quizás seamos en el futuro. Yo no puedo mas con esta triste situación así que me centraré en lo que mas me interesa y trataré de olvidarte un poco porque de no ser así yo estaría muerto a estas horas.

El caballero verde

La suave brisa viajaba mas allá de las arenas del desierto y se colaba por las ventanas de las buenas gente de la aldea, que con toda su sencillez no podían imaginar que acontecimiento, terrible o bueno, se les acercaba desde el norte. Una niña paseaba por las arenas de ese desierto que la había visto crecer y reía con el resto de sus amigos por causa de los diversos juegos que a los infantes entretienen. Ellos no tenían las mejores ropas pero si que reían de las ropas tan coloridas de los hijos ricos de jefes y lideres militares, de ministros y de terratenientes, que aunque ricos, también eran niños y no dudaban lo mas mínimo a la hora de enzarzarse en las batallas que la imaginería pudiera crear en sus jóvenes mentes. Las princesas luchaban, los guerreros se asustaban y los dragones mostraban todo el carácter infantil que sus creadores pudieran asignarles. Todos alborozaban al amparo de la refrescante fuente de la plaza que era toda una reciente adquisición para mostrar el embellecimiento de la villa que se encontraba rodeada por tan basto desierto. Los chapoteos eran constantes cuando el calor ya era imposible de soportar y las batallas pasadas por agua no dejaban de ser igualmente entretenidas que en secano. 


Las ancianas del lugar miraban jugar a los niños, anhelantes de esos buenos tiempos en los que sus caras bonitas no se encontraban perdidas por el hostigamiento de la vejez. Sin embargo, carentes de envidia, se dedicaban en cuerpo y alma a comentar las virtudes y defectos de cada niño. Decían quien sería el mas guapo, quien el mas inteligente y al mas reservado le esperaban miles de posibles opciones de futuro. Las sonrisas de las ancianas aunque desdentadas, no dejaban de ofrecer la calidez que mostraban a los escasos viajeros que tuvieran un inclemente mal día por parte de los vientos del desierto y los alimentos que ellas preparaban eran excelentes para reponerle las fuerzas a un ejército. Aunque eso de abastecer a un ejército no había sucedido nunca. Era un pueblo demasiado pequeño y demasiado poco importante para ser objetivo de parada de algún gran señor de la guerra que tuviera algún tipo de interés en zonas de aquí o de allá. Así eran, pues, las ancianas del lugar, viejas por fuera, pero jóvenes por dentro y dispuestas a dar una mano voluntariosa a quién lo necesite. Y así pasaban el día las ancianas. 


Un buen día, mientras los niños jugaban y los ancianos comentaban batallas del pasado o la mejor forma de atender el parte de una mula, Un caballero totalmente vestido de verde se acercó al pueblo. Se encontraba desfallecido y parecía que nada lo iba a hacer conservar la inconsciencia. Inmediatamente el sanador del pueblo lo a tendió y acogió en su casa. pronto todos los del pueblo, que hacía meses que no tenían una sola visita, estaban congregados al rededor de la casa del sanador para ver si el muchacho salía adelante. Su montura desfalleció y poco se pudo hacer por ella ya que la sed la había consumido. Todo el esfuerzo de reanimación se volcó en el caballero de verde, al que se esperó durante tres días que reaccionara. las cataplasmas y todas las técnicas de las ancianas del lugar y el curandero no parecían surtir efecto alguno ni remediar el inefable destino del buen hombre. Aunque sin embargo la sorpresa se hizo con la mente de todos los habitantes del lugar. El caballero despertó y enseguida la algarabía de preguntas se hizo sobre el hombre. 


´´¿quien sois? ¿a donde vais? ¿quieres mas sopa hijo? ¿de que  pueblo vienes? ¿necesitas algo para tu armadura? ¿algún herrero que atienda tus servicios? ¿algún dios al que consagrar tu espada para que tenga mas fuerza y te de mas buena suerte? ¿seguro que no quieres mas sopa hijo?´´ 


El sanador intervino entonces y despejó de ahí a todas las buenas aunque inoportunamente curiosas gentes con toda la calma y la urgencia que se permitió el lujo de fusionar en un todo tranquilo pero autoritario. En cuanto todo se calmó poco a poco se dieron cuenta de que el joven no era hablador o que quizás desconfiaba en exceso de esas gentes. Así pues es que tuvieron paciencia para que el chico se adaptara. Cada día le daban de comer y lo cuidaban hasta que tuvo las fuerzas de levantarse. le dieron la noticia de que su caballo había muerto pero al contrario que todo hombre que pierde su montura, su desaliento se convirtió en una leve sonrisa. No dijo nada en ningún momento.


Con el paso del tiempo, la gente se fue afianzando en él y le tomaron cariño a pesar deque no hablaba. Sin embargo manifestó la buena voluntad a través de pequeñas acciones, en especial de aquellas que requerían un arduo esfuerzo y a través de las cuales el pueblo entero le agradeció de forma constante a través de regalos que el siempre rechazaba con todo el buen y educado gesto. Los hombres del pueblo hablaban de él y con él para ver que opinaba mediante la simple expresión de su rostro y la luz de sus ojos (también verdes) para saber que pensaba. las damas del lugar pues suspiraban por saber cual era el nombre al menos de tan galante y apuesto caballero que llegaba de tierras lejanas. Y siguieron pasando los días en que las arenas les mandaban tormentas constantes de arena y dificultaba la marcha del buen hombre a cual fuera que fuere sus destino. Cuando le preguntaban si no tenía alguna prisa el hombre sencillamente sonreía. Y la sorpresa llegó. El caballero habló. 


La gente había decidido hacer una fiesta para celebrar el nacimiento de un niño y de paso celebrar la llegada a sus vidas de se buen samaritano que en cierta ocasión ante una pregunta de una d las niñas de la aldea desenvainó su espada descubriendo para asombro de muchos que la hoja de la espada era verde, el mismo verde de sus ojos. Eso causó gran sorpresa y nada mas se dijo sobre eso, aunque el herrero del lugar dijo que no había visto metal similar en mucho tiempo, que no era ningún tipo de bañado en pintura, que ese metal era verde, así de sencillo. Así es pues que el hombre se levantó dejando al resto de gente con la mirada clavada en él pues no era de levantarse de la mesa cuando aun no había terminado, era extremadamente educado en sus formas para con las abuelitas y no tan abuelitas que le cedían algo de comida con el que alimentar su estómago. Dijo tan solo. 


-Mañana partiré a una guerra en la que con seguridad no voy a morir, al menos seré el último en caer. Voy solo aunque mis acompañantes vienen detrás de mí. Mañana me alcanzarán y no se despegarán de mí en todo lo que resta de viaje a esa batalla.-Sin mas se sentó y no dijo nada, aunque la melodiosa voz del joven fue recordada por esa última palabra que dijo al día siguiente. 


Al día siguiente el joven se dirigió a una cuadra y pagó al dueño una generosa cantidad de esmeraldas por un caballo que no era ni el mas rápido ni el mas fuertes ni el mas dotado para la batalla, pero si que estaba bien alimentado y descansado. Todo el pueblo se había reunido en una de las salidas, que poseía un camino a seguir para viajar mas cómodo en el exterior. El jefe que dirigía toda la vida del pueblo le miró y le preguntó que había venido a hacer tanto tiempo aquí, cual era su objetivo concreto. El caballero de ojos verdes sonrió y dirigió la mirada al niño por el que habían hecho la fiesta el día anterior. Así es como sin mas ni mas el caballero montó a los lomos de esa bestia y se dirigió hacia la salida.


Una niña, la mas valiente del lugar, que tenía gran futuro como guerrera se acercó a todo correr y se abrazó a la pierna del hombre. Este le miró y la niña tan solo acertó a preguntar. 


-Dinos al menos tu nombre, os lo suplicamos señor. -Decía la niña, la cual guardaba gran admiración por ese buen caballero que había sembrado tanta felicidad y alegría en los corazones de los habitantes de tan tranquilo pueblo. 


El caballero sonrió y dijo tan solo Mirando al niño que unos metros mas allá se encontraba en brazos de su madre. 


-Esperanza. 



Discurso

Nuestros hermanos están sufriendo en la miseria de ese lejano país. Ellos están le plantando cara a los que se hacen llamar a si mismos superiores, poderosos, ricos. Pero nosotros, siento como somos, defensores de la verdad, abatiremos sus ansias de sangre y poder, reduciremos a cenizas sus imperios construido en el egoísmo y la ambición desmedida. Andaremos con los pies que tendrán alas como si los pájaros portaran nuestras armas, Seremos una fuerza incomparable a cualquier huracán y luciremos las mejores técnicas entrenadas durante años en nuestros campos de entrenamiento de la gloriosa patria en la que nacimos. Nuestros nombres serán recordador mas allá de cualquier pasaje de los libros de historia. Tendremos la firme convicción de que aplastaremos sus cabezas llenas de malignas ideas para los débiles y los enfermos, a los que explotan sin compasión tanto como al sano y fuerte. Somos caballeros a las órdenes de la libertad, de la verdad, de la esperanza, Vamos a partir en este día hacia un futuro sin fronteras donde todos vamos a ser hermanos de una sangre única, que aunque roja, no será como esa sangre que derramaremos cuando nuestros aceros consagrados a la voluntad, a la fe, a la suerte, al destino, al amparo de la esperanza máxima que cabalga a nuestro lado constantemente, rompan sus armaduras impías carentes de todo sentido, de toda razón que les sostenga en un sistema donde rija la justicia que a nuestras mentes rige. Nosotros hoy partiremos mas allá de toda frontera habida en los mapas para atravesar lugares en los que el hombre nunca ha puesto el pie. Seremos los que cabalguen por vez primera y enfrenten a esos agresores, a los que miraremos a la cara y gritaremos ´´no desapareceremos en la oscuridad´´. Hoy es un día grande en el cual nuestras almas se encomiendan a todos los dioses que prediquen una palabra donde la justicia tenga su máxima significación. Donde se de una sonrisa de amabilidad, ahí estará nuestra victoria. Donde un niño enfrenta a su padre maltratador o a su madre problemática, ahí estará nuestra gloria, la esperanza que guía nuestras espadas, ya sea a través del aire o del papel para darle alas a la libertad, para sacar la energía buena de lo malo, para que eso se marchite y no deje mas que luz a su paso. Así es pues que vamos a darles apoyo a esos aliados que sufren las penurias en esas lejanas tierras para que con el paso del tiempo sus ciudades tengan la prosperidad de la nuestra. Con nuestros pasos, con el resonar de nuestras armaduras al cargar vilmente contra esos malhechores, seremos los que le den la oportunidad a nuestros amigos,a nuestros hermanos de sangre, de hacer sonar la campana de la victoria. Soy pues vuestro capitán, el que os guiará mas allá de esas fronteras para que podamos combatir y vencer. Por la patria, por le justicia y por el amor a la poesía 

viernes, 15 de abril de 2011

Los amigos

Fernando se abalanzó sobre la taza del lavabo para vomitar una ingentecantidad de sustancias que no serían buenas dedescribir y se quedo apoyado ahí omo un muñeco inerme sin soltar la botella de whiskey. Su mirada perdida estaba en medio de alucinaciones en las que una de las paredes estaba con la forma de sus pesadilla y entonces volvió a vomitar con todas sus ansias. Marcos se le acercó. 


-Creo que has bebido mucho fernando, vamonos a mi casa para que descanses y no estñes en medio de esta inmundicia que llamar hogar porque todo estña patas arriba. 


-No voy a ningún lado maldito bastardo, déjame en paz, quiero machacarme el hígado hasta que ya no lo sienta y entonces cuando estñe muerto pues ya todo será mejor para todos los que em aguantan. Em cansé de esta vida de mierda que me estña cargando de malas esperanzas el corazón.-Dijo el borracho contoda la voz entrapada y llena de rabia que las ganas le permitían.-Es un asco. Tu eres feliz tienes pareja y yo pues a mi me odia todo el mundo y le jodo la vida al mundo soy un miserable bastardo que no debería de vivir.-Las lágrimas caían por sus mejillas mientras el corazón moría dentro de él.-Respeta mi voluntad amigo, soy un finado mas del alcohol, me reunirñe con la pálida dama. 


Marcos agarró al botella y la lanzó contra la pared y le hizo que lo mirara a los ojos- Vamos imbecil- le dijo- eres un tio que vale mazo, se algo prepotente, se que guardas a ese genio de las ciencias y las letras que el mundo necesita. Joder Fernando sal de ahi de una puta vez, quiero ver a mi amigo, al que perdí aquella fatídica noche. 


Fernando se quedó quieto mirandolo a los ojos mientras en un hilo de voz decía- la necesito ver maldita sea, solo verla o que graben su voz y egancharme a las palabras que diga apra toda la vida. -Su llanto era silencioso- miserable vida, me ha hecho poco hombre 


-no eres poco hombre por llorar, eres un valiente porque no ocultas tus sentimientos y eso te honra, ya quisieran muchos, entre ellos yo, hacer lo que tu haces cada día.-Dijo mientras lo miraba con la preocupación en los ojos.- Vámonos al bar pero para tomar un buen café con sal y que duermas la mona ante tanta miseria. 


-No me siento poco hombre por llorar, me siento poco hombre por sencillamente no ser capaz de seguirla, de acariciarla como ella debe ser acariciada, porque ya le hago siempre daño y no puedo vivir con el recuerdo de una mirada que me da tristeza cuando la miro. la veo disfrutar con amigos suyos a los que quieres y respeta y ellos a ella la admiran la desean, están perdidamente enamorados de ella. Y yo trato de ser un hombre trato de recuperarla pero la pierdo maldita sea.-Sin mas que hacer se abrazó a su viejo amigo que tantas veces lo había visto caer.-marcos mátame- dijo entre lágrimas. 


.no amigo, no te puedo matar porque si te mato parte de mi vida se va. no estoy enamorado de ti pero después de todo lo que hemos pasado no te puedes hundir así tio, vamos eres una gran persona. Levántate, recuerda los viejos tiempos en los que todos reíamos y las mujeres eran un aspecto de nuestras artes, las diosas a las que admirábamos. A alas que venerábamos. 


El silencio se hizo y el hombre tendido en el lavabo se levantó para seguir a su amigo sosteniendose en su cuerpo pidiendo disculpas. El amigo de ese hombre derrotado pensaba 


´´ojalá esto se solucione o tomarñe cartas en el asunto´´

martes, 12 de abril de 2011

El cadaver

Los castillos de la moral se derrumban mientras con todo en su interior hecho polvo, un hombre cae en un charco para no levantarse nunca mas. La lluvia cae y de sus ojos no brotan mas que lágrimas que se confunden en el agua turbia del fondo. La escasa saliva de sus labios también se une a ese agua que pronto queda envenenada por el dolor y los susurros patéticos de ese ser que ya no merece retazo de libertad. Su cuerpo está enfriándose poco a poco por el mal y pésimo clima. Es ya el hombre sin corazón que ha caído ante la batalla. Una chaqueta raída se dedica a abrigarlo como mejor puede y sus demás prendas de vestir no son de gran ayuda para el agua que se filtra por su cuerpo causando la enfermedad en él. Ese hombre tirado ahí en medio de ese gran charco que pronto se llena de la sangre que destila su corazón a través de las lágrimas que ya no le quedan. Una y otra vez susurra el nombre de esa pesadilla que llenó su vida de la felicidad mas falsa que la humanidad contemplara. Las sonrisas de ese hombre, escasas cuando el era joven, ya dejaron de acudir a la reunión matutina con la mujer a la cual él amaba. Todo su cuerpo estaba paralizado por las sensaciones que atacaban su corazón. Su nariz se medio llenaba de agua que tendría que hacerlo reaccionar pero ya no había vuelta atrás, lentamente ese hombre cerró los ojos y le pidió a su corazón que dejara de sonar. Todas las esperanzas estaban perdidas, ya no había nada que hacer para salvar aquello que perdió hace mucho tiempo. Todos los días é dedicaba infinitas formas de decir la misma palabra y esa mujer le dio la espalda, abandonándolo en la miseria, marchándose, dando un portazo para nunca volver. Y las fases de la muerte pasaron. Pero sin la ira, ese ser de gran humanidad nunca experimentó la ira en su mayor vertiente, sencillamente lloró durante días y mas días. Pensando en todo lo que hizo mal y arrepintiéndose de la grandes cosas que había vivido con ella. las agujas acudían al alma y al corazón de esa persona que yacía tendido. Sus ojos cerrados dejaron caer una última lágrima y nunca mas se volvieron a abrir para el día. 


Murió en silencio y fue hallado en esa postura mucho después por alguien que llamó para que retiraran el cadáver. Un cura pasaba por ahí y decidieron darle la extrema unción. El cura miró a lo poco que quedaba de esa persona que había abandonado el mundo de los vivos y dijo a uno de los médicos. 


-¿se sabe de que murio? 
-Ciertamente no, pero sospechamos que paro cardíaco o muerte de amor-dijo sombrío el que atendió al finado 
-Me has leído la mente- dijo el religioso y con pesadumbre, se dirigió a dar una misa por ese enemigo del odio y amante del amor 

el desierto

Un corazón que se encuentra solitario estaba siendo roto lentamente hasta que por cosas del destino todos sus anclajes cedieron y los trozos se desprendieron quedando en flotación perpetua, diseminándose por todo el mundo, Cada trozo de mayor o menos tamaño que pronto fue evaporado y ascendió al cielo, y ahí cayó en forma de fino polvo hasta que con un poco mas de calor se formó un desierto de llanuras rotas en las que todos los hombres que pasaban desesperaban por no terminar así. Llegaron las lluvias de la amistad y entonces una flor salio para dar un saludo al mundo y encontrarse en medio de semejante llanura llena de desastre y horror, de tantos granos molestos que se meten en la vista y nublan todo juicio razonable, Y la flor cerró sus pétalos para que nada le dañara. Y pasaron las estaciones y ni en primavera la flor abrió y murió, uniéndose a ese mortal polvo, esa arena que no estaba mas que para herir la piel y los muros del corazón pues estaba hecha de un corazón duro que no había aguantado mas la tormenta. Todo fue basto y yermo hasta donde alcanza la memoria de los hombres. nadie pasaba por ese desierto hasta que una niña se acercó a sus límites y esta se trajo a sus amigas y miró ese corazón que estaba hecho polvo, ese desierto roto, esa extensión baldía de todo rastro de ternura o amor, que cegaba la vista con un oscuro brillo, y cuya arena era levantada por el viento para dejar ver por debajo una sangre seca, gastada, totalmente secaba y petrificada por el tiempo en el cual ese corazón sufrido se hundía en la mas absoluta miseria. Y la niña dio un paso adelante y el viento le dio una bofetada de tristeza y desesperanza pero la niña fue fuerte. y un batallón de amigas de la niña le dijeron que se alejara. Y no fue así que la niña se alejó, dio otro paso mas y se puso a hacer un castillo de arena. Y surgió un lobo de entre sus puertas... y el lobo lloraba porque sentía que él era el único que estaba vivo de todo ese desierto y e sintió desconcertado por la presencia de la niña. y la niña le sonrió y se abrazó a él con todas sus fuerzas... el lobo la mordio en el hombro pero la niña no grito y dijo el lobo 


-soy Dolor 


respndio la niña 


-y yo Amistad

Así termina una historia que es triste...pero cierta 

domingo, 10 de abril de 2011

La espada vengadora

Golpeaba el metal con la ira de los dioses pero no era mas que un humano que tenía una sola efigie en la cabeza. Las tenazas asían con firmeza la pieza de metal, larga y esbelta que que era la futura espada y para ello estaba poniendo cada gota de sudor son mas ni mas que la cara del hombre para el cual estaba destinado esa espada. Tendría que ser afilada, acorde a las características que ese hombre reclamaba para con la forma de su carácter.  Toda la noche y todo el día le dedicaba el herrero a la espada que estaba forjando y así es como doblaba el mental y después lo volvía a golpear para librarlo de toda impureza. Los mas sabios del lugar no frecuentaban mucho esa herrería que últimamente estaba vacía de clientes pues él ya no atendía a nadie. Había cerrado a toda petición y nada le ponía de buena gana o le fomentaba la buena voluntad en el espíritu. El sudor caía en la hoja y la impregnaba de algo que mas tarde la fortalecería. Los golpes no paraban de caer sobre esa hoja y cundo el hierro calentaba iba a la tienda cercana para comprar mas materiales con los cuales haría una empuñadura de oro y diamantes. El encargo era urgente y la verdad no quería malgastar el tiempo por lo que había encargado a un orfebre con unas instrucciones previas que se la hiciera a la medida y semejanza de como era su deseo. Cuando el orfebre terminó fue a entregarle la empuñadura. nadie había salido a recibir el encargo había una nota y al lado unas monedas, mas que suficientes para pagar el encargo. En la nota una sencilla frase ´´tome el dinero y lárguese´´. El orfebre no lo dudó ni por un instante y puso pies en polvorosa para que esa persona prosiguiera con tan ardua tarea. Y los días pasaron hasta que alguien vino a la tienda. Era la esposa del herrero, una mujer de gran belleza a la que todos querían conquistar pero no se el acercaban pues temían ser asesinados por ese hombre que ahora estaba concentrado en la tarea de forzar una sencilla y simple espada. 


-Amor, oh amor, llevas días con ese arduo trabajo y no se si estés bien.-Dijo con voz melodiosamente suave. Quizás esto podría ser lo único que detuviera los deberes del herrero pero este sabía que necesitaría tiempo para el encargo.- Vamos amor, vamos a la cama, amémonos toda la noche.- Y esto parece que hizo efecto ya que el herrero suspiró y se fue a la cama con su amada. Al día siguiente seguiría trabajando. Amó a su mujer pues, toda la noche, con una entrega total pero a momentos tenía la imagen del cliente en la cabeza, que le había hecho tan curioso encargo. y lo mas interesante de todo, sin haber usado una sola palabra. 


Al día siguiente y durante las dos siguientes temporadas ya fuere de verano, invierno, otoño o primavera, la estación no tiene para nada relevancia, El herrero se dedicó a seguir forjando ese metal que ya estaba mas que golpeado y no podía dejar que nada mas se le añadiera porque de ser así la calidad de la futura espada decaería. y entonces vino un dios y le dijo que si quería darle calidad que debía de ser bañada la hoja en sangre. Y el herrero sin desconfiar para nada de ese ser divino le hizo caso y forjó la espada a la cual le colocó la empuñadura aun estando la hoja al rojo vivo y salio a la búsqueda de su cliente. Estuvo caminando dirigiéndose con paso lento y sin perder la espada de la garra de su mano en ningún momento. La lluvia caía por momentos y hacia salir siseos de la hoja que nunca perdía temperatura. nada detenía al herrero, todo el que se cruzaba en su camino salía corriendo pues su mirada destellaba con las brasas de la ira. Su lengua parecía consumida o cortada por las llamas del infierno que resplandecían en sus ojos. El poderosos torso aun reflejaba todo tipo de cicatrices en batallas y amoríos pasados sin dejar a un lado el sudor que era cambiado por el agua de lluvia. El solamente caminada con la espada mas afilada del mundo, que cortaba el mismo aire y que nadie mas la podía tocar salvo ese herrero que tenia las manos fuertes y nudosas. 


Y es así que dio con su cliente al cual no dudó en dirigirse, este le miró el instante justo en que la hoja se le hundía en el corazón y el herrero disfrutó con osadía y con sadismo la muerte de ese maldito bastardo, el que había herido a una persona a la cual quería con gran parte de su corazón. Había una deliciosa pregunta en su mirada, un inaudible ´´¿por que?´´ salía de sus labios y este herrero de negra alma, consumido por la sed de venganza dijo tan solo. 


-Si tan poderoso eres, tan cabrón y tan bien te ha tratado la sociedad, entonces toma la espada y véndela para comprar dos corazones: uno para ella, a la que destrozas con tu maldad y otro para ti, por el cual aprenderás a amar.- Y así es como se dio media vuelta y rodeado de una oscuridad que no se podía ver pero sí sentir, el herrero volvió a su casa, donde su mujer lo esperaba para hacer el amor. 


Te lo dedico hijo de la gran perra para que sepas el final que te aguarda como sigas siendo así con ella



jueves, 7 de abril de 2011

Un año



Un año amor mío, ya un año a tu lado que nos ha dado miles de razones para pegarnos mas el uno al otro en busca de ese cobijo que junte a nuestras almas para siempre y no las separe nunca. un año lleno de éxitos y de pérdidas, de buenas y malas cosas, de discusiones y reconciliaciones. Tu eres una dama ya con toda su belleza y yo un caballero con toda mi honradez impoluta aunque me he visto sometido a grandes pruebas pero creo que he logrado salir de ellas airoso y victorioso. He volado, nadado, corrido, andando a tu lado durante este maravilloso año en el cual todas las sucesiones de malos momentos fueron afrontadas por ambos y en los que ambos cometimos fallos sí, pero esos fallos pueden ser reparados y el camino puede continuar. Estamos destinados a estar juntos? Todo a punta a que sí, a que te voy a mirar a los ojos por fin y nadie podrá decir nada en contra

En los viejos tiempos nosotros éramos nada: tu ibas por tu lado en la vida y yo por el mío. Y un buen día, al amparo de una serie de cuestiones que no voy a comentar apareciste en mi vida, sembrando de pasos de baile y sonrisas mi existencia oscura, me diste alas de ángel y con el tiempo nos empezaríamos a acercar el uno al otro para después terminar juntos. Tu fuiste la primera que se decidió a verme sí o si, a viajar hasta España como fuera, algo que nadie mas estaría dispuesto a hacer por mí, por conocer a la persona fuerte que ahora soy o trato de ser gracias a ti y tus constantes berrinches que aparte de que me encantan me ha ayudado a ser mas paciente. Porque hemos vivido cosas que me habrían destrozado con mucha anterioridad. Ahora siento que puedo sobrevivir a cualquier tormenta que me tenga entre sus rayos y la pared. Yo te adoro mi Karen, adoro oír tu risa, adoro el colorido de tu vestimenta y adoro la idea de estar a tu lado siempre. Por que quiero ser el caballero que resucite tu sonrisa con miles de palabras y chistes que te hagan sonreír, que juntos maduremos de verdad, como debe de hacerlo una pareja autentica, son distancias ni nada de por medio, sin cabronas que nos arruinen ni nos envidien las miles de cosas por las que hemos pasado y que por una vez en la vida alguien sea lo suficientemente importante para hacerme cambiar. 

Por ti estoy dispuesto a todo, menos lo del reguetón recuérdalo, sencillamente no estoy hecho para bailar esa cosa que llaman ´´música oye vlothel tu sabe´´, por lo demás pues si que me gustaría aprender a bailar contigo lo que sea pero que sea algo que nos tenga pegados el uno al otro para siempre, que nos podamos mirar a los ojos y susurrarnos cuanto nos amamos con todo nuestros corazones, el que vive dentro de mi y el que está dentro de mi también que en su momento te perteneció y ahora por lo visto me pertenece a mi. Eres lo mas lindo que ha puesto la vida en mi camino. Siempre que podía te decía que te quería ver que ya quería que estuvieras en España porque quiero comprobar por mi mismo esa leyenda cierta de que tienes miles de fans para llenar dos desiertos, porque alguien con esa capacidad de atracción tiene que tener algo que ningún ordenador puede transmitir y yo lo quiero ver en persona. Porque quiero ser el único que te tenga para mi sola y no exhibirte como un trofeo, porque quiero sentir que soy el único que te ha tratado como mujer, que ha adorado tu cabello, tus sonrisa, tus manos, tus brazos, tus pies, tu cuello, tu cuerpo entero y tu corazón como debería de ser adorado, porque no quiero ser uno mas ni que tu seas una mas en mi lista inexistente tde amantes, porque quiero que tu seas la única, la idónea para una vida juntos. 

Quiero decirte tanto, relatarte tanto, recitarte tanto. Quiero miles de besos tuyos, saber que eres real, que existes, que tienes defectos y virtudes, saber como es la karen que tendré delante de mi en un mes y un día. Eres el fuego que enciende mi llama, la brisa que da templanza a mi fuego cuando se exalta como una explosión de emociones infinitas que parecen no tener fin. 

Ya no se que mas decirte, podría decir miles de metáforas que te hagan suspirar o borrar todo esto que estas leyendo de tan pesado y empalagoso que es... así que decido pues finalizar con las 3 palabras mas sencilla y que mas resumen todo esto 

Te Amo Karen


martes, 5 de abril de 2011

La Ciudad





A los tiempos que acontecían las narranzas de caballeros eran las que mas satisfechos dejaban en cuanto a apetito por la aventura se refería si la población era lo que demandaba. Los grandes trovadores poblaban la ciudad donde en medio de todos esos recitales muchas buenas alianzas se llevaban a cabo y los carteles de monstruos a los que buscar se repartían en medio de toda una vorágine que supone las fiestas mas celebradas de la ciudad. los caballeros se cruzaban unos con otros ya fueren saludos o justas dignas de legendaria y odiséica narración. Los pícaros se dedicaban a pequeños hurtos que algunas veces se quedaban en sencillas escaramuzas pues la guardia estaba presente en cada esquina y los festivales eran especial motivo de celo para lo que ahí se regía, que era una paz duradera de cara afrontar los designios oscuros de la civilización en la cual los héroes nacían por doquier: unos se malograban, otros sin duda tenían la estrella a sus espaldas que les protegía de toda la mala suerte a que a otros les devoraba el alma .


En el interior del castillo, ahí por donde los altos poderes se reúnen, se toman las decisiones que respectan a todo tipo de designios que podrían afectar a la historia y bien progresar de las poblaciones que rigen ese bello reino que nombre no tiene pero futuro si, y mucho.  Los legisladores discuten las leyes entregados totalmente a su ideal de la justicia y con todo lo que a ellos le respecta por el bien de la civilización, por el bien del Estado. los jueces gritando órdenes que clamen la presencia del silencio en medio de una muchedumbre de fervorosos creyentes que pretenden el cisma de iglesia con Ciencia. los alquimistas, impertérritos a los ladridos de los creyentes en deidades que nunca vieron, se dedican a pensar en lo siguiente que harán cuando pisen sus valiosos y lujosos laboratorios amparados por el conocimiento y las subvenciones del estado que los avala como personas ilustres de la ciencia mas moderna, Los grandes genios de la ciencia que a veces se aúnan con los mayores expertos en minería y botánica para darle al mundo ingenios que sean capaces de curar alguna enfermedad que atosigue en buen desarrollo de las gente pobladoras de cada casa en ese lar de paz y prosperidad. 


En la parte del este los establos y cuarteles contienen a todas las filas de valientes soldados que han sido criados de jóvenes para entregar su vida en las miles de batallas que se acercan al destino de la nación que deben cuidar y por la que deben guardar fidelidad eterna, incluso mas allá de toda muerte que el enemigo oportunista les pudiera dar, prevalecerían a la espera de ser algún día despiertos por algún tipo de magia con la que sostenerse en la lucha por la paz de la ciudad que vieron nacer y los vio a ellos crecer. Esos jóvenes soldados amparados por los duros entrenamientos de comandantes tenientes y entrenadores que sumidos en la fe de tener un poderoso ejército, hostigaban a esos muchachos hasta el desfallecimiento, los alentaban a no retroceder, a no dar paso atrás ni para tomar impulso. A los espadachines se les exigía mas agilidad, a los arqueros mas precisión y a la caballeros mas capacidad de destrucción en las filas enemigas. Cada regimiento, cada batallón, cada componente individual de cada escuadrón estaba diseñado para llevar a cabo una perfecta colaboración conjunta con su compañero. los generales que poseía ese reino ideal eran expresándolo de forma sencilla los mejores de entre los mejores. principiantes al principio, siempre fueron una mezcla de genios de la guerra y dioses de la misma, nadie se les enfrentaba salvo que lo generales, en acto de enardecer a las tropas, se enfrentasen unos a otros en reñidas batallas para dar ejemplo de lo que hace la buena preparación y los años de experiencia. Ahí es donde muchos jóvenes se ven amparados por el sueño de llegar a ser grandes héroes. 


De las rutas comerciales llegan por mar los grandes barcos de ricos comerciantes que, rodeados de cientos de criados o esclavos venidos de otras tierras para ofrecer sus mercancías que van desde las mas ilustres y bellas telas hasta las mas delicadas obras de arte y piezas de cerámica o mármol. miles de obsequios llegan a la presencia del rey que gobierna todo eso, un hombre ya anciano pero sabio que ha sabido llevar a cabo todas las acciones que su corazón y la verdad le dictaban para que sus expectativas de futuro crecieran y le hicieran rodearse de miles de buenos sirvientes y consejeros, buenos aliados en la batalla y amigos en las dificultades. Las flotas llevaban en el mascaron de proa la efigie de ese ser que llenaba el corazón de los piratas de pavor pues los capitanes de esos barcos estaban repletos de experiencia y nada los detenía a la hora de usar los vientos para arrasar a esos malhechores que pretendían el saqueo y el robo de las mercancías de interés para el estado. Las batallas navales llenaban también gran parte del repertorio de bardos y trovadores que se dedican a endulzar la mente y la predisposición de todas las gentes que estén dispuestos a escucharlos. Decenas de nombres de caballeros, capitanes, tenientes, coroneles y generales se expandían a lo largo de todo el mapa y llegaba a otras culturas que presurosas se ponían en marcha para encontrarse con todas esas leyendas vivientes a la busca de consejo o conocimientos. Y así lo idílico es sencillamente perfecto. 


Las alianzas surgen aunque algunas envidias despiertan y muchos pactos de paz aparente se quiebran por las malas palabras de mandatarios qu se corrompen por el poder.


y ese es mi paraíso...