domingo, 17 de abril de 2011

Discurso

Nuestros hermanos están sufriendo en la miseria de ese lejano país. Ellos están le plantando cara a los que se hacen llamar a si mismos superiores, poderosos, ricos. Pero nosotros, siento como somos, defensores de la verdad, abatiremos sus ansias de sangre y poder, reduciremos a cenizas sus imperios construido en el egoísmo y la ambición desmedida. Andaremos con los pies que tendrán alas como si los pájaros portaran nuestras armas, Seremos una fuerza incomparable a cualquier huracán y luciremos las mejores técnicas entrenadas durante años en nuestros campos de entrenamiento de la gloriosa patria en la que nacimos. Nuestros nombres serán recordador mas allá de cualquier pasaje de los libros de historia. Tendremos la firme convicción de que aplastaremos sus cabezas llenas de malignas ideas para los débiles y los enfermos, a los que explotan sin compasión tanto como al sano y fuerte. Somos caballeros a las órdenes de la libertad, de la verdad, de la esperanza, Vamos a partir en este día hacia un futuro sin fronteras donde todos vamos a ser hermanos de una sangre única, que aunque roja, no será como esa sangre que derramaremos cuando nuestros aceros consagrados a la voluntad, a la fe, a la suerte, al destino, al amparo de la esperanza máxima que cabalga a nuestro lado constantemente, rompan sus armaduras impías carentes de todo sentido, de toda razón que les sostenga en un sistema donde rija la justicia que a nuestras mentes rige. Nosotros hoy partiremos mas allá de toda frontera habida en los mapas para atravesar lugares en los que el hombre nunca ha puesto el pie. Seremos los que cabalguen por vez primera y enfrenten a esos agresores, a los que miraremos a la cara y gritaremos ´´no desapareceremos en la oscuridad´´. Hoy es un día grande en el cual nuestras almas se encomiendan a todos los dioses que prediquen una palabra donde la justicia tenga su máxima significación. Donde se de una sonrisa de amabilidad, ahí estará nuestra victoria. Donde un niño enfrenta a su padre maltratador o a su madre problemática, ahí estará nuestra gloria, la esperanza que guía nuestras espadas, ya sea a través del aire o del papel para darle alas a la libertad, para sacar la energía buena de lo malo, para que eso se marchite y no deje mas que luz a su paso. Así es pues que vamos a darles apoyo a esos aliados que sufren las penurias en esas lejanas tierras para que con el paso del tiempo sus ciudades tengan la prosperidad de la nuestra. Con nuestros pasos, con el resonar de nuestras armaduras al cargar vilmente contra esos malhechores, seremos los que le den la oportunidad a nuestros amigos,a nuestros hermanos de sangre, de hacer sonar la campana de la victoria. Soy pues vuestro capitán, el que os guiará mas allá de esas fronteras para que podamos combatir y vencer. Por la patria, por le justicia y por el amor a la poesía 

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