martes, 26 de noviembre de 2013

Solo este mundo.

Cuando la encontró de frente miró aquellos grandes ojos que evadían su alma en mil cosas. Tomó sus manos como un acto entre reflejo, automático pero no exento de una delicadeza y ternura que fuera mas alla de todo lo imaginado. Caminó por ese mundo un rato, durante un momento mientras ella le interrogaba sobre aquellas ocultas intenciones que desbordaban por sus ojos pero que su boca no daba revelado en forma de palabra alguna. Ladeó levemente la cabeza, adivinando que algo pasaba por el pensamiento de quien sostenía esas delicadas manos. Avanzó un diminuto paso y apretó suavemente las manos de aquel ser para imprimirle confianza y que soltaba todo lo que tuviera que decir. Sonrió justo en el momento en que las palabras empezaron a salir:

-Solo tengo este mundo... no hay otro lugar al que poder ir para realizar todas las cosas y decirte todas las palabras que pudieran ser dichas en en el mas bello de los paisajes. Tus ojos complementan la belleza de cada rincón de humanidad que hay en las almas de las personas, las escudriña hasta que estas se sienten cobijadas y confiadas para abrir sus propios planos y dejar expandir cada una de sus facetas ante tus ojos. Y yo no soy mucho menos. 

Se quedó en silencio sin saber que mas decir, buscando palabras que le eran del todo imposibles usar para definir con precisión aquello que circulaba por su cabeza, un precipicio en cuyas paredes se podía ver miles de aves cantar en tonos de colores y mover unas alas que desprendían aromas y sonidos de otras tierras. Y en medio de toda esa algarabía se encontraba un polluelo asustado que aun no podía cantar oquizás nunca pudiera pues a lo mejor se había quedado para siempre sin la opción de cantar y volar cual era la definición exacta de aquello que por su alma corría libre como el viento. Miró de nuevo aquellos ojos tratando de ordenar los pensamientos, de adherirse a las estrofas de canciones o de poemas realizados en el pasado, pobres líneas que debían definir la grandeza de sus sentimientos pero a duras penas eran una pincelada en un lienzo grande como el mar. Hizo otro intento. 

-Recorro el mundo buscando tu luz, tu fuerza y la mía,haciendo que las gotas de lluvia de mi interior no silencien la canción de una sonrisa que mas de una vez pusiste en mi rostro. Muero por traspasar la barrera que nos separa en los mundos que nos odian, que no tienen por conveniencia el sentirte entre mis brazos, en mirar tus ojos y susurrarte un poema en las mañanas. Dejo libre cada una de mis ideas para que vuelvan mas fuertes y salvajes, llenas del arrojo del soldado y la sabiduría del erudito. Mi aliento quiere perderse entre tus cabellos cuando te abrazo y dejar libre mi corazón para que salga al encuentro del tuyo, acallando el galope desbocado que se provoca al cruzarme con tu rostro en medio de muchas realidades posibles. Siento la necesidad imperiosa de decir esas dos palabras que no son ni por asomo suficientes para definir la complejidad de mi pensamiento. 

<<Y sí, besaría tus labios una infinidad de veces pero se que a la larga no sería suficiente declararse de una forma tan física y necesitaría de algo tan íntimo como el alma para que observaras todo mi ser y decidieras caminar conmigo por estos y otros mundos...>>

Se quedó de nuevo en silencio... mudo y furioso consigo mismo ante la incapacidad de expresarse como un verdadero hombre lo haría aun estando en medio de aquel campo de rosas azules. 



miércoles, 23 de octubre de 2013

El guardián azul (2ª parte)

Su espalda se curvó en un arco de placer triunfal al experimentar un latigazo de sensaciones. Expandiéndose por toda su piel, el calor aumentaba poco a poco y las manos trataban de asirse a cualquier retazo físico de realidad y cordura que su mente ya no le permitía dibujar con coherencia. Las sábanas cubrían parte de su cuerpo pero se apreciaba perfectamente la silueta de sus caderas y de su pecho abultando los tejidos, subiendo al cielo y pretendiendo alcanzar este en medio de esa tormenta de emociones. Una mano se paseo por las dos aterciopeladas colinas que subían y bajan en medio de la agitada respiración y fue bajando hasta dar con el motivo de su alteración. Doblando  un poco las rodillas acomodó los muslos sobre los hombros encima de los cuales el amante ocupaba su boca en darle un placer infinito. 

Los finos dedos se enlazaron en el cabello de quien devoraba su intimidad con un fervor cuasi religioso, tratando de expandir el reino de gozo por todo el cuerpo a través de ese núcleo de poder femenino, de esa flor íntima que guardan las mujeres y permiten usar a quienes ellas creen que lo merecen de verdad. Los ojos estaban cerrados, rendidos a la evocación de todo aquello, mientras los cantos del mundo mas antiguo se expandían y casi hacían reverberar la habitación. Los dedos de esa mujer estaban desquiciados por la contraposición de deseos; por un lado quería apartar esa boca lujuriosa de su intimidad pero por otro habría querido asfixiar a ese hombre en el mar de sensaciones que producía su centro íntimo, su flor de mujer. A todo ello le acompañaba unas caricias suaves como plumas que devoraban cada centímetro de piel morena y exploraban cada poro de su piel, rezumante de un deleite líquido en forma de sudor que volvía pegajosas las pieles pero infinitamente mas adictivas. 

La boca de ella era perfecta, digna de ser besada por horas o incluso eternidades enteras, acompañada de unos dientes blancos perfectos y complementada en un rostro dulce con rasgos que podían expresar gran variedad de emociones: alegría, deseo, fascinación, sospecha, ira, duda, misticismo, solemnidad, ternura, pasión. Mordiéndose un labio hasta el punto de casi hacerlo sangrar el rostro ahora reflejaba fruición, leve rubor y los ojos se abrían de par en par cuando una acción especialmente placentera de su amante le destruía los pocos esquemas de racionalidad que le quedaban. El mas pequeño roce con su punto mas sensible la hacía estremecer como una hoja en otoño, solo que no caería en al suelo. Caería en el lecho de la voluptuosidad, que ahora estaba envolviendo sus exaltadas emociones en una nube de perseverante placer. Sosteniendo aquel rostro con deseo de mas, unos leves movimientos involuntarios incitaban a aquel amante a darle mas y mas de aquello que hacía tanto tiempo que le estaba entregando. 

Diez suaves dedos, blancos como la cal pero ni por asomo fríos o rígidos, seguían en su periplo por ese cuerpo arqueado o casi convulso de sensaciones, en un estado crítico de respiración agitada cada vez que la punta de una lengua rojiza y sedienta se acercaba, con peligrosa lentitud y tranquilidad, a ese mágico punto de la feminidad universal que, bien tratado, elevaba a una mujer al reino de Dios desde el mas pecaminoso de los infiernos. Y aquel pecado lo repetiría el amante encantado una y mil veces. en un momento dado las manos se entrelazaron y establecieron un vínculo gradual donde las sensaciones se intercambiaron, fluyeron unas al lado de otras, permitiendo a ambos sentir lo que el otro. La racionalidad murió en aquel momento y los dos se entregaron, se dejaron llevar por el mar de lo sagrado en el cuerpo del ser humano. 

En un arrebato, dos manos tiraron hacia arriba del amante y las leguas se entrelazaron en un beso lleno de un deseo indescriptible. Exudando el placer, dos piernas que habían dedicado años al baile, rodearon las caderas de aquel hombre que le había dedicado tantas atenciones a su intimidad y con la mirada le dio una sencilla orden que él cumplió al momento. las uñas se hicieron sentir en la espalda cuando un fluido y suave movimiento transportó a ambos al cielo mismo, a la comunión entre las almas afortunadas de tenerse las unas a las otras. En el interior de ambos, al sensación de estar completo derribaba y dejaba por los suelos todo lo leído y sentido hasta el momento. Una boca rebelde dinamitaba todo a su paso con besos de lujuria en el cuello de aquella mujer bella como mil soles, radiantes como cientos de galaxias juntas. Y en esa misma espiral giraban ellos, uno con el otro, dos seres mas vivos que nunca en aquella habitación. Se rendían y luchaban por complacer al otro antes de volver a repetir ese ciclo infinito que alimentaba sus instintos mas animales y sus deseos mas antiguos. 

Una mano se asentó en las sábanas y los ojos se encontraron. uno de aquellos seres tocados por la gracia se permitió un paseo por el abismo de quien lo acompañaba. Aquellos ojos grandes, brillantes, deseosos, seductores, sensuales, dejaban un rastro indeleble en el alma de los hombres que de pronto caían dentro de ese agujero luminoso. Se miraron a los ojos mientras hacían el amor y se dedicaban confesiones, susurradas y entrecortadas por las músicas y los besos en la garganta cuando ella se arqueaba otro tanto. Rodeando su cuerpo, al pegó a él y dulcemente susurró tiernas palabras contra sus labios, entrecortadamente dichas. Ella lo calló con un beso voraz, depredador, sediento de alma amante y amada. Los dedos se perdieron en el cabello de aquel afortunado y lo acercó todavía mas, en medio de ese movimiento de caderas, de ese mar batiendo contra la firme roca, deshaciendo toda la realidad existente para crear un mundo desde el inicio de cada movimiento, pensado para llevarla a ella a tocar el mismo cielo. 

La tensión se hizo persistente y aumentó de golpe; un aviso del final de ese trayecto y en medio de aquella sensación, casi gritando de felicidad, unos labios se abrieron y susurrantes soltaron una delirante exclamación, tomando todo el aire posible tras soltarlo en el crescendo final de esa orquesta de brazos, piernas, alientos entremezclados, sudores perfectamente acompasados en sus proporciones por la alquimia de la dicha de sentirse completo. 

El beso final fue un robo de alma, la succión de la esencia misma, de la energía restante que contradictoriamente mantuvo prendidos los motores de la excitación y el deseo. Con una actitud felina ella se estiró de forma insinuante y arqueándose de nuevo dejó escapar un suave suspiro para a continuación pegarse a aquel hombre que había deleitado sus sentidos por largo tiempo y la había hecho tocar el cielo. Dos seres mas vivos que nunca, las dos únicas entidades vivas... junto a una rosa azul que descansaba en un lateral de la cama ya tiempo atrás había guardado un tesoro incalculable. 



viernes, 11 de octubre de 2013

Baño solar.

Una caricia suave es lo que tenía su voz cuando la noche fue rasgada en mil pequeños acordes de una felicidad contenida con mil llaves y mil secretos ocultos en dos miradas. Una suave caricia final fue la nota de una orquesta que callaba poco a poco en una trémula y dulce moraleja de una historia contada con el aliento pero casi sin voz. La luna perlaba los cuerpos de dos amantes que se encontraban bañados en sudor. Dos sonrisas se mezclaban entre beso y beso; una era amplia y despertaba temor y desconfianza. La otra era sencillamente radiante y se convirtió en ese gesto de ternura que derretía los mas grandes corazones aunque la negación estuviera detrás de esos labios tan tentadores. Dejando atrás toda la gala de la apariencia, que nunca había existido en el interior de esos dos amantes, las miradas se prodigaban todo aquello que estaba al alcance de la imaginación de quien haya yacido con la mas bella dama en una noche de luna llena y sabedor de que ambos corazones estaban latiendo al mismo tiempo. Una mano pálida se deslizó suavemente por entre dos senos que subían y bajaban con la harmoniosa cadencia de un baile que minutos antes habían llevado a cabo. Dos ojos oscuros, dos lunas negras grandes como soles, se cerraron antes de volverse a abrir con una pequeña invitación, con un gesto de placer en su expresión facial que invitaba a sumirse en ese baile mas antiguo que el pensamiento de los sabios y las notas musicales.

-Desearía estar siempre contigo, que el tiempo se congelara. Se que es un tópico pero es así como me siento ahora mismo.-Con suavidad esa mano pálida se comenzó ahora a deslizar suavemente por su mejilla, estremeciéndose ambos por el contacto con la persona a la cual habían tenido tan cerca durante tanto tiempo y con quien habían compartido el mas dulce de los encuentros.- No puedo dejar de mirar esos ojos tuyos, que como bellos faros le dan sentido y guía a mi vida. La adoración que les guardo ya es conocida hasta por el mas ignorante de los animales del bosque, y ya no citemos a los humanos.

La risotada de ella se escuchó en todo el bosque e hizo que los pájaros de alrededor respondieran al mismo tiempos, algunos de ellos echando a volar en busca de esa llamada tan femenina que los atraía de forma irremediable. La sonrisa se mantuvo en esos labios tan cálidos y de tacto tan suave que podían aportar muchas sensaciones con la mínima acción de estos sobre cualquier parte del cuerpo de aquel que ahora la abrazaba con un calor renovado de fuerza y cariño. Una mano gentil y algo mas morena que la de ese amante blanco como una nube y ligero como tal tomó la de este y la entrelazo suavemente antes de decir:

-Que dulce...

No fue un "te quiero" y mucho menos un "te amo" pero esa forma de decir aquellas dos palabras eran la causa de que el corazón de quien la abrazaba en ese momento estuviera a punto de explotar de alegría y casi ponerse a saltar por todo el bosque de felicidad incontenida sin tapar lo mas mínimo su desnudez. Sin mas la abrazó fuertemente y le susurró suavemente el el oído

-Lo mas dulce que hay en este bosque, en este mundo y en mi mundo, justo aquí- dijo mientras tomaba su mano y hacía que la posara sobre su pálido torso.- eres tu. Eres sencillamente maravillosa- E inclinándose hacia ella la besó con la suavidad con que se aprecia el tejido mas exquisito y car del mundo, con la ternura con la que se mima al propio hijo la madre que lo acaba de traer al mundo. Ese beso fue una declaración de lo que bullía por dentro desde hace un tiempo interminable, en el que las palabras no servían para expresar todo un torrente de sentimientos que sirvieran como argumento o como ley para crear una realidad donde solamente existieran ellos. Del tímido contacto rápidamente se pasó a una confianza mayor aunque difícil de creer dado lo que habían hecho escasos momentos antes. Se separó lentamente para mirar de nuevo sus ojos y quedarse totalmente inmerso en esos dos abismos que parecían tener una luz al final del túnel. Y fue mas y mas profundo, cayendo a cada segundo mas en aquellos ojos tan bonitos que mas de una oratoria completa le habían dedicado. Abrasaban en pasión cuando su intención era seducir, que el corazón del hombre afortunado que viera ese mirar explotara en llamas azuladas de deseo.

La luna terminó su danza por el cielo y juntos vieron como amanecía. Él abrazaba a ella por detrás y le regalaba algún verso a su oído cada vez que la inspiración lo golpeaba con la sutileza con que ella hacía algún gesto para poder acomodarse, causando el consiguiente roce de los cuerpos que los hacía estremecer y ruborizar como niños. El aroma de ella era un perfume que dejaba rastros de deseo por todo el espíritu, recuerdos agradables de su presencia que se perdían en el límite de la imaginación. El embriagador aroma de su piel penetraba mas allá del sentido del olfato para no marcharse jamás del recuerdo de aquel ser amante que dejaba pequeños besos en el cuello, susurros en su oído y confesiones secretas en cada beso, una intención expresada con la mesura de quien no desea que eso termine jamás y teme un final abrupto. Así permanecieron, abrazados y sintiendo el baño de luz que el Sol les regalaba. Dejándose cautivar, cada segundo era como una flecha de sensaciones que llegaban hasta donde pocos podían ser capaces de describirlo en su respectivo idioma. El deseo mas animal se entremezclaban con la ternura mas poética, con las estrofas mas cálidas y voluptuosas salidas de los labios de ese caballero que era poeta dedicado a la inspiración de la Musa que tenía entre sus brazos. No era una ilusión, realmente estaba entre sus brazos, envuelta entre flores y hojas de un verde espectacular. Y eso le hacía feliz de una forma indescriptible.

Juntos, perfectamente juntos, los dos amantes se dedicaron de nuevo toda la atención entre besos, caricias, miradas, juegos, risas, susurros, sensaciones, calor, música proviniente de rosas de cristal. Y con ternura se dedicaron cada segundo como si fuera el último de sus vidas.


jueves, 26 de septiembre de 2013

Pensamiento de escritor 10 "Sus ojos"

Sus ojos son una fuente de luz, una risa permanente, una esperanza dormida que se convierten fuego o maternal ternura. Tiene ese poder de penetrar en el alma de la gente, de forma profunda, intensa, como el movimiento de vaivén apasionado de do amantes. Cuando mira parece que está tratando expresar mil detalles de su personalidad que esas dos luces son incapaces de expresar a la vez. A fin de cuentas la luz es inexplicable para quien trate de describirla. Tiene muchas miradas en las cuales expresa un sinfín de aspectos de su personalidad que me encandilan hasta el punto de decir basta. Puede ser sutil como la caricia de la seda, sensual como la mujer que aman en la noche y olvida en la mañana sin mediación alguna del alcohol, cálida como la madre que cuida del hijo enfermo, tierna como el pequeño corderito que ves en la granja y te mira con cara de "adóptame"

Todos los corazones que toca pasan a poseer una pequeña marca de su paso, del impacto de esos dos planetas misteriosos en su paso por la vida de muchas buenas personas que la seguirían hasta el fin del mundo. Todo eso es lo que hacen sus ojos. A veces pienso que si los miro mas tiempo del normal todo mi cuerpo podría colapsar en una explosión celestial de gozo y felicidad, de sobrecogimiento y sensaciones de gloria que pocos han experimentado, a excepción de grandes conquistadores militares o sensibles poetas. Son la mañana, la tarde y la noche en relación a la forma en la que brillan, una invitación a gozar un buen momento siempre que la respetes, una melodía muda, un mensaje encriptado en pequeños destellos de fondo oscuro como la noche misma que es su cabello. Mirar aquellos ojos es entrar en la un campo de obsidiana que cae abruptamente en un abismo de misterio y fascinación, hipnotismo; es caminar por delante del peligro de perderla y quizás que ella no decida buscarte nunca: es enfrentar una alegría demasiado grande para ser asimilado por los corazones enfermos de envidia o de deseo de posesión material y espiritual.

Cuando esos bellos ojos negros, o en su defecto oscuros, se posan en mi, es como que nada mas existe. La voluntad se marcha totalmente enloquecida a tratar de recuperarse de semejante golpe de luz en medio de mis dilatadas pupilas, el mundo material deja de existir y el único aire respirado es el del espacio que hay entre nuestras miradas; dado que por los ojos noi se puede respirar entonces comienza a faltarme el aire, empiezo a ponerme nervioso y si ella acompaña ese momento de una sonrisa o del sonido de su voz, es como un mazazo utopía en este mundo destrozado por la decadencia, la desidia y el odio. En ese momento no existen las leyes de los hombres, no existe la naturaleza o lo artificial. No hay mares ni ríos, ni puentes que cruzar y dejar atrás en el camino. Todo se cierra, se repliega en una cascada de luz proveniente de un fondo negro que parece engullir los ojos de todos aquellos que le sostengan la mirada.

El leve alargamiento del rabillo de tan bellos ojos le da un toque animal que puede ser el acabose para la cordura de muchos hombres que la desean por encima de banalidades y de cosas importantes como el dinero o la vida misma. Pueden hacer que los demonios se arrodillen, que los lobos aúllen una canción mil veces entonada pero nunca terminada, que las noches mas frías se conviertan en un cálido hogar de brillante negrura. esos ojos son el destello de los primeros y últimos rayos de sol y de Luna, la chispa que prende mi pasión, que me lleva a desearla como si fuera la amante perfecta, pues me tiene e en sus manos y yo no dudaría en confiar mi vida a esos ojos tan sabios, inteligentes, astutos, dulces, tiernos, seductores y bordes cuando está de broma o se hace la arrogante. Dibujo mil veces la línea de sus párpados en mi cabeza pensando en la curvatura que debe adquirir para poder expresar todas esas cosas y muchas mas.

Sus ojos son, en definitiva, esa magia que parecía perdida, esa rosa de los vientos que guía al viajero a través del mar de la vida. Su mirada es lo mas fascinante y hundirse en esos ojos es una experiencia que nunca olvidaré, una experiencia que engancha a todo aquel que tenga la fortuna de cruzársela en el camino de la vida y dejar por unos minutos que esa magia llene su corazón.


domingo, 8 de septiembre de 2013

A la Musa.

En su reino oscuro
despierta la Luna
y sin ningún disimulo
forma una cuna.

En esa noche descansa
envuelta en dos alas
una figura delgada
vestida de pura lana

La arropa un Lord,
un siervo fiel a ella.
Se deleita con su calor
con esa dama bella.

Para ti Musa de sueño
te dedico este poema.
Y sin ser lo mas bello
lo puedo hacer mi lema


jueves, 22 de agosto de 2013

Carta a la Musa VI

Dulce Musa de mi inspiración
Me encuentro aquí dedicando unas líneas al motivo de mis pensamientos, desvelos y sueño para encontrar la calma que me abandona por momentos ante la tormenta que se acerca. Eres esa maravillosa luz que guía los buenos corazones a puerto seguro y por eso te pienso a cada segundo. Y ahí está mi corazón, henchido de orgullo, de felicidad por haberte conocido.  La noche hoy es cálida y me encantaría compartir esta velada contigo, dejando volar a mi lengua y las palabras que de esta salgan para poder transmitir con la voz aquello que la fría letra escrita no concibe. Estoy ansioso por poderte abrazar un día y susurrarte al oído aquellas cosas maravillosas que me inspiras cada noche cuando, entre las sábanas, ya acostado, dedico mis últimos pensamientos a tu mirada, al eco de tu voz, que resuena en las estancias derretidas de mi corazón, al movimiento de tus labios cuando hablan, al subir y bajar de tu pecho cuando respiras, a cada bocanada de vida que das en este maravilloso mundo.
Sin ti la vida sería oscura, fría, aburrida, destemplada, desesperante, angustiosa y mil consecuencias mas del día en que desaparezcas de mi mundo. Aunque yo sin duda nunca te retendría contra tu voluntad, soy incapaz en los dos sentidos ya que tu eres libre como el viento, dulce como la brisa de primavera, sensual como el caminar de los felinos; y todos esos elementos son ejemplos de libertad absoluta en el mundo. Sin embargo, si por expreso deseo tuyo, fuera tu mandato estar entre mis brazos, yo sería por esos minutos o segundos el hombre mas feliz del mundo al tener tan cerca al motivo de mis ideas, de mis planes, de mis fantasías mas infantiles y adultas. Creo que puedo decir que contigo, en esos minutos de cercanía, sabría lo que experimentan los pocos hombres que a lo largo de la historia se han sentido completos física y espiritualmente.
      Amo la noche ya que esta son tus ojos, tu cabello, el momento del día en el que tu voz llena mi soledad y deja un dulce rastro de luz y sensualidad, es la calidez o sinuosa sutileza con la que sonríes, como esa brisa que a veces anuncia tormenta. Y aquí la tormenta es mi deseo de sentirte cada vez mas cerca, piel contra piel y alma contra alma. Al amparo de ese negro cabello me veo sonriendo contra tus labios, sintiéndome conquistador y conquistado por la criatura mas bella que ha dado la historia de mi vida. Y de tus palabras surgen las historias, de tus  movimientos los versos y de tu existencia mis ansias por vivir cerca de ese milagroso fuego que eres cuando la noche llega. Encuentro un dulce placer, sutil como el manto de la noche que espero algún día nos envuelva, el saber que sonríes a pesar de la distancia, que vives a pesar de las dificultades. Tu fuerza es mi fuerza y tu sabiduría mi guía, una parte de mi negra y oscura vida. Y no olvido aquella sonrisa que vi una vez y nunca jamás hará que se vaya esa huella indeleble de tu eterna presencia. Eterna porque no te olvido, porque eres ese aire que necesita el ahogado, el alimento del pobre y el agua del sediento. Y por supuesto, la inspiración del poeta, de enamorado de la verdad, de la luz, de la sinceridad que demuestran tus actos, tus palabras.
      Creo en muchas cosas; en la voluntad del ser humano, en el amor, en la valentía, en la sinceridad, en la amistad y muchas otras cosas. Pero mi mayor creencia tiene que ver contigo. Eres como mi religión, en ella lo eres todo; eres el mandamiento y el ídolo al que adorar y a tu lado nada temo. La visión de tu rostro es como mirar atentamente a un ser que ha venido de otro mundo para dejar una luz de esperanza a este mundo marchito. En las noches pienso en ti, haciendo que mis sueños sean mas placenteros y lo primero que tengo en la cabeza al despertar es la irrefrenable necesidad de buscarte, de encontrarte y darte todo aquello que mereces de mi humilde corazón. Y sonrío conocerte cada día un poco mas, tener un nuevo motivo por el que rendirme a tus ojos con plena confianza de que nada malo me sucederá. Susurro tu nombre como si fueran mis oraciones junto a palabras que el viento arrastra y pretendo que lleguen hasta ti.

Y adorándote no dudaría en hacerte sentir la mujer mas deseaba, la mas cálida entre los brazos del hombre que en la noche no solamente te adoraría, sino que haría de ti el reino de sus sueños, el templo de su placer, el altar de sus animalescos instintos y al mismo tiempo no perdería la delicadeza en cada caricia, un mensaje velado que transmiten emociones imposibles de ser descritas por las pobres palabras. habitas en mi corazón y en mis pensamientos te muestras salvaje, suave, delicada, frágil, indómita, sensual, sinuosa. Eres la clave aguda que inicia la melodía del placer, pues tiene tu voz ese matiz mágico que embelesa hasta al mas frío y atormentado de los hombres en esta tierra. Pero no hablaré mas de mis deseos pues prefiero confesarlos con actos en los que demostrar que cada palabra que leas en y entre estas líneas es cierta. Contigo me siento el amante que podría llevarte al éxtasis... y no tendré miedo si nuestras bocas, nuestros cuerpos, nuestros espíritus se entremezclan en una danza desenfrenada. Pero antes de eso dejaré que mis dedos dibujen tu boca para creer que está ahí, dulce y perfecta, y tu rostro, marco de esos ojos que me embelesan con solamente mirarlos. 
    Mis oraciones son tu nombre pero a ellas las acompaña una petición a cualquier dios bondadoso que me quiera oír. haría lo que fuera por la mujer cuyo nombre es el verso mas bello de toda la poesía. 

  Te quiero hasta que ni la muerte nos separe. 

Tu caballero alado. 


Si solo fuera quererte

Una noche cualquiera, una mujer miraba a un hombre a los ojos. Ella se encontraba entre sus brazos, piel contra piel, dejándose mimar por los dedos que delicadamente recorrían su piel de la espalda y los costados. La suave piel de ella, un poco mas oscura que la de su amante, era un testigo directo de lo que hace la pasión cuando invade a los seres humanos que se profesan el mas puro y luminoso de los sentimientos. Y ella, por lo visto aun dudosa, tras haberse mirado durante una hora, le preguntó.
-¿Me quieres?
Con una sonrisa luminosa culminó la pregunta esa bella dama, Musa de su inspiración. Y entonces él respondió.
-Si solo fuera quererte. Si solo fueran las estrellas unas luces titilantes ahí en el cielo. Pero son algo mas, la guía de los viajeros, la inspiración de los poetas y de los aventureros, el mundo de conocimiento del sabio que en su alta torre se pregunta el porqué de ahora y en este lugar. Si solo fueran trozos de piedra las altas torres que resisten las guerras y en cuyos aposentos se cobijan los amantes como tu y como yo en estas noches, con o sin luna, para dedicarse plenamente al ejercicio de aquello que decidieron llamar amor pero ante mis ojos, cuando se posan en los tuyos, esas dos estrellas dulces y cálidas, es algo distinto. Si solo fuera una mancha gris la tierra en la que se engendra la vida o el agua que la vio nacer, con sus lagos y ríos, donde la lluvia se deja caer y los delicados dedos de la vida moldearon a aquellas criaturas primerizas  ya prematuramente luchadoras.
>>Si solo fuera quererte decir tu nombre para buscar consuelo en mis noches con pesadillas o quedarme sin aliento como me mira de esa forma tan especial, que me estremece y me llena de una enérgica determinación a concederte placeres innombrables por la razón de que su simple mención causa rubor en las damas refinadas y mas perversas.  Si solo fuera quererte cada una de las dulces caricias que dejo en tu cuerpo, como una semilla que germina y que expande sus raíces a través de ese estremecimiento que a veces disimulas con una elegancia digna de gato y una delicadeza digna la Flor. Si solo fuera quererte dejarme embriagar por tu aroma, por tu risa, que es como una campana de gloria suprema, de alegre victoria frente al dolor. A mi acude el sonido de tu risa en los momentos de tristeza, de graves ataques de mis fantasmas, de los demonios. <<
>>Si solo fuera tener hijos lo que define a una madre, pero hay que cuidarlo, como yo te pienso cuidar a ti, hacerte crecer y que tu me hagas crecer, aprender y madurar mas de lo que ya estamos en esta vida, ante las ganancias y las pérdidas. Ser ambos como el contrafuerte que no sostiene solo las paredes de la catedral, sino a veces el único trozo de fe de este mundo. Aunque cabe añadir que mi fe eres tú, Una Virgen María que me hace caminar, con solamente saber de su existencia, por la buena senda de la rectitud y el bien. ..<<
Aquel hombre que tanto hablaba se vio interrumpido por un beso tan dulce que le robó el aliento y habría jurado que un trozo de alma en ese suspiro, cuando el aire volvió a sus pulmones.  Una caricia por su rostro lo mantuvo en ese delicado letargo que supuso la sorpresa de ese beso, de esos labios que sueña con besar en cada segundo de su vida. Ella habló.
-Oh, caballero alado, no soy ninguna virgen... ni santa como ella ni pura de corazón o pensamiento. Tengo defectos porque soy humana.
-Y humana eres ante mis ojos.-Dijo el hombre que la abrazaba con esos dos brazos algo flacos y, lentamente dos grandes alas que destellaban mil colores ante los rayos de la luna.- Pero pensar en ti, en como tu sonrisa se borraría si supieras de una mala conducta mía, es lo que me lleva a intentar mejorar como persona. Y esa humanidad tuya es lo mas maravilloso de tu persona que he visto en mil vidas. Cada vez que sonríes, que ríes, que ayudas, que aconsejas, que opinas, que animas, que sugieres, que insinúas, que te sumerges en un debate, la visión o el escuchar alguna música que te haga sentir una emoción por pequeña que sea, siento que esa humanidad es lo que te da luz; lo que da luz a esos ojos que ahora miro y que siento que podría mirar durante todo lo que me queda de vida, sin importar las arrugas, solamente mirarlos, ver como se llenan de esa sabiduría que dan los años y sin perder la dulzura que me hizo pensar si era posible.-Concluyó con la ternura en su mirada. 

El máximo anhelo que un hombre puede tener no es el dinero, ni tener belleza física, ni ser un guerrero fuerte. El máximo anhelo, en el fondo del corazón de cualquier hombre, es derrumbar la pared que separa las dependencias de la mujer que ama con el beso que deseó siempre de sus labios. 

Al menos ese era el anhelo de aquel hombre... 



lunes, 19 de agosto de 2013

Pensamiento de escritor 9: sobre la guerra civil y el pensamiento político propio

En este bello país dividido desde hace tanto por una guerra civil se ha establecido otra división a raíz de las primeras batallas entre las generaciones siguientes a la de la contienda. El ejemplo mas clásico lo ha dado Iker Jimenez en una de sus reflexiones. Un pueblo cualquiera de España, hecho de cuatro casas y en una de esas casas hay un altar dedicado a un soldado nacional por haber caído ante los republicanos: y justamente dos casas mas allá (ni una ni tres, sino dos) hay un altar dedicado a un republicano que murió por culpa de los nacionales. Esta división de España, cruel e ilógica pero con un extraño sentido para las familias, ha dado lugar a otros tipos de enfrentamientos.
Ya en los primeros años de la democracia se podía ver a niñatos de 20 años decir que lo dieron todo por España, como si de la reencarnación del general Mola se tratara. Lo que pueden dar es unas gotitas de semen dentro del vientre de su novia y ocho horas de trabajo diario menos los fines de semana y fiestas de guardar. Esto fue el precedente de la época actual en la que vemos a chavales de 22 o 23 diciendo que son republicanos o bien de la falange española, un movimiento ya algo menguado y desposeído de toda modernidad (aunque las chicas, eso sí, muy monas y sonrientes). Por parte de nuestros aguerrido republicanos tenemos cosas como "el PP es una mierda, Rajoy es un cabrón´´ etc  etc. Por parte de nuestros primitivos fachas de la falange tenemos cosas como "Dios esto, Franco lo otro, España una grande y libre". Ambos "bandos" en esta guerra civil adolescente me causan una cierta gracia en la que no puedo evitar acordarme de por un lado a un amigo y por el otro a un compañero de clase.
El primero, un gran amigo mio al que le agradezco su presencia en los buenos y malos días, es la defensa viva del ideal de república en forma de chaval de 23 años que habla con la misma osadía y ganas con que lo haría Carrillo en su mejor momento pero sin embargo no ha vivido la República. El segundo es un niño de cierto aire "osea" que el día que trajo la camisa de la falange suscitó, mas que miradas de reproche o alguna frase mordaz, una exquisita colección de sarcasmos y risotadas por parte del profesorado y los alumnos mas avezados en historia.
Ambas actitudes, aunque respetable y dignas de alabanza por el estoicismo mostrado en la defensa de sus ideales, son mas bien propias de los años de la segunda república y de la guerra civil junto a los 40 años de dictadura. La Segunda República, que yo veo con sentimientos encontrados por mis conocimientos en historia y por mis herencias familiares, fue un momento en el que España podía haber hecho grandes cosas pero la brecha ideológica de los integrantes de todo un lado del pensamiento español fue lo que causó una precipitada caída. Aunque algo tiene que ver el hecho de que a cierto general de Ferrol (el mas joven de las últimas décadas) no le hizo gracia que cerraran su querida academia.
Esto me lleva hasta el enfrentamiento mas moderno entre ideologías o formas de pensamiento que he visto: el protagonizado por una amiga, vamos a decir que de izquierdas, y un humilde servidor, vamos a decir que de derechas.
Mi amiga, como buena vegana, sostiene que los pilares de la civilización se basa en una vuelta a los buenos tiempos del buen salvaje combinado con hamburguesas de lentejas. Es anti-globalización, anti-Merkel, anti-Obama, anti-pijos, anti-guardiacivil, anti-policia (los dos últimos por el tema del requisado de porros), anti-monarquía, anti-injusticiasocial, pro-aborto y de ideas progresistas similares, piensa que Chavez fue un dictador apoyado por el pueblo (eso me sorprendió, lo admito) y un sinfín de posturas similares. Tiene su huerto con su novio de hace unos meses o un año (no se esas cosas no las controlo), le gusta fumar porros, tiene rastas, es vegana como ya dije y es buena chica pero no acepta la idea de que para poder trabajar y para desgracia de los liberales de su rama hay que hacer un par de cambios de vestuario. Mas allá de todo eso es un encanto a pesar de su mayor defecto, una tontería para todos aquellos que lean esto pero un "pecado" para mi: dice que los legionarios con unos asesinos hijos de puta.
Por el otro lado estaba yo. Yo me defino como una mezcla de lo mejor y lo peor de ambos lados. Una cosa tan tonta como decir "lo primero es España", ya no Dios, sino mas bien España, me ha valido el cartel de facha, y hacer notar las virtudes del ejército alemán en el campo de batalla de la Segunda Guerra mundial, el de nazi. Menos mal que me emociono al ver a la gente dejando sus ofrendas en la tumba de Oscar Schintler porque sino me ascienden a Führer y pierdo a todos mis amigos de izquierdas. Por un lado apoyo el aborto y la eutanasia pero también admiro tanto a Unamuno como a Millán-Astray. Pensareis que en mi casa uno de mis padres es de derechas y otro de izquierdas, Pues sí pero mi madre, de centro-derecha, no pone caras raras al saber que una amiga mía es bisexual y mi padre, que corrió delante de los grises, sí. Así de raros son mis orígenes. Pero bueno la cosa es que soy una especie de criatura extraña.
El punto es que mi querida amiga (a la que envío saludos si lee esto y espero que me siga hablando después de haber terminado) me contó una anécdota que le había sucedido días antes de nuestro encuentro. Al parecer se encontraba cenando con su novio (un buen hombre, respetuoso y lleno de buenas ideas) en un descampado cuando se les acercó una pareja de la guardia civil. Esta pareja, compuesta por uno ya mayor que debió de pasar la época de Franco pero se debió de adaptara la democracia, se mostró en todo momento amable y bastante respetuoso. Sin embargo el chaval joven que iba con él, seguramente recién salido de la academia, no tuvo miramientos a la hora de agarrar el bolso de mi amiga y comenzar a registrarlo en busca de sustancias estupefacientes. Esta irregularidad encendió el genio de mi amiga que mientras contaba su relato, escuchaba al mismo tiempo mis risotadas. Seguidamente declamó una crítica al hecho de que a la gente vestida "así todos elegantes y finos" no les paran ni les dicen nada. Yo le dije "bienvenida al mundo de las apariencias" pero mas tarde me enteré de que a los "pijines" niños de papá también los paran los de tráfico tanto como al padre que paga una hipoteca. Algo asombroso desde luego, la igualdad derrochada por nuestros cuerpos de protección y seguridad del Estado.
Llegados a este punto admito que me comporté como un capullo al reírme de su desgracia y pido disculpas por ello, pero lo que sigue me parece un tanto cuestionable a su persona. Según yo iba descubriendo todas las cualidades "anti" que cito arriba, en su momento le dije "y los legionarios han de parecerte unos malvados" o algo por el estilo a lo que ella respondió "sí, malditos asesinos hijos de puta" con un desprecio bastante lejano a los ideales de Janis Joplin y John Lennon. Pues a esto sigue otro relato con mi señora madre como protagonista.
Se encontraba ella tomando tranquilamente su café "con leche, clarito y templado" cuando de pronto le suena en el móvil el himno de la legión. Se da aquí un avatar del destino algo extraño. El amigo que llamaba a mi madre quiso ser legionario y, como una especie de chiste, ella le puso de tono de llamada el himno de la legión. La cosa es que de pronto se le acerca un hombre muy mayor seguido de otro no mucho mas joven. El primero, por la descripción que hace mi madre, parecía ser de mas dinero que el segundo, y este, mas joven y según vio mi madre, mas fatalista con respecto a los jóvenes de hoy. Se le acercaron y paso a reproducir la conversación.
-Señorita...-Dijo el mayor de los dos.
-Señora.-Dijo mi madre con toda cordialidad.-Estoy casada.
-Señora.-Se corrigió amablemente el anciano.- ¿permite a estos dos viejos caballeros legionarios invitarla a un café?
La cara de mi madre mientras lo contaba era, a falta de una palabra mejor, épica.
-¿Un café? ¿solo un café? ¿veis estas manos? están rotas de aplaudiros en los desfiles cuando era pequeña y ahora que soy mayor también.- Dijo con una sonrisa mas épica aun.
Le sucedió a ese breve intercambio de palabras un hora y tres cuartos de conversación sobre muchos aspectos y por supuesto, como toda buena madre hay que presumir de hijo. Sacó la foto de un servidor cuando tenía unos dos años. El mas anciano sonrió y el fatalista de su amigo otro tanto. Pasó a la siguiente y la melena reluciente de quien suscribe aparece ante sus ojos. El mayor lo aceptó con un "bueno bueno... son otros tiempos". El otro no disimuló tanto pero casi se le podía permitir ya que salvó, llevando a cuestas por todo el campo de batalla, a su mejor amigo y superior en rango (sentado a su lado en esos momentos) en la Guerra Civil. Entonces mi madre cambió las tornas y la cara épica pasó a ser de los legionarios que tantas cosas habían visto en su juventud.
-Sí, son otros tiempos pero les contaré una cosa. Cuando este chico de pelo largo tenía tres años, se encontraba jugando en la sala y yo en la cocina. Entonces dejé de escuchar el sonido de los juguetes y fui a ver que pasaba. Y me lo encuentro mirando la tele. Yo pensé "los dibujos" pero cuando me acerco mas y caigo en la cuenta de que es 12 de octubre, dia del Pilar...-Y ahí mi madre dejó el resto en el aire antes de continuar.- Y así desde entonces.
-Pero... ¿todos los años?-preguntó el mas joven mientras no daba crédito a tan contradictoria información visual y auditiva.
-Todos.- Dijo mi querida progenitora con un bonito orgullo de madre y de niña criada hasta los siete por un exmilitar.-Desde los tres años.
Una pena no estar yo presente en esos momentos.
Le preguntaron si se sabía el himno de la legión entero ya que la música de su móvil era mas bien la melodía. Gracias a la ayuda de estos buenos hombres mi madre se fue acordando de frases que hacía años que no recordaba, volviendo al Madrid de su infancia, viendo esos desfiles de Franco que dan mil vueltas a los actuales. También mi madre se dio cuenta de que en ningún momento, teniendo la oportunidad, años después, de desgañitarse contra el "enemigo" (republicanos, comunistas, anarquistas...) no lo hicieron y hablaron en todo momento desde el máximo respeto. Finalmente, cuando mi madre (para su desgracia) se tuvo que ir para atender diversos menesteres, esos dos caballeros legionarios se levantaron y la acompañaron hasta la puerta para despedirla como cabe hacer con una dama, sea de la clase social que sea.
Como supondrán, esta bella historia, de saberla antes de mi conversación/discusión con mi amiga, habría sido un buen aldabonazo. Aunque usé una táctica mas simple que cualquier argumento atemporal de la ultraderecha franquista que, dicho sea de paso, NO siento en mi corazón. Le hice una pregunta.
-¿Tu conoces a algún legionario?
Respuesta de mi amiga:
-No.
-Pues mi madre a tres, uno de ellos gustaba de drogarse, beber y follar como el que mas pero pobre del que pegara a la prima de un amigo, a la novia de un amigo o dijera algo de la legión y de su madre. Y aun así se contenía.

Por tanto, señores y señoras, destacar dos cosas importantes. Que por mucha tiranía y merkelismo al que estemos sometidos, los encantadores revolucionarios de izquierdas que tenemos entre nuestra juventud cometen las mismas equivocaciones que sus enemigos históricos, los niños pijos de derechas. Unos defienden a Lacoste, a Franco, a la iglesia católica y los otros la ropa de mercadillo, la legalización de la marihuana y la protección del manatí, pero cometen el mismo error. Hablan y atacan sin conocer. Yo he cometido ese error muchas veces (me ha valido una amistad) pero hago por corregirme.
Y la segunda es que aunque nuestra familia real no tiene el prestigio de antes, ha perdido autoridad, proyección y reputación y no son válidos en extremo para este argumento, el pueblo español y el Rey siempre aplauden y se paran a conversar  lo mas que les permite el tiempo y el protocolo con el mismo: el caballero legionario. Puede que el rey sea tonto pero que toda una multitud aplauda hasta sangrarle las manos siempre a los mismos...es por algo. Dirán "porque tienen el cerebro lavado" y yo les respondo que a mi nunca me tuvieron que decir nada para admirar a la Legión, no fue un acceso de rebeldía adolescente, no fue el influjo de campañas de horas de publicidad. Yo estaba ahí, con tres años, viendo a la Legión.

Mi gran defecto es que yo no respeto a veces lo suficiente pero trato de argumentar a raíz de lo que veo, escucho, siento. Pero también hay gente que detesta por detestar, incluso entre los que predican el amor y la paz. 

Pensamiento de escritor 8: Sobre jazztell y la sanidad española. (escrito hace tiempo)

Mientras escribo esto, mi madre está en el hospital de oza, tratando de conseguir un informe médico que refleje los problemas de mi padre para escribir solo que son mencionarlo. Después tendrá que hacer un par de visitas para lograr otro informe de manos de un médico amigo nuestro que es como el de cabecera y el propio médico de cabecera. A continuación deberá ir al hospital militar para conseguir el justificante conforme mi padre está pendiente de una operación de brazo que le podría permitir escribir. Seguramente mi madre no logre ni la mitad de estas cosas. A todo esto se añade que estamos al día con la hipoteca y que el del banco no le ha dejado sacar dinero porque anda en un bloqueo que según parece es del todo ilegal ya que, aparte de que ningún otro banco lo hace salvo Caixa Galicia, la retención no autorizada de dinero es una actividad no muy bien vista por el pueblo español. Unos dirán "la crisis", Yo les digo que en la época de bonanza ya lo hacían. Algún economista me dirá el motivo y yo le pregunto porque no lo hace el Santander ni el BBVA ni Caixanova o Caja Catalana. Pero volvamos a la cuestión médica.
Yo comprendo el asunto de la desconfianza a la hora de reflejar en un informe una cuestión tan peliaguda y abstracta como es una demencia (hay mucha mala mujer y familiares codiciosos), aunque ese no es el problema, sino el hecho de que mi señor padre puede comer pero la susodicha demencia no le permite formar bien, Hace un garabato diferente de cada vez que forma y para asuntos de notarías es necesaria una forma lo más parecida posible (o la misma) que la que consta en el carné de identidad. Y se añade otro problema. El camino más rápido es sacar la copia de un papel que le permite a mi madre administrar el dinero de mi padre para hacer los pagos de facturas sin mediar la forma de mi padre. Los mas estúpidos en este punto piensan que mi madre ha sido lista, ha engatusado a un médico casi reconocido a nivel nacional y se va a quedar todo su dinero. Pues yo les digo que el sacrificio que mi madre hace cada día por nosotros es equivalente a quedarse más bien con la fortuna de Amancio Ortega y aun así ella esperaría religiosamente a que muriera de viejo, feliz y rodeado de nietos. La cuestión es que ese papel no posee una clausula o estipulación que prohibía sacar una sencilla fotocopia del papelito en cuestión para presentarlo en un hospital, que le redacten un informe de incapacidad y esto a su vez le permita a mi madre agilizar el proceso. Pero esto es España y hay una cosa (o excusa) llamada crisis económica mundial, producto de poderes en la sombra para unos y estulticia capitalista para otros. Yo lo considero sencillamente incompetencia. La incompetencia es eterna, nos va a sobrevivir a todos y es lo que jode este país.
Hace unos días una frase en un foro sobre un juego de ordenador que me tiene enganchado decía que para hacer una guerra perfecta hay que tener el mando alemán, la intendencia francesa, al soldado español y al enemigo italiano. A esto un buen amigo mío dijo que seguramente el soldado español se quedaría en la tienda de campaña rascándose la barriga. Ignoré esa vena de patriotismo tan cegadora que nos hace decir estupideces y más cuando tocan algo a lo que le tenemos alto aprecio como es, en mi caso, la fuerzas armadas de nuestro antaño glorioso país. Y es que fueron estas fuerzas armadas las que nos permitieron conquistar el mundo durante unos siglos. Más allá de mi opinión sobre su comentario, mi amigo dijo algo dolorosamente aplicable a todas las esferas de la sociedad española. Somos unos incompetentes. Salvo excepciones, obviamente, el español medio busca de forma a veces picaresca solucionar sus problemas, aprovechándose de las buenas personas o ralentizando por deporte y casi a veces parece que por gusto los procesos que podrían llevar adelante a este país y las economías de muchas familias.
Mi madre llora cada día de impotencia, de cansancio y de hambre, porque cuando mi padre no está destrozándonos la moral y las ganas de vivir de forma consciente, lo hace de forma inconsciente y esa línea divisoria se ha roto hace mucho tiempo. Tan pronto nos adora como mi madre es una puta que lo abandonó durante meses en Oza (lleva dos semanas)  como yo soy el mayor hijo de puta de la historia (no le quise bajar a la cafetería a por dos litros de Coca-Cola, que por cierto está carísima). Créanme que cuando me niego a esas cosas es por su bien (no puede tomar cafeína) y por el bien de la economía de la casa. Cuando logra algo pide otra cosa y eso provoca un agujero del tamaño de Central Park. Mis negaciones son fruto del esfuerzo y la voluntad. Cuando el consigue algo fuera de sus horarios de comidas es una derrota para mi, para la familia, para todos nosotros, es un paso que se retrocede en la voluntad de salir adelante de una de tantas familias españolas con parientes enfermos o altamente egoístas en su familia. Lo de egoísta lo admite hasta él, conste, y dice que va a cambiar... y llevo mas de 16 años esperando. No soy el ser humano mas comprensivo del mundo; al contrario que mucha gente yo le tengo un odio irracional a los enfermos mentales, borrachos y drogadictos. Hay que ser misericordes (cosa que demanda mi padre y el no muestra con nosotros) con ellos sí, pero solo con aquellos que quieran salir adelante. Y mi señor padre no quiere salir. Es verdad que ya no puede, pero en realidad nunca quiso aun cuando tuvo la oportunidad.
Y todo esto viene a cuento de que mi señora madre lleva treinta años casada con un señor enfermo que ahora se muere, que quizás lo haga odiándonos porque su enfermedad le diga que somos la peor escoria del mundo, y eso nos pesará en la conciencia toda la vida, mas a mi madre que a mi porque ella no sabe pasar y la muerte es un catalizador de las emociones como pocos hay en esta tierra (la muerte de Nestor Kirchner le dio 20 puntos a su esposa en los comicios de Argentina). Y aquí muchos dirán "metedlo en una residencia".  Estamos en ello hombre pero eso nos lleva al papelito que no quieren fotocopiar, a cubrir impresos burocráticos, a entregarlos en duplicado en dos sitios distintos, a cubrir mas impresos, a conseguir informes y finalmente mas impresos. Todo esto y mas de lo que puedo recordar por lo que me cuentan las lágrimas de mi madre es lo que sufrimos una familia española con un familiar enfermo que no puede ser metido en una residencia porque, y cito textualmente, "no hay sitios para gente como su marido/padre"
No he sido lo mas coherente del mundo pero resumiré. Mi cabreo no es con España, es con esa idea que tienen con mi país los de fuera y les estamos confirmando, con la administración pública, el sistema sanitario (cuando lo ingresaron en el CHUAC se lo derivaban de un lado a otro sin sin casi ninguna explicación), el educativo y el formativo de los nuevos profesionales. Ah, y con Jazztel, porque pagamos las cuatro facturas que las gestiones para mi señor padre no nos dejó pagar hasta el 25 y el día 19 nos habían dado de baja. Y así nos va. La típica señora del Opus Dei (conozco a una así) junto a cierta loca (que por desgracia también conozco) me hablaría de los niños de África. Yo no he visto que fueran ahí a ayudar ni nada, aunque mandaron 30 euros que seguramente se quede la propia ONG. Eso me hace sentir mejor desde luego.

Ah que loco estoy... 

jueves, 15 de agosto de 2013

En vida y sueño.

El amante recorría lentamente la suave curva de una de sus redondeadas caderas con suaves besos. El estremecimiento se hizo palpable en la piel delicada, suave, cálida de su bella acompañante, giró levemente el rostro y dejó salir una sonrisa llena de gozo, con esa pereza producto del fuego, dándole un toque felino a esos ojos negros como la noche. El dueño de los labios que la exploraban paseaba una mano por una de esas perfectas piernas, que se movía lentamente como prueba de los maravillosos instantes que habían vivido hacía tan solo unas horas. Con un suave movimiento él se puso a la altura de su oído y le susurró un dulce "te quiero", cargado de unos sentimientos imposibles de comprender y describir. Las formas de su cuerpo le parecían perfectas desde el primer momento en que la vio y solamente su presencia ya era una invitación a placeres capaces de quitar la cordura incluso al mas racional de los seres vivos. Si una sola mirada se posaba en él con toque mínimamente insinuante, eso era mas que suficiente para incendiar un bosque entero. 

Aun era de noche en la habitación y la luna bañaba su desnudez, la de ambos,a,oldándose a los cuerpos de sugerentes curvas y blanca piel, como si siempre la hubieran llevado puesta. Una mano blanca, delgada, paseó por el cabello de la bailarina nocturna que tenía entre los brazos y un suave suspiro se derramo en la curva de su cuello, dejando sentir la calidez del aliento y la delicia de su proximidad. La avidez, el deseo, la pasión, todo eso aun flotaba en el aire. Aun quería seguir consumiendo la frustración, la ira, la tristeza para dejar paso a la paz, a la harmonía de los cuerpos y los espíritus de ambos. Cada ocasión en la que esos labios saboreaban su piel sentía que el deseo volvía una y otra vez y los suspiros de tan dulce acompañante eran una perfecta correspondencia. Los dedos se delizaban por su pie y con tranquilidad, emitiendo una especie de inconsciente ronroneo ella se giró para quedar frente por frente. Se miraron profundamente a los ojos en lo que duraban los segundos. De no ser por su mortalidad se habrían mirado estaciones enteras, hasta que todas las hojas de los árboles cayeran y volvienran a crecer en sus ramas mil veces. 

Unos dedos se posaron en un torso cálido y blanquecino, desprovisto de esas formas tan atractivas que hacían ruborizarse a las mujeres, pero ese sencillo gesto lo hizo sentirse inmensamente afortunado. Él correspondió posando una mano entre los suaves senos de ella, dejándola caer como una pluma ligeramente a la izquierda. Notaron el corazón el uno del otro mientras se miraban a los ojos y ella sonrió, dejando a ese que llaman poeta sin aliento por unos momentos. La maravilla que contemplaba sus ojos no tenía cabida en poema alguno. No había redondilla o serventesio que pudiera equiparar esa luz mágica, que daba esperanza a los corazones tristes. Y la música tampoco bastaría para que el tiempo le diera la razón a esos ojos cuando se cantara su canción durante mil años. Los dedos de aquella bailarina ardiente acariciaron apenas sin dejar de mirar sus ojos, como si con ello le estuviera transmitiendo un mensaje a su amante, una sensación de seguridad, una intención de tranquilizarlo aun mas de lo que ya estaba. La sugerencia de sus movimientos, la entrega con que sus caderas se movían fieramente cuando las estrellas observaban nunca se borraría de su memoria y mucho menos esos momentos posteriores en los que ambos se decían sin palabras lo que lo que ninguna leyenda pudiera explicar. 

Los cuerpos se acercaron de nuevo, sin ninguna insinuación y un manto de plumas los cubrió a ambos. Ella dejó sus manos sobre el torso de él, como si quisiera tranquilizar sus propios latidos y él lentamente rodeó el fino cuerpo de ella, envolviéndolo en sensaciones de seguridad, de cálida compañía y una fervorosa ternura. No permitiría que nada le pasara a ella. No permitiría que nada le hiciera daño y, si eso sucedía, no permitiría que su sonrisa se borrara mas de unos pocos segundos. La haría aflorar de nuevo desde el interior de su alma para que iluminara el mundo. Él nunca la retendría contara su voluntad, no le haría daño jamás y estaría dispuesto a cometer todos los actos de entrega posibles para demostrar que estaría ahí por siempre, en lo bueno y en lo malo. Bajo la nariz del amante se encontraba el cabello de ella, que desprendía ese aroma limpio, fresco, como el de una flor en la primavera mas perfecta. La luz de su mirada era como el sol y su sonrisa era la inspiración de los poetas. Los dedos blancos fueron un peine durante unos momentos, deslizándose por su cabello, un manto de seda negra. Cerró los ojos, escuchándola respirar a medida que ella se iba quedando de nuevo dormida tras los intensos actos de entrega que habían realizado en la cama, llegando a tocar el cielo varias veces, sobrepasando sus límites para yacer juntosentre las estrellas. Con dulzura los dedos de aquel hombre afortunado pasearon por el cabello de ella, dándole esa sensación de paz que añoraba desde hacía tanto tiempo. 

Permanecieron juntos hasta que ambos, dormidos como estaban, se reunieron en el mundo de los sueños para decirse todo aquello que había faltado en tan gloriosa noche.